España: «114.000 personas desaparecidas y fosas comunes por todos lados»

«Las fosas están en las cunetas, en las carreteras», dijo a Sputnik Inés García Holgado, una de las querellantes originales de la única causa penal que investiga, en Argentina, los crímenes del franquismo en España. El expediente acaba de cumplir una década, suma más de 1.000 querellantes y sigue abierto para incluir nuevas víctimas y testimonios.

El 14 de abril de 2010, a 79 años de la fundación de la Segunda República Española en 1931, Inés García Holgado y Darío Rivas presentaron una denuncia en la Justicia argentina, que recayó en la jueza María Servini de Cubría.

Pidieron investigar los asesinatos y desapariciones de sus familiares durante la dictadura de Francisco Franco que se extendió entre 1939 y 1978, incluidos tres años de transición a la democracia. La querella se promovió al amparo del concepto de jurisdicción universal que permite juzgar en cualquier país los crímenes de lesa humanidad cometidos en otro.

Lo hicieron en el país sudamericano por su trayectoria en materia de derechos humanos y luego de varios intentos frustrados en España. La última esperanza había sido en 2008 el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, quien tras abrir una causa fue frenado y cesado en sus funciones.

«Ahí se empezó a pensar en abrir, en el marco de la Justicia universal, una querella en otro país. Como son crímenes tan aberrantes se considera que por ese principio se puede juzgar en un tercer país», explicó García Holgado.

El 15 de abril de 2019 falleció con 99 años el coquerrellante Rivas, pero antes logró mediante exhortos de la jueza Servini de Cubría que su padre fuera el primer fusilado exhumado en Galicia.

Delito permanente y continuado

La dictadura de Franco dejó más de 114.000 desaparecidos, la gran mayoría ejecutados y enterrados en fosas comunes.

«Es muy serio, la gente de los pueblitos se está muriendo y es la que sabe dónde están enterrados», afirmó la entrevistada. Sumado a esto, el Estado en sí mismo y la Justicia en particular siguen trabando a las investigaciones. Por ejemplo negarse a la extradición de dos torturadores identificados en la causa argentina, uno de ellos Antonio González Pacheco, conocido por su alias «Billy el Niño».

García Holgado contó otra anécdota que refleja esta realidad. En 2019, por un exhorto de Servini de Cubría se logró la exhumación de los restos del padre de Ascensión Mendieta, que durante décadas lo había intentado en España. La mujer falleció ese mismo año después de conseguir ese hito.
A raíz de ese exhorto también se recuperaron en la misma fosa los restos de otras víctimas, a los cuales también se les extrajo ADN por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense para cotejarlas con el banco de muestras creado en el marco de la querella.

«Cuando estaba todo pronto para enterrarlos, vino una orden judicial de España que decía que como el exhorto era para el padre de Ascensión Mendieta, los demás cuerpos tenían que volver a la fosa. Por supuesto dijeron que no», dijo sobre la respuesta que dio la magistrada argentina.

«Es todo un problema estructural. Me mandan desde España vídeos de jóvenes a los que se les pregunta quién es Franco y no saben. Y dicen que no tienen la culpa, que no se les ha enseñado. Que no sepan quién fue, es un triunfo de Franco», lamentó. A pesar de estos y otros contratiempos, García Holgado aseguró que «no bajamos los brazos».