Padrón: el proyecto de la centroderecha está agotado en América Latina y le va dando paso a la ultraderecha, proceso que también sucede en Uruguay

En su columna semanal en InterCambio Álvaro Padrón alertó contra el “contagio político” que llega a Uruguay desde el Brasil de Jair Bolsonaro y advirtió que con la Ley de Urgente Consideración los gobernantes de nuestro país “están cambiando las reglas de juego de la vida democrática”.

Padrón enmarcó su columna de este lunes 27 en una idea de impronta bien gráfica como “Brasil: un espejo para mirarse” desde Uruguay, a partir de la que formuló dos preguntas que ya hacen al presente y además se proyectan al futuro: “¿Cuánto de eso nos puede llegar? ¿Cuánto de eso nos puede estar pasando?”, interrogó al aire para dejar abierta una reflexión necesaria.

Después criticó el abordaje mediático que se realiza a diario en nuestro país de la delicada y preocupante evolución política que se registra en Brasil, abordaje que “al no contextualizar” los acontecimientos determina que “nos quedamos con una pequeña información” anecdótica, fragmentada e inconexa, por lo tanto “sin comprender” el curso y el sentido de los hechos.

Por ejemplo, “el más relevante y menos conocido” de los acontecimientos más recientes, de los últimos días en el gigante vecino del norte fronterizo, “es la posición de Fernando Henrique Cardoso” (FHC), es decir “el titiritero atrás de todo en Brasil” desde hace aproximadamente tres décadas.

Que ahora reclame la renuncia de Jair Bolsonaro a la Presidencia, después de haberlo promovido en los hechos al participar en la maniobra contra la depuesta Presidenta Dilma Rousseff, hace de FHC “un gran perverso”, además de su consabida condición de “gran operador de la política brasilera”. Pero “no se resuelve nada con la salida de Bolsonaro” y “se le quitaría la responsabilidad a los que llevaron a Brasil a esta tragedia”.

Claro que esta tragedia no es producto de la casualidad. Primero atacando y operando para aislar a Venezuela en la región y a nivel mundial; después desestabilizando a Brasil hasta expulsar a la izquierda del gobierno; y después haciendo lo mismo para desintegrar a la Unasur y la Celac, “había que evitar que América Latina fuera un sujeto internacional, era un peligro, había que dividir ese proceso, había que dividir a los países” de la región “para controlarlos de nuevo, y para eso Brasil era clave” en los planes del capital concentrado internacional y sus operadores de los Estados centrales.

Sin embargo, en menos de cuatro años de restauración neoliberal en la región, se evidencia que “el proyecto de la centroderecha está agotado en América Latina y le va dando paso a la ultraderecha”, analizó Padrón. “La centroderecha está perdiendo pie y su proyecto está dejando de ser viable”, lo que “está ocurriendo en el mundo entero”, siendo Europa paradigmática.

Retomando el hilo de Brasil, recordó que “ese FHC” que ahora plantea la renuncia del capitán retirado, es el mismo que antes “terminó apoyando a Bolsonaro con tal de sacar a Dilma del gobierno, con un golpe parlamentario” y con el ahora renunciado ministro de Justicia, Sergio “Moro como operador en la Justicia” de la diatriba para perpetrar el golpe.

“Y ahora se quieren lavar las manos”, es decir para quienes catapultaron a Bolsonaro a la Presidencia “ahora es el momento de sacarlo” porque ya cumplió el objetivo para el cual fue promovido. Y lo quieren sacar “para que todo siga igual, porque detrás de esto están los mismos poderes” fácticos de siempre, por lo tanto “esta derecha decadente y los medios y el poder económico le sueltan la mano a

Bolsonaro”. Así las cosas, “esto lo resuelven los militares, lo que ellos decidan es lo que va a pasar en Brasil”.

Considerando este presente del gigante sudamericano y los antecedentes que condujeron al mismo, el columnista reclamó al gobierno uruguayo: “no hagamos más nada con este gobierno brasilero”, dado que el mejor camino para la región es “seguir el ejemplo de Alberto Fernández”, presidente que acaba de apear a Argentina de las negociaciones comerciales del Mercosur.

Luego, señaló la proximidad y la simpatía de los senadores oficialistas Julio María “Sanguinetti” y Guido “Manini” Ríos con Jair Bolsonaro, y advirtió que “estamos teniendo contagio político” de Brasil. “El fracaso de la centroderecha en Brasil y el mundo se va a contagiar a Uruguay”, ante lo cual cabe preguntarse: “¿Estamos vacunados? Creo que no”, se respondió.

Después ejemplificó su razonamiento indicando que “el ministro de Defensa”, Javier García, “miente”, y que Manini Ríos se despacha “en el Parlamento” con una defensa de hecho de los terroristas de Estado. Es así que entonces “nos vamos acostumbrado a que la frontera se va corriendo de a poquito y después viene el gran paquete” antidemocrático del gobierno, “que es la Ley de Urgente Consideración” (LUC), proyecto con el que sus autores “están cambiando las reglas de juego de la vida democrática”.

De este modo, “comenzó en el Parlamento el llevarse puesta a la democracia”, porque esta LUC en sí misma “es una forma de legitimar democráticamente algo que es antidemocrático”, y esto ocurre “junto a la destrucción de la ´Ley de Medios´” ya que el proyecto sustitutivo resulta “absolutamente funcional a la LUC (…) porque crea el cerco mediático” indispensable para que “nos distraigan y saturen” con contenidos pasatistas. “Esa Ley está hecha de puño y letra por las familias dueñas de los grandes medios de comunicación”, caracterizó Padrón a la nueva ´Ley de Medios´.

Más adelante y perfilando el análisis de la influencia política que llega a nuestro país desde el Brasil de Bolsonaro, Padrón advirtió contra los referentes oficialistas que ora apoyan al gobierno, ora se colocan en el rol de opositores, quienes en el momento más conveniente para ellos harán “la síntesis política” del fracaso y agotamiento del proyecto de centroderecha para colocar así su propio proyecto político y social, de extrema derecha.

Hacia el final de la columna, alertó contra el significado de esa suerte de “guerra de guerrillas” lanzada desde el anonimato contra el movimiento sindical, campaña que evidencia una conciencia cabal de que éste asume y desarrollará en Uruguay el liderazgo y la conducción de la oposición y “la resistencia” al intento de aplicar el proyecto restaurador del neoliberalismo.