Fernando Pereira: hay una guerra sucia contra el movimiento sindical; estamos siendo atacados por la derecha y la ultraderecha organizada

Entrevistado en InterCambio el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, recordó el Día del Trabajador Rural, que se conmemora y celebra en el país este 30 de Abril, subrayando la relevancia del trabajo rural en Uruguay, labor que se hace “de sol a sol” y es “uno de los motores de la economía”.

Pereira subrayó que “el trabajo rural es uno de los motores de la economía” uruguaya y que en general “en estos días nos damos cuenta de que nada se mueve sin trabajadores”. “El trabajo rural es específico y lleno de valor”, al que los residentes y trabajadores urbanos deben “conocerlo más”. Destacó también la necesidad de “tener sindicatos más potentes en el medio rural, que consoliden los avances que se han logrado” en los 15 años pasados en un “sector claramente sustancial” para la sociedad y la economía del país.

Pasaron “ni más ni menos que 100 años” entre la primera y la segunda serie de leyes laborales para el sector rural en Uruguay, es decir entre el primer gran impulso reformista del Batllismo y el impulso reformista del Frente Amplio, ya en el siglo 21. El rural es “un trabajo duro” que cada día se realiza “de sol a sol” y al que “también” afectan “cambios importantes” en el aspecto “científico-tecnológico”, proceso que “al agro llegó de forma exponencial”, tanto que “ha hecho cambiar el formato del trabajador rural” clásico hacia unas modalidades inimaginables hace “30 años” y aún menos.

Después, el dirigente de la Federación de Magisterio denunció que “hay una guerra sucia” en marcha contra el movimiento sindical, entendiendo “por guerra acciones beligerantes no necesariamente armadas” sino en este caso a través de “redes sociales organizadas” y “orquestadas” que incluyen uso de “trolls”, emisión masiva de “mensajes falsos” portando “mentiras espantosas sobre los ingresos de la central sindical” y otras especies.

Esos mensajes y operaciones desinformativas “van generando la idea de que somos una especie de casta dirigencial alejada de la gente”, y forman parte de “una política” organizada “de la derecha y la ultraderecha”. Explicó que esa campaña de mentiras está cambiando la opinión “neutra” que sobre el movimiento sindical tenía una parte de la población, y que “esas personas en posición neutra están siendo bombardeadas todo el día”.

De todos modos, el “34%” de opinión social positiva respecto del movimiento sindical, guarismo registrado por un sondeo de una empresa consultora, representa un nivel de apoyo muy importante aun en caso de que refleje con relativa fidelidad la realidad social de lo que buscó medir.

En cualquier caso, “enfrentar al poder siempre tiene costos”, más allá de que “hay mediciones hechas en momentos inoportunos, en momentos inadecuados” como el actual, en el que “estamos asistiendo a una guerra” contra el movimiento sindical que “en 30 años” de sindicalismo “no vi”.

Como parte de la operativa de esa guerra sucia, “hay puntos ciegos” que los medios de comunicación no exhiben y otros “puntos que se muestran con enorme exageración”. Denunció que “en lo cotidiano” ya son muchos los sindicalistas que sufren “amenazas” y recalcó que las mentiras en boga “van construyendo esa idea de que somos una elite separada de la gente”. Pero “por suerte la gente nos ve” a diario trabajando, militando y cumpliendo los quehaceres sociales habituales de los trabajadores, por lo tanto confirma de primera mano que “somos partes de ese pueblo”.

Recalcó la certeza de que “estamos siendo atacados por la derecha y la ultraderecha organizada” e informó que “ayer fuimos a Delitos Informáticos” de la Policía a realizar otra denuncia, algo que “lo vamos a seguir haciendo” porque debe encontrarse a “los responsables”. Reclamó que “esa condena a la gente que está en el barro no debería provenir solo del movimiento sindical” sino que además tiene que surgir “de los partidos políticos” y los medios de comunicación. Luego reseñó ejemplos de hechos negativos y otros ya más graves que los partidos y los medios no difunden.

Agregó que “amenazas sobre algunos compañeros han llegado decenas” y razonó que en este momento político y social del país, “miro el mapa y están pegando en el PIT-CNT”. Por lo tanto “hay que tener medidas de seguridad” propias así como “también hemos hablado con el ministro del Interior sobre estas circunstancias”. Y si bien “no queremos entrar en esa cancha, tampoco nos vamos dejar acobardar por esos empujones”, como los cientos de amenazas y actos de difamación contra Gabriel Molina.

Acerca de la crisis económica y la posibilidad de que esta derive en una crisis social, el entrevistado expresó que “no quisiéramos que la crisis de 2020 se pague de la misma manera” que la de 2002, es decir “con pobreza” masiva que deje secuelas durante muchos años, “una deuda impagable”.

A partir de esto, puede preverse que “no va a haber” estallidos ni explosiones sociales “en la medida en que haya” acciones y políticas gubernamentales “compensatorias para la gente que está pasando mal”.

Finalmente, Pereira lamentó que “no parece ser un debate sano” el de la Ley de Urgente Consideración en estas circunstancias y el contexto elegido por el gobierno de la ´coalición multicolor´ encabezado por Luis Lacalle.