Mujica: pedirles un esfuerzo a los que tienen ingresos importantes no es descapitalizar el país, es frenar un poco el gasto suntuario para propiciar la ayuda social

En su espacio de reflexiones en M24 el ex presidente de la República José Mujica recordó las diferencias de concepto entre capital e ingreso para enfatizar su prédica favorable a que las personas con ingresos altos sean gravadas durante varios años, a fin de acrecentar los fondos destinados a mitigar el sufrimiento de los más pobres golpeados por la crisis y de fortalecer el trabajo nacional, reservando el endeudamiento para reforzar la capacidad de inversión del capital de modo que éste genere más empleo.

Mujica abrió su columna apelando “un poco al sentido común que cualquier persona puede tener” para comprender que es “prácticamente imposible que una familia hoy pueda sostenerse con 1.200 pesos, con 1.000 pesos”. En Uruguay “desgraciadamente hay muchos trabajadores de las mil formas de cuentapropismo que existen en una sociedad”, algunas de las que mencionó destacando que “la necesidad crea ingenio, genera creatividad y la gente se revuelve como puede (…) y vive al día con eso (…) pero hay gente que desconoce ese mundo y las dimensiones que tiene ese mundo”.

La realidad inmediata indica que “con el país paralizado por esta desgracia” de pandemia “cuya única manera de contenerla es aislándonos, (…) esa parálisis de la calle, del movimiento, ha sido abrupta para muchísima gente, y hay que socorrerla, y se han tomado algunas medidas que hemos apoyado, pero a todas luces son totalmente insuficientes”, puntualizó.

“Fue por eso que hemos planteado algunas cosas” en columnas previas, “pero hay confusiones” y a ellas remitió: “¿Qué es el concepto de capital? Según el diccionario español, es un ´conjunto de activos y bienes destinados a producir más riqueza´, es decir a multiplicarse; el concepto de capital significa valores” cuyas formas “se puede expresar distinto, pero su función es intentar reproducir, por eso el capital se arriesga; es muy distinto a atesorar, que es guardar, no arriesgarlo, pero tampoco se reproduce”.

“Y el concepto de ingreso no es lo mismo que capital; puedo de alguna manera tener un capital importante y no tener ingreso; puedo tener un capital potencial, pero que no funciona, por ejemplo una buena y grande propiedad rural que no se explota ni está arrendada”, lo cual “es una forma de capital pero no ha entrado a jugar porque no está produciendo”; pero también “puedo tener ingreso y no tener nada de capital, porque soy funcionario, por ejemplo de un banco privado, importante, y alquilo un apartamento y etcétera pero tengo un buen ingreso mensual, no tengo capital, tampoco soy el dueño del banco, soy un funcionario de cierta jerarquía; o puedo ser un profesional, un médico, un cirujano, un anestesista, capaz que no tengo ni casa, porque arriendo un apartamento, pero tengo un ingreso e importante; y así mil formas que hay en la economía”, reseñó Mujica algunos ejemplos de remuneraciones altas.

“¿Qué es un ingreso? ´Es un caudal´, según el diccionario, ´que entra en poder de alguien´, ese alguien puede hacer lo que quiere. Cuando el ingreso es mínimo, por ejemplo un asalariado que gana muy poco, o un changador que se está rebuscando (…) porque la economía es también una ciencia que tiene que ver con registrar el comportamiento humano, cuando se gana poco (…) la mayor parte del ingreso se gasta en comida, y después en vivienda, se gasta en las cosas fundamentales; si es muy poco, dé por descontado que el 40, 50% (…) se va a gastar en comida (…) pero en cambio si usted tiene un ingreso alto, no va a comer mucho más, tal vez coma un poquito más caro, más fino, pero la proporción de lo que gasta en comida (…) es del 5, el 6, el 7% en general de un ingreso alto común; pero aparece en esos ingresos altos, una parte del gasto que se podría llamar gasto suntuario”, apuntó el senador del Espacio 609 del Frente Amplio.

