Cómo combatir la soledad en cuarentena

La soledad es uno de los mayores problemas del siglo XXI, que se agravó con las cuarentenas decretadas en todo el mundo. Millones de personas enfrentan el confinamiento solos en sus casas, algo que puede hacer aún más difícil atravesar esta pandemia. Un psicólogo brindó consejos para sobrellevar este sentimiento no deseado.

Personas que viven solas se encontraron, de repente, con la imposición de no salir de sus casas y no tener contacto físico con nadie. Al principio eran dos semanas, luego fue un mes y ahora ya van más de dos meses de confinamiento en algunos países. ¿Cómo se maneja esta situación?

«La cuarentena es un instrumento complicado y difícil de gestionar porque no tenemos precedentes de cómo enfrentarlo. Desde el Colegio de Psicología de Madrid y desde la Fundación Psicólogos sin Fronteras en España, publicamos algunas guías y consejos de cómo sobrellevarlo mejor», dijo José Guillermo Fouce, doctor en psicología y presidente de la Fundación.

En estas guías recomiendan tener un horario, intentar levantarse siempre a la misma hora y establecer un calendario de actividades con momentos para el ocio y otros para el trabajo. También resaltan la importancia de no sumar al aislamiento físico el social, es decir, comunicarse con otros a través de las nuevas tecnologías o el teléfono.

En este sentido los jóvenes tienen una ventaja al poder establecer redes virtuales, en comparación con los adultos mayores que muchas veces no manejan estas herramientas. Pero el cambio de hábitos y rutinas en los primeros —más acostumbrados a la vida social— puede ser más drástico que en los últimos.

«El humor también es una buena estrategia para enfrentar todo esto y utilizar el confinamiento como una oportunidad para hacer aquello que hasta ahora no teníamos tiempo de hacer, como pintar un cuadro, componer una canción o incluso reciclarnos laboralmente», añadió el especialista.

Desde la Fundación distinguen entre lo que es la soledad deseada y no deseada y se enfocan en combatir esta última. La primera implica disfrutar del estar solos mientras que la segunda se puede sufrir estando solos físicamente o aún en compañía de gente si no hay una conexión emocional.

«¿Cómo se ha respondido a todo esto? Hemos puesto teléfonos de asistencia, no necesariamente para los que tengan un trastorno psicológico, sino para relacionar a unas personas con otras y que puedan apoyarse. Aunque no puedan ir al cine, facilitamos que queden todos para ver una película y comentarla. Estas respuestas de reconstruir las redes sociales han sido eficaces», concluyó Fouce.