Mujica: ¿qué sentido tiene ir a misa y no tener coraje de sacrificar algo de lo que se gana para socorrer a los débiles? ¿Dónde está la definición cristiana?

En su espacio de reflexiones en M24 el expresidente de la República José Mujica contrastó el espíritu cristiano de los gobernantes católicos uruguayos que publicitan su fe religiosa, con la propuesta del Papa Francisco de establecer un ingreso monetario universal para los pobres.

Mujica abrió su columna pidiendo que “nadie se ofenda” si expresa que “la religión real de nuestro tiempo es el mercado”, dada la evidencia de que “los recaudos morales” construidos por “las viejas religiones (…) se han casi diluido” en esta época” en la que “todo parece girar en comprar y vender, ser competitivo, y absolutamente todo tiende a ser negocio”.

Entonces, más allá “del peso cultural (…) de la tradición cristiana en nuestro país, (…) hoy la religión que se pueda procesar en nuestro fuero subjetivo, poca incidencia tiene (…) en la conducta cotidiana de la gente”.

Recordó en ese sentido que “hace pocos días, connotadas figuras de gobierno” asistieron “a servicios religiosos, con todo su derecho, notoriamente católicos; pero también en estos días” marcados por “la incertidumbre mundial” en torno “al Coronavirus, (…) el Papa, la cabeza prominente de la Iglesia Católica” a nivel mundial, propuso establecer “un salario universal para los pobres” y los citó por subsectores y actividades.

Así, Jorge Bergoglio le “planteó al mundo cristiano luchar para hacer realidad esa consigna tan humana, y tan cristiana, de que no quede ningún trabajador sin derechos, sobre todo en estas circunstancias”. Y es que “Francisco será Papa, pero en el fondo es de nuestro barrio, conoce finamente la realidad de las ciudades latinoamericanas” y “los mil vericuetos de lucha por la vida” cotidiana de los desposeídos de la región.

Por esto mismo, “hemos pedido una vaca de recursos, pero mucho más grande, y más larga en el tiempo, porque después del Coronavirus vendrá el tiempo del miedo, de la desconfianza y de la prevención”, es decir que “nada va a ser igual, por lo menos por un tiempo prudencial, hasta que la ciencia nos pueda dar una respuesta contundente, y no sabemos cuándo”.

Tras reiterar que mientras tanto “no tenemos otra forma que el aislamiento y la prevención, la distancia” respecto de los otros para prevenir el contagio, Mujica lamentó que “nos hemos encontrado con una confusión notable” en materia “de economía, tanto por la izquierda como por la derecha. Se tiende a confundir capital con ingreso, y parece que riqueza y capital es lo mismo que ingreso. En ningún momento nosotros hemos hablado de capital” sino “hemos hablado de ingreso, de lo que se gana”.

Y es que “hay una masa de asalariados importante en este país”, como por ejemplo “la alta jerarquía del sistema bancario, de banca privada, el mundo de la cabezas empresariales, de altos empleados” como “los CEO´s de las empresas”, que en ningún caso “van a dejar de cobrar”. Recalcó que “hay jerarquías en el mundo de la economía; no hablamos de afectar el capital, hemos hablado claramente del ingreso, que es contable. Y todos los ingresos altos, públicos y privados, tienen que poner algo, durante un tiempo largo, y eso no va a afectar jamás la inversión de capital”, razonó.

Y si bien “reactivar la economía” requiere “jugarse a la inversión”, es necesario “por eso mismo (…) gastar un poco menos en la parte de la sociedad acomodada (…) para que esa parte que no se gasta, (…) se gaste en el fondo de la sociedad y sea también reactivador de la economía”.

“¿Dónde está el espíritu cristiano? ¿Qué sentido tiene ir a misa y no tener coraje de sacrificar algo de lo que se gana para socorrer a los débiles en un momento de penuria que va a durar en el tiempo? ¿Dónde está la definición cristiana? Vuelvo al principio: no se ofendan cuando digo que la religión de nuestro tiempo es el mercado, sencillamente; lo demás, es lo de menos”.