Trabajadores y empleadores de la Industria Química festejaron juntos los 60 años de su Caja de Seguros Sociales e InterCambio dialogó con ellos

InterCambio cubrió este jueves 26 de setiembre las actividades celebratorias de los primeros 60 años de existencia de la Caja de Seguros Sociales de la Industria Química (Cassiq), evento realizado en el Club de los Industriales de la Cámara de Industrias del Uruguay.

Allí entrevistó a directivos de la citada entidad mutual obrero-patronal y a representantes de las dos organizaciones que le dan existencia: la Asociación de Industrias Químicas del Uruguay (Asiqur) y el Sindicato de Trabajadores de la Industria Química (Stiq).

Óscar Rufener, presidente de la Asiqur, destacó la importancia de la variable “costos” en esta rama productiva y explicó al respecto que “las escalas de Uruguay no son las de otros países”, escalas éstas que por ser más grandes abaratan todos los procesos de producción y gestión.

Eso lleva a varias firmas uruguayas a “reconvertir” su actividad productiva ya que “importarlo resulta menos costoso”. “Hay empresas que han dejado de fabricar, lamentablemente, para importarlo todo”, remarcó. Es necesario “cambiar el rumbo” ante el hecho incontrastable de que “hay productos” de consumo “masivo” en los que “no se puede competir” con el exterior.

Explicó también que en nuestro país “generalmente se usa tecnología disponible” para la producción de los distintos subsectores de la química, “excepto” en determinados casos “en que hay que fabricarla”. Apuntó que la adaptación productiva al veloz desarrollo tecnológico es inexorable.

De todos modos, subrayó Rufener, la producción de derivados industriales de la química “siempre va a tener futuro” dado que “es todo química” en la materialidad cotidiana, “sin la química no existe nada”. Y positivamente, el sector “en Uruguay se está adaptando” a los cambios y nuevas condiciones.

Resaltó que en la administración diaria de “la Caja” de Seguros, la patronal y el sindicato se dividen el trabajo en una relación de “50 y 50”. “Inclusive presidente y secretario se van alternando” entre una organización y la otra.

No obstante, “ahora Cassiq se ha visto reducida” porque de “la mayor parte” de la cobertura sanitaria “se va ocupando el Estado”, pero destacó que “fue de las pocas Cajas que trascendió a la Reforma de la Salud”.

Por su parte, el presidente de la Cassiq, Pedro Ramos, puntualizó que “lo importante es cómo ha transcurrido” este periodo de 60 años de existencia de la Caja, “todas las cosas que se han logrado” y cómo han podido “contemplar todo (…) lo que pensaron” sus antecesores y fundadores.

La asociación patronal y el sindicato de la industria química “han sido pioneros en Uruguay en muchísimas cosas”, entre ellas “la atención a la seguridad laboral” y todo lo concerniente a la salud del personal, que “siempre ha sido una prioridad que han tenido estas dos organizaciones”.

Mencionó la transición de la década anterior hacia la implementación del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), “fue una época compleja” para la Cassiq. Sin embargo, “hoy contamos con la aprobación de todos los organismos” estatales para cumplir el objetivo de “complementar todos los servicios de salud que no están cubiertos” por el SNIS, “siempre tratando de incorporar beneficios (…) relacionados con la salud del trabajador”.

Entre esos beneficios se cuentan el “pago de órdenes” y “de tiques” a los afiliados que se atienden en mutualistas. Son costos “que suman” en cada bolsillo y por eso “se reintegran ese tipo de gastos”, que “abarcan no solo a los activos sino también a los jubilados” por una “pequeña cuota” mensual.

Asimismo se brinda “una canasta de beneficios extraordinarios” que incluye “algún tipo de cirugía, algún tipo de tratamiento”, por ejemplo. “Estamos en el entorno de los 1.100 beneficiarios trabajadores y unos 400 jubilados”, informó Ramos sobre el punto.

En el marco del acto de celebración también habló Carlos Melo, directivo de la Cassiq en representación obrera, quien enfatizó en “la construcción conjunta de entendimiento” obrero-patronal para esta obra social. “Stiq y Asiqur lo han hecho posible” y esto “ha posibilitado la permanencia de esta Caja en el tiempo, cumpliendo lo previsto” por sus creadores “y más aún”.

También evocó que con la creación “del SNIS (…) la continuidad de la Caja estuvo en duda”, pero con “esfuerzo (…) y respaldo (…) de las dos organizaciones” durante “seis años” de gestiones y elaboración “de los nuevos estatutos”, se garantizó que haya “Cassiq para rato”. Celebró además que se trata de “una caja financieramente saludable”.

“También” destacó que “son beneficiarios no solo” los asalariados activos sino “los jubilados” del sector. “Ahí también centramos nuestra atención” para mejorar la atención sanitaria de quienes “han aportado durante muchos años de su vida laboral” y que ahora, “en esta tapa de la vida es cuando más necesitan” los beneficios adicionales que instrumenta la Cassiq.

Adelantó que “ampliar los beneficiarios” en cantidad “va a ser prioridad” de la entidad el año que viene, para lo cual ya están buscando la forma de “incorporar a la Caja a nuevas empresas”. “Es el objetivo que nos hemos trazado para el próximo año en la Comisión Directiva”, indicó Melo.

Por último, el presidente del Stiq, Diego Zipitría, celebró la vigencia de esta obra social de carácter obrero-patronal en momentos en que “se cuestiona a los Consejos de Salarios” y a la negociación colectiva como tal.

Por esto destacó la capacidad y el buen criterio de “las dos organizaciones” que lo hacen posible. Luego recordó el periodo “de la dictadura” y a “los compañeros que se jugaron mucho para mantener la Caja abierta”.

Finalmente, Zipitría refirió al sostenimiento de la Caja dado que “hemos perdido una masa de cotizantes importante” en esta industria y “se siente eso en los números”. De ahí que “estemos pidiendo la mayor voluntad a trabajadores y empleadores del Grupo 7” para facilitar la incorporación de “nuevos aportantes” procedentes de “nuevas fábricas” que se sumen.

Por eso “queremos dejar firme la voluntad de los trabajadores” de varias empresas de la rama, a las que nombró, “de sumarse a la Caja de Auxilio”.