Bonomi: “no podemos hacer con el gobierno lo que la oposición en el periodo pasado hacía con nosotros”, es decir cuestionar y atacar lo que se hace en forma incesante

Entrevistado en InterCambio el senador del Espacio 609 del Frente Amplio (FA) Eduardo Bonomi, criticó la idea de tratar la Ley de Urgente Consideración (LUC) tras Semana de Turismo, dijo que “lo que necesita atención urgente y prioritaria es el Coronavirus” y enfatizó en la propuesta de la coalición de izquierdas de crear un ingreso ciudadano de emergencia.

Bonomi valoró que iniciar ahora el abordaje legislativo de la LUC, como ha reclamado al gobierno su propio ministro del Interior, Jorge Larrañaga según se ha informado en la prensa, “no es algo adecuado” porque “las LUC se prevén en situaciones” marcadas por “algo imprevisto” y que requieren “soluciones rápido”, situaciones como “accidentes climáticos” o “crisis económicas incontrolables”, casos de los que en definitiva “no se pueda salir sin cambios”, explicó el senador y dirigente del MPP.

Recordó que “la LUC, el Partido Nacional la está manejando desde hace ocho meses” sin que todavía se conozca su contenido definitivo, mientras que ahora “lo que necesita atención urgente y prioritaria es el Coronavirus, no una Ley que pensaron hace ocho meses”. Actualmente falta “un paquete de medidas y soluciones que se trate no necesariamente como LUC”, y esto requiere “ponerse de acuerdo en lo que hay que hacer en este momento”.

Los ejes de ese paquete deberían ser “cómo se atiende la situación sanitaria” por un lado “y medidas compensatorias” socioeconómicas para la población más vulnerable y necesitada, por otro. “Si el sistema político se pone de acuerdo, lo resuelve en 72 horas”, puntualizó el entrevistado.

Como ejemplo de algo que debe ser abordado en lo inmediato y que tiene origen en una de las primeras decisiones negativas tomadas por el gobierno de la ´coalición multicolor´, Bonomi citó “la desarticulación de policlínicas en barrios, que son el primer nivel de atención” en Salud. Son “muchas cosas que hay que ver, esas son las prioridades (…) y no están en la LUC”.

En el tema Seguridad Pública, “no podemos hacer con el gobierno lo que la oposición en el periodo pasado hacía con nosotros”, es decir cuestionar y atacar lo que se hace en forma incesante y pedir todo el tiempo la renuncia del ministro, “y mucho menos al comienzo de un gobierno”. Hacer eso implicaría tratar “la Seguridad como forma de acumulación política y no como política de Estado” orientada a superar “el problema” concreto.

Para abordar con seriedad y solvencia el asunto “hay que partir de las políticas a llevar adelante para atacar el delito”, teniendo presente en todo momento que “los delitos no dependen solo de la acción de la Policía” sino también “de otras cosas, y esas cosas no cambiaron” en la sociedad. “Lo que hay que hacer es elaborar un proyecto, trabajar” y a la par, “atender eso central” de la hora que es la emergencia sanitaria con la crisis económica.

El ex ministro de Interior frenteamplista dijo que no le parecen tan relevantes algunos “comentarios” críticos de “militantes” y simpatizantes de izquierda, como sí las presiones de sectores de la coalición de gobierno que “le piden la renuncia al ministro” Larrañaga “por la izquierda y por la derecha”. Por derecha “le dicen” que tiene “una visión progresista de las cosas”, o sea que esos críticos “quieren ir por el lado de la mano más dura”.

Pero en cualquier caso, reflexionó al respecto, “el problema no es el ministro, el problema es el programa que maneja la coalición de gobierno”. Entonces, “que renuncie” Larrañaga “no es el camino”, sino que éste pasa por “las prioridades” a establecer y por “tener respuesta para eso”, indicó.

“La inseguridad se genera por causas económicas, sociales y culturales que hacen que la gente se vuelque a la delincuencia”, por lo tanto “se necesita un despliegue de la Policía de carácter preventivo que pueda atemperar ese vuelco hacia la delincuencia que se da desde hace (…) tiempo”, sugirió.

En cuanto a las consecuencias sociales de la crisis económica que se abre como derivación de la emergencia sanitaria, recordó que tanto desde el MPP como desde el FA “planteamos algunas medidas de contención (…) que le den otro alcance a ese enlentecimiento de la economía”. La medida central es un ingreso de emergencia en pesos que sostenga a las personas y familias que se van quedando sin trabajo a causa del aislamiento social.

“Y a través de ese ingreso mantener funcionando el sistema de comercio” y “proteger al trabajador que tiene que seguir trabajando”, como por ejemplo “produciendo alimentos”. Dado que “hay un signo de los tiempos que es la concentración (…) de las grandes superficies”, sucede que “la medida de repartir canastas” por la vía de “licitaciones disminuye la venta de los pequeños comercios”. Pero “con el ingreso de emergencia” el FA apunta a fortalecer “una red” comercial minorista “imprescindible de mantener”. Ello equivale a prever “cómo nos paramos para que cuando esto pase”, la economía y la sociedad puedan retornar “a una actividad más normal”.

El senador del Espacio 609 también subrayó que “nosotros” desde el MPP “planteamos (…) la prohibición de despidos” que no sean por notoria mala conducta “mientras dure la emergencia”. Este tema “el Frente después no lo tomó exactamente así” sino lo formuló en términos de “incentivar a las empresas” y quitarles los beneficios si despiden trabajadores. “Está bien ese segundo camino”, destacó al respecto, resumiendo que “hay una cantidad de medidas que se puede tomar” como las incluidas en las plataformas del FA, el PIT-CNT y la Intersocial para enfrentar la crisis.