Mujica: es la hora de incluir a todos y no de incluir a unos contra otros, sobre todo en un momento de peligro y de necesidad nacional

En su espacio de reflexiones en M24 el expresidente de la República José Mujica abordó el marco mundial y nacional de la crisis económica signada por la pandemia, que determina “la hora del Estado” y junto con esto la necesidad de un diálogo político nacional, que es algo distinto a “hablar”.

Mujica indicó que “la señora ministra de Economía anuncia que ella espera una caída del PBI del 3,5%, que el déficit fiscal va a pasar el 6%” al tiempo que “los organismos internacionales, diversos, vaticinan catástrofes, caída del PBI mundial, cuantiosa, dificultades para el comercio internacional, anuncios proteccionistas por aquí y por allá. Ya se palpan algunas dificultades para el comercio de carne con Europa, una relativa caída de los granos, la caída del precio del petróleo afecta al maíz, increíble, salvo el arroz, porque algún país asiático fuerte decidió no exportar, sino guardárselo para sí mismo por las dudas”, contextualizó la coyuntura.

Y es así que “si uno llega a darle pelota a los analistas internacionales, lo único que va a ganar es agarrarse una gran angustia” dado que “hay gente que vaticina una caída” no menor “al 20% del PBI mundial, una catástrofe peor que la que tuvo el mundo en 1930, 1929, y así sucesivamente, todos los pronósticos son a cual peor. Amigos, aflojemos un poco con tanto pesimismo” porque “el sol sigue saliendo y luego del invierno, viene todavía la primavera (…) y al fin de cuentas, los que nos dieron patria, en su tiempo (…) la pasaron mucho peor que nosotros”, reflexionó el senador.

“Entonces es bueno poner las cosas en sus justos términos” y “por encima de todo es hora de cuidar la vida, o cuidar todas las cosas, aprender el oficio de aprovecharlo todo, incluyendo el tiempo libre. Es el tiempo (…) de resistir con inteligencia, hasta que pase la tormenta, (…) hasta que la ciencia nos proporcione una vacuna o una salida de otro tipo. La batalla central es evitar el contagio, que es la única herramienta verdadera que tenemos en la mano para luchar contra este virus, el verdadero protocolo es la conducta humana que asumamos cada uno de nosotros”, exhortó Mujica.

“Pero a su vez tendremos que ir haciendo cosas, y no las vamos a poder hacer como las hacíamos antes, tenemos que recrear (…) lo que hacíamos sin bajar la guardia” y con ello “entrar a favorecer el contagio, (…) en todos los lugares tenemos que ser creativos” ya que “hacer es inevitable”.

En esta emergencia “hay mucha gente que está comiendo porque hay ollas” y por esto “hay que agradecer en este momento a las empresas que han ayudado y ayudan, agradecer a las organizaciones sociales” pero sobre todo “agradecer a la gente humilde, que levanta por aquí y por allá ollas para asegurar un plato de comida (…) a muchísima gente que no tiene otra salida”. Son miles las personas que hacen cola en las ollas “por absoluta necesidad y este es un reflejo de la carencia que está golpeando hoy”.

“El Estado se movió bien, claro que se movió bien, tomó decisiones cuando había que tomarlas, pero desde el punto de vista de los recursos económicos que puso, fue muy poco, desgraciadamente muy poco. Muchas canastas no llegan, y además, con una canasta de 1.000, 1.200 pesos no banca, podrá comer con suerte dos o tres días una familia, y esto hay que tenerlo claro, no se arregla con canastitas (…) la hondura de las dificultades que están pasando 300, 400 mil personas en este país”, puntualizó.

Ante eso cabe preguntarse: “¿Es posible generar más recursos auténticos? ¿Es posible compartir algo? ¿No compartir lo que sobra, sino compartir lo que tenemos? Hay que recordar que la gente no come palabras, y este es un compromiso que tenemos todos por delante”, recordó el líder del MPP.

“Es la hora del Estado, esto no lo enfrenta ni lo arregla el mercado” porque “no está hecho para esto (…) la entraña de la propia economía no puede resolverlo por sí solo, se necesita una acción deliberada del Estado, es la hora del Estado, que no equivale necesariamente solo a los gobiernos (…) porque no creo en aquella afirmación del Luis XIV ´el Estado soy yo´, el Estado es y debe ser mucho más (…) es la hora de incluir a todos y no de incluir a unos contra otros, sobre todo en un momento de peligro y de necesidad nacional. El camino no es el triste camino de la Argentina, de profundizar y profundizar la grieta” sino el de “tender puentes de acercamiento” con los otros y este camino “claro que es difícil”.

“Hay que recordar que la soberbia de uno puede precipitar inequívocamente la intransigencia de otro” y todo esto sería “una estupidez desde el punto de vista de las necesidades nacionales. Pero no se hace lo que se quiere, hablar no es sinónimo de dialogar, hablar es hablar. Diálogo es un poco ´tomo algo de lo tuyo para que tú tomes algo de lo mío´, y sin embargo, esto es lo que no existe, mucho se habla, pero dialogar nada”.

El exmandatario recalcó su conocimiento de que “el camino es difícil, no es sencillo, hay que tener paciencia, y sé perfectamente, porque lo he vivido reiteradamente, que las perdices vuelan muy rápido, pero tienen un vuelo corto y siempre bajo, más no pueden hacer. Es una lástima”, valoró.