“En una economía como la uruguaya, y que está en crisis por este Coronavirus, cuanto más logremos ensanchar la faja de los gastos en comida, en lo elemental, más favorecemos el trabajo interno; cuando hemos dicho ´tenemos que hacer una vaca y acudir a todos los ingresos importantes´, no hablamos del capital, eso es otra cosa (…) muy importante, cuidamos mucho más el concepto de capital; hemos hablado de pedirles a los ingresos altos que pongan algo, de obligarlos a que pongan algo” porque “ese algo (…) es menos gasto suntuario (…) y el gasto suntuario es favorecer la importación, dar trabajo para afuera; si ese algo va para financiar socialmente a los muy débiles que no tienen para comer, va a ser un gasto en comida, que va a favorecer a la economía interna porque lo que más podemos producir es comida, sencillamente”, reflexionó Mujica.

“Pero (…) la otra ventaja” de ese camino pasa por que “la inevitable ayuda social que tenemos que ejercer y que tiene que ser mucho más importante que esta miseria que estamos haciendo hoy, no debería caer básicamente sobre el endeudamiento externo”, posibilidad que “hay que reservar para ayudar al capital para generar trabajo todo lo más que podamos; si no tenemos el coraje” para bajar “el gasto suntuario para ayudar a los pobres, naturalmente vamos a transferir todo el peso de esa ayuda social al endeudamiento hacia afuera y vamos a tener menos para respaldar al mundo del trabajo; es exactamente al revés de lo que se está haciendo”.

“Estoy de acuerdo en que hay que cuidar al capital, y hay que cuidarlo y reproducirlo e invertirlo, sí, y seguramente habrá que respaldarlo, si se quiere generar trabajo, y si no se genera trabajo, no se enfrentan las dificultades reales; por lo tanto, en esta hora hay que entender que pedirles un esfuerzo a los que tienen ingresos importantes, no es descapitalizar el país, es frenar un poco el gasto suntuario, prescindible en este momento, para propiciar la ayuda social, que no nos cueste tanto de endeudamiento hacia afuera” y a éste “dedicarlo para reforzar el capital y generar trabajo”.

“Sé que hay que gente acostumbrada a gastar mucho, a vivir de determinada manera y esto le puede parecer una imposición imposible; creo que sencillamente se pueden bajar un poco los decibeles, los sectores que tienen altos ingresos no van a comer menos, no van a tener dificultades, puede que demoren algún año más el cambio del auto, que pospongan un viaje (…) pero nada de penuria, nada de expropiación; si no entendemos estas cosas que son de elemental economía, tengo que pensar que (…) no queremos hacer el más mínimo sacrificio, un poquito de privación a los que están bien, que es la forma de expresar solidaridad concreta en este tiempo”, razonó el líder frenteamplista y ex presidente.

“Y además no creo que se arregle con dos meses, ni tres ni cuatro, por eso no solo votamos la imposición que puso el gobierno sino que le decimos francamente que tiene que ser por lo menos de un par de años (…) porque el efecto de esta crisis es más largo de lo que parece (…) y por el carácter mundial de este crisis nadie puede vaticinar qué va pasar en lo inmediato con el mercado mundial (…) nunca hemos visto en esta generación una crisis mundial de estas dimensiones (…) más vale ser precavidos (…) no vaticinamos nada pero es mucho mejor prepararse para lo más feo”.

“Tengo desconfianza de los precios en el mercado mundial, tengo desconfianza de brotes nacionalistas y proteccionistas que torpedeen el mercado mundial; hay mucho loco con poder en la vuelta (…) hay grandes países que pueden tomar decisiones que le pongan una flecha de progreso o de parálisis a la economía mundial de futuro”, planteó como reflexión.

Ante esta realidad y tales incertidumbres globales, “seguramente lo mejor es cerrar filas, pedirles a los brazos fuertes que colaboren con firmeza en el respaldo social a los que están en mayores dificultades y que guardemos todo lo que podamos para invertir, incluso la capacidad de endeudarnos, porque nada es más importante que el trabajo a futuro”, concluyó Mujica.