“Volvemos a estar frente a un alto político conservador como el que sufrió el primer batllismo a principios del Siglo XX”

Tratando de identificar cuáles son las trincheras en las cuales la historia política nacional se ha movido, nueva columna del profe Pablo de los Reyes en Música al Ángulo.

“Este momento actual me ha disparado la reflexión acerca de aquello que los historiadores en Uruguay llaman el segundo impulso modernizador del Estado Uruguayo: el primer batllismo, el de Batlle y Ordoñez, el batllismo más progresista, impulso transformador de la sociedad urbana uruguaya.

Este batllismo promovió una serie de trasformaciones sociales, económicas, políticas que tenía un gran componente progresista. Si bien Batlle y Ordoñez no era un político de corte marxista, (él no concebía que la sociedad luchara entre clases sociales), sí tenía una mirada acerca del rol del estado, el rol del estado como articulador, como negociador y como sancionador en los conflictos teniendo en su mayoría de intervenciones una preferida participación acerca de lo más desposeídos, los obreros.

Hay todo un andamiaje del Estado en función de proteger hasta quienes hasta ese momento habían sido los más débiles y por eso es señalado como el segundo impulso modernizador del Uruguay, lo que lo pone en las primeras planas del orden mundial.

Es muy interesante el ver cómo los avances en la historia de los gobiernos que incorporan a los sectores populares son con avances y retrocesos, como si estuviéramos viviendo en la teoría de Giambattista Vico el ‘corsi e ricorsi’ de la historia: el avance y los retrocesos que van en espiral; se avanza un poco, se retrocede un poco y se vuelve a avanzar cuando parece que va a volverse todo al mismo punto. Lo que sucede en estas elecciones en Uruguay es claramente un intento de retroceso.”