Coronavirus, corrupción y FMI, el cóctel explosivo que amenaza a Ecuador

Los estudiantes en Ecuador volvieron a las calles contra los recortes anunciados por el Gobierno para el sector educativo público, en un contexto de hartazgo social por el modelo económico auspiciado por el Fondo Monetario internacional (FMI). A esto se suman los escándalos de corrupción vinculados a las compras estatales en el marco de la pandemia.

Todos estos hechos ocurrieron o se conocieron en el país sudamericano durante mayo:

– El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social compraba las bolsas para cadáveres a 148 dólares, cuando tienen un valor de 12 dólares en el mercado.

– 12 personas, entre ellas el director administrativo del Hospital Docente de la Policía Nacional, fueron arrestadas por pagar sobreprecios en insumos médicos.

– Al menos otros 10 hospitales públicos también son investigados por la Fiscalía General, por el presunto delito de peculado en diferentes ciudades.

– Los kits alimenticios para familias vulnerables se compraban a 150 dólares cuando el precio referencial sería de 84.

Por este último caso renunció la directora del Servicio de Gestión de Riesgos, Alexandra Ocles, luego de que el presidente, Lenín Moreno, afirmara que su Gobierno será «implacable contra la corrupción» y que habrá Justicia «caiga quien caiga».

Sin embargo, para la asambleísta Liliana Durán Aguilar, del partido opositor Otro Movimiento, la dimisión de Ocles debe considerarse como una «cortina de humo».

«Esa señora que presentó renuncia irrevocable es solamente un caramelo distractor para la población, la médula de la corrupción empieza con el propio Moreno. Desde hace más de dos años venimos denunciando la corrupción», afirmó.

El sector de Aguilar ha revelado irregularidades que vinculan a funcionarios de alto rango con cuentas bancarias en las llamadas «guaridas fiscales», incluyendo «las corruptelas del vicepresidente Otto Sonnenholzner y de diferentes autoridades».

Sin rumbo y sin horizontes

«Estamos en una situación muy adversa por el desgobierno que tenemos. No ha habido una política pública que permita efectivamente enfrentar la pandemia», aseguró Durán Aguilar. La asambleísta consideró que en esta crisis sanitaria se potenciaron los problemas que comenzaron en 2017 con la gestión de Gobierno, que en mayo de 2021 completará su mandato.

«Venimos de tres años de desinstitucionalización del país, lo que ha significado menos trabajadores de la salud, desmantelamiento de unos 100 hospitales, cambios en el modelo de gestión, disminución del presupuesto para el área de salud, de la educación, para toda el área social», resumió la entrevistada.

«Ahora mismo, cuando nos llegó la pandemia hemos tenido muy poca capacidad de atención desde el sistema de salud. Hemos sufrido en carne propia todo lo que ha significado este mal Gobierno», criticó.

La política ecuatoriana se refirió a que en los planes gubernamentales estaban previstos nuevos y profundos recortes. «Este año se tenía planificado despedir 3.000 trabajadores del sistema de salud adicionalmente para el mes de marzo, con la única intención de atender las imposiciones del FMI, en una actitud totalmente inhumana», ilustró.

Y como si fuera poco

El 6 de mayo, Moreno anunció un recorte de 15% en los presupuestos de los ministerios para hacer frente a la crisis sanitaria en un contexto adverso del mercado petrolero, principal rubro exportador del país. Comunicó que la caída abrupta de los precios del crudo y la baja en las ventas al exterior por la parálisis global impuesta por el COVID-19 habían reducido drásticamente los ingresos del Estado.

«No vayamos a confundir que todo esto que estamos viendo es consecuencia de la emergencia sanitaria: esto se viene dando desde 2017. Cuando empezó este Gobierno también comenzó la desinstitucionalización del país, y por eso nos encontramos en el caos que no encontramos», sostuvo Durán Aguilar.

«Todo se viene haciendo de manera sistemática con la única intención de cumplir con las disposiciones del FMI», enfatizó la parlamentaria, quien señaló como ejemplo que en pleno estallido de la pandemia el Ejecutivo realizó un desembolso de 324 millones de dólares al organismo internacional «desoyendo a la Asamblea Nacional».

Señales contradictorias

Con una popularidad que roza el 24%, Moreno envió una señal a la ciudadanía, al informar que rebajó su salario de 5.000 dólares y el de sus ministros de más de 4.000 dólares a la mitad mientras dure la crisis.

Sin embargo, Durán Aguilar aseguró que se trata de una trampa porque «el Gobierno ya envió un nuevo decreto indicando que esa reducción es temporal. (…) Está jugando con su suerte», dijo sobre el año electoral que se avecina bajo la realidad que atraviesa la sociedad del país sudamericano.

La legisladora puso como ejemplo para ilustrar esta situación que «si yo tuviera tres sueldos [como el presidente Moreno], uno de jubilado, otro como exmandatario y el sueldo regular, digamos que es fácil reducirse 50% de uno de ellos. En definitiva no me va pasar nada, sigo ganando muchísimo más que otras personas».