Álvaro García: los 60 millones de dólares para transporte y rutas del litoral fue algo que se anunció el 7 de noviembre y existen en la negociación original

Entrevistado en InterCambio el ex director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto Álvaro García, negó la versión oficial según la que el gobierno obtuvo de UPM unos beneficios para el país que no estaban incluidos en el resultado de la negociación realizada  por el gobierno anterior para instalar la segunda fábrica de pulpa de celulosa de la compañía finlandesa en Uruguay.

García explicó que la suma de “60 millones de dólares para el transporte y las rutas del litoral” como parte del acuerdo de inversión, fue algo que “se anunció el 7 de noviembre y los 60 millones existen” en la negociación original. Tanto es así que “fueron anunciados en su momento y están en un trámite en el Tribunal de Cuentas”, puntualizó al respecto.

Por otra parte, en la comunicación del gobierno “aparece la afirmación de 69 millones de dólares que va a poner UPM en infraestructura eléctrica” y sobre esto “no puedo afirmar nada (…) hasta no ver” la documentación firmada ahora con la empresa. “La única manera de verlo, es viendo el memorándum” y además saber qué papel juega “la UTE” en este capítulo.
“Acá hay que ver cuál es la representación” del Estado en estas negociaciones y “por qué no conocemos el documento” firmado, añadió.

Asimismo, agregó el ex jerarca, “anunciar como nuevas inversiones como el vivero” y otras, no corresponde porque “estas inversiones están vinculadas a la inversión original”. Recordó que el hecho de que “esta inversión global llegue a los 4.000 millones de dólares”, es resultado de sumar la incorporación de equipamiento y maquinaria entre otros valores agregados, como “rotación de áreas sembradas”, por ejemplo.

Recordó también que “uno de los tractores principales de la economía uruguaya es la inversión” y que en los últimos años la de UPM es la más importante que captó el país. García lamentó “la actitud” del gobierno, cuyos integrantes repitieron durante varios años que “este fue un acuerdo ruinoso” pero ahora lo celebran y en parte reivindican como propio.
Al mismo tiempo, decir que Uruguay relajó los controles ambientales para apurar este proyecto “es un disparate”, al punto de que “sería una falta de respeto a todos los técnicos de la Dirección Nacional de Medio Ambiente”.