En el Día del Trabajador Rural se instó desde la UNATRA a que “el Ministerio de Trabajo convoque y haga posibles los ámbitos tripartitos”

Entrevistado en InterCambio el trabajador y sindicalista César Rodríguez, dirigente de la Unión Nacional de Asalariados, Trabajadores Rurales y Afines, habló del Día del Trabajador Rural, que se conmemora hoy jueves 30 de Abril, y del complejo marco social y económico en el que se celebra.

En un Uruguay que como sociedad tardó 100 años para reconocer algunos derechos sociales básicos a los trabajadores del sector agropecuario, Rodríguez destacó que se trata de “una rama estratégica” para toda “la economía del país”, por la que pasa “la mayor parte de la riqueza” nacional.

Explicó que las que realizan a diario los trabajadores del sector “son tareas puntuales y actividades que llegado el momento hay que hacerlas” sí o sí, dado que corresponden tanto a “etapas biológicas” de los animales de cría como a “ciclos de siembra” de especies vegetales, y todas “se mantienen”.

Después el dirigente habló de la incidencia de la acelerada renovación de tecnología en el trabajo y el mantenimiento del empleo en el sector; indicó que esto “ha operado en dos sentidos”, siendo el primero de ellos “la necesidad de formación” para facilitar “la incorporación de esas tecnologías” y “técnicas” al trabajo cotidiano, mientras que el segundo refiere a analizar y definir “qué pasa cuando la tecnología incide en el desplazamiento de fuerza de trabajo”; por ejemplo, “quién se hace cargo de los beneficios sociales de esos trabajadores” desplazados, cuando “ya hay experiencias donde un tambo se maneja con una sola persona”, señaló.

Más adelante instó “a que la institucionalidad” sectorial y especialmente estatal, en este caso “el Ministerio de Trabajo (…) convoque y haga posibles los ámbitos tripartitos” para reactivar “la negociación colectiva” en los temas más urgentes que colocan de hecho la emergencia y la crisis.

Luego remarcó la necesidad de analizar e instrumentar para los trabajadores rurales y sus familias no solo las precauciones sanitarias de rigor sino también determinados ajustes en la organización del trabajo rural para cuidar la Salud de la mano de obra, que no ha cesado de producir en tiempo y forma habituales desde el inicio de la pandemia en nuestro país.

En cuanto a la escolarización de los hijos de los trabajadores, “ha habido una decisión bastante mayoritaria de no mandar a los gurises a la Escuela”.