Pablo Villar, presidente de la Asociación de Micro y Pequeñas Empresas: el Estado debe hacerse cargo de algunos costos indirectos de esta crisis

Entrevistado en InterCambio el presidente de la Asociación Nacional de Micro y Pequeñas Empresas (Anmype), Pablo Villar, habló de la difícil situación comercial y financiera que la virtual paralización económica le genera al sector y reclamó del Estado créditos a tasa cero y mayor subsidio.

Villar ilustró la relevancia de las micro y pequeñas empresas para la economía nacional cuantificando que suman “el 98, 98 y medio por ciento del total de la unidades económicas” de nuestro país, es decir que “en términos estadísticos” representan “casi la totalidad” de las empresas.

En cuanto al mercado de trabajo, “el sector de micro y pequeñas empresas ocupa en torno al 50, 55% de la mano de obra privada” del país, y en lo que concierne “a integración del PBI” su actividad aporta “entre un 30 a 35%”.

Y si bien se trata de “un sector que exporta en forma directa muy poco” ya que está principalmente orientado “al mercado interno”, su amplia gama de actividades es también muy relevante por “ser proveedora de industrias medianas y grandes que sí exportan”, explicó el presidente de la gremial.

Precisó que “el impacto” de la emergencia con la semi-paralización económica “es bien diferente según los sectores de actividad” en que giran las micro y pequeñas empresas. “Hay un sector comercial y un sector de servicios a empresas y al consumidor final, muy muy impactado”, advirtió. “Después, hay un sector de comercio” de rubros como “alimentos” y “productos de farmacia que están con unas ventas minimizadas”, graficó.

Además, la decisión del “gobierno” de comprarles “canastas” a grandes superficies, hizo que “no sean ellos (los pequeños comercios de alimentos) los proveedores” a los sectores sociales destinatarios. “Al verse sustituida esa demanda por las canastas”, disminuyó “la venta de esos comercios”.

La situación “genera en toda la línea empresarial de micro y pequeñas empresas problemas gigantes” que van “desde el pago de servicios hasta el pago de alquiler”, así como “es difícil hacer frente” a los pagos “al BPS”.

El entrevistado se refirió asimismo a las medidas de alivio dispuestas por el gobierno para las empresas de pequeño porte y sugirió que “este tipo de medidas hay que anclarlas al tamaño-empresa”, o sea “al tamaño de espalda de las empresas” en capacidad financiera para mantenerse en pie.

Por ello, desde la gremial propusieron “una quita de aportes patronales” al BPS que beneficie “a todas aquellas empresas que no envíen trabajadores al seguro de paro”. Y “por otro lado estamos solicitando (…) una prórroga real (…) en lo que hace a los organismos de recaudación” durante “60 o 90 días”, un margen “que dé aire para que las empresas puedan cumplir” dado que “se está vendiendo menos y se está cobrando mucho menos”. La cadena de pagos “está dificultosa” y “ralentizada”, alertó el empresario.

Asimismo, reclamó al gobierno que “la tasa” de interés bancario para los préstamos al sector “tendría que ser cero”, así como debería instrumentarse por parte de la ANDE “un subsidio total” para las unidades pequeñas, “porque aunque esto (las medidas dispuestas) alivia la situación, sigue cayendo” el peso mayor del impacto “sobre los empresarios” chicos.

“El Estado debe hacerse cargo de algunos costos indirectos de esta crisis”, entre otras razones porque “tiene” opciones “de endeudamiento” mucho más baratas que las disponibles para las unidades micro y pequeñas.

Advirtió que “es un riesgo real” que muchos pequeños comercios no reabran pasada la emergencia, especialmente “el que tiene dependientes”. Por eso mismo, hacia el futuro “va a haber que generar algún tipo de instrumento o algún tipo de seguro” de cobertura ante emergencias.