Trabajadores de la Industria Láctea reclaman que el costo del incremento en el precio de la leche lo asuma transitoriamente el Estado

La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) emitió un comunicado a la opinión pública en el que expresan su profundo rechazo a la suba de la lecha tarifada (fresca, común y descremada).

No se muestran en contra de la paramétrica que periódicamente, en marzo y en setiembre, ajusta el precio mediante el cual también se ajusta el precio de este vital producto a los productores. En ese sentido expresan que ese mecanismo “es válido, certeza de consideración de precios para pequeños y medianos productores, así como también para el conjunto de la sociedad, permitiendo que la leche fresca tenga un precio accesible para los consumidores de menores recursos”.

“No obstante – agregan – en esta coyuntura y mientras dure la situación de crisis económica, con cese de actividades en muchos sectores y envíos al seguro de desempleo, es el Estado el que debería asumir el sobrecosto generado a la venta de este producto especialmente esencial para los sectores más vulnerables de la sociedad”.

En base a esas consideraciones los trabajadores de la industria láctea afirman que esta medida no generaría un gran impacto en las finanzas del Estado.

Sobre este tema habló Enrique Méndez, dirigente de la FTIL, y secretario del Interior del PIT-CNT, en esta nota para INFO24.