La ministra de Salud Pública dijo también que se buscará ampliar las potestades de los interventores del Casmu.
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, conversó con Nada que perder sobre sus primeros días de gestión. Aunque dijo que las autoridades entrantes hicieron una transición “adecuada” con las salientes, advirtió que aún no han tenido acceso a toda la información sobre la cartera.
Lustemberg indicó que la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) presenta un déficit de alrededor de 150 millones de dólares. La jerarca explicó que, según los últimos datos a los que accedió, el ente “tiene un presupuesto de 65.000 millones de pesos y la deuda sería de 6500 millones”.
Otra de las carencias observadas por la ministra refiere al Sistema Nacional Integrado de Salud. Si bien considero que es “robusto”, recordó que sufre de una problemática señalada durante la campaña electoral: la falta de acceso a medicamentos. Para dar respuesta al asunto su objetivo es “fortalecer el Plan Integral de Atención en Salud, donde se avala que cualquier medicamento y procedimiento tiene que ser obligatorio para dar a prestadores públicos y privados”.
Consultada sobre la situación del Casmu, intervenido desde el año pasado, la ministra aseguró: “Estamos buscando todas las respuestas para que funcione correctamente”. El fin es “que la institución tenga un modelo de gestión que no tenga un desequilibrio económico, que los trabajadores tengan las mejores condiciones laborales y la gente la mejor calidad asistencial”.
“Queremos ver las potestades que tienen los interventores y ampliarlas en el marco de una ley con las máximas garantías”, añadió Lustemberg. La razón de esta intención es que se requiere “una disquisición un poco más clara” para darle garantías a todas las partes. Asimismo, añadió que no se planea desplazar a las actuales autoridades, pese a que existen denuncias desde el sindicato de trabajadores, la Asociación de Funcionarios de Casmu.