Canzani: se abrió una nueva etapa que le plantea a todos los actores políticos partidarios desafíos relevantes, habrá que ver quiénes dan la talla

En su columna semanal en InterCambio, el sociólogo Agustín Canzani analizó los desafíos que enfrentan los partidos políticos en esta nueva etapa.

Con la búsqueda de la normalización de actividades y el envío de la Ley de Urgente Consideración (LUC) al Parlamento “el gobierno se metió de lleno en una nueva etapa” buscando transmitir la idea de que una coyuntura crítica estaba “relativamente superada, más allá de que siguen parte de sus efectos” lo que le permitía “desplegar una agenda política más cercana a sus intereses sustantivos” que la irrupción de la pandemia había frenado.

Esto le supone algunos riesgos al gobierno, por un lado “la emergencia sanitaria sigue y seguirá siendo desafiante, más las complejidades adicionales del proceso de apertura, que implica mayores riesgos de contagio” y por otro lado el envío de la LUC al Parlamento muestra que existen diferencias en algunos temas entre los socios de la coalición gobernante.

La LUC también será una oportunidad para diferenciarse entre los propios partidos de la coalición de gobierno, demostrando “que son socios, pero no son clones del Partido Nacional” lo que se ha visto “de forma más explícita en Cabildo Abierto, pero también va a pasar en el Partido Colorado e incluso no hay que descartar que ocurra con sectores y personas adentro de los partidos”. Esto implica un desafío para los partidos de la coalición “para no debilitar el gobierno en esta nueva etapa”.

El contexto político que opera tiene dos características importantes, “el gobierno está en ´luna de miel´, en la primera parte se le abre siempre una carta de crédito y en el marco de una emergencia sanitaria pasa a ser el depositario del espíritu nacional” lo que “restringe las posibilidades de otros actores políticos de enfrentarse a las decisiones del gobierno”.

El Frente Amplio, que es la “encarnación exclusiva de la oposición” ya que los partidos menores “casi no han tenido voz en este período”, tiene como uno de sus primeros retos “terminar de adaptarse a un cambio de rol” pero ese cambio “no es menor ni se hace de la noche a la mañana”.

En este nuevo escenario, la LUC no es el único desafío para el FA, debe establecer “una táctica en materia legislativa y una estrategia en lo que pueden ser los efectos” de esta ley. Para la discusión legislativa el principal desafío es “acordar donde va a concentrar sus baterías”. En el mediano plazo, con una ley de este tipo aprobada, “el FA deberá debatir como puede articular con otros actores de la vida nacional para enfrentar sus efectos”.

El otro desafío para la coalición de izquierda es “seguir haciendo política en torno a dos temas que son fundamentales, el tránsito durante la emergencia sanitaria y el día después” introduciendo en la discusión “quién paga la cuenta, es decir como se distribuyen los costos de la crisis”.