«Rebote del 2008»: la recesión cada vez más cerca de Italia, Alemania, Reino Unido y Suecia

La renuncia del primer ministro italiano Giuseppe Conte aporta al cúmulo de problemas que mantienen en vilo a Europa. El Reino Unido y su posibilidad de salir de la Unión Europea (UE) sin acuerdo y el riesgo de que el gran motor económico alemán entre en recesión, se suman a esto y ponen en jaque el futuro del bloque.

Europa atraviesa una semana oscura. El gobierno de Boris Johnson en Reino Unido se mantiene firme acerca de la salida con o sin acuerdo de la UE. El primer ministro italiano Giuseppe Conte renunció, luego de que se lo responsabilizara como el principal culpable de la crisis económica y financiera que embarga al país.

El lunes 19, el Banco Central de Alemania anunció que las posibilidades de que el tercer semestre del año cierre con caída de la producción económica son muy altas, por lo que a partir de octubre el país entraría oficialmente en recesión técnica. Mientras tanto, al ritmo de la economía germana, Suecia también está al borde de la recesión.

«El Brexit no se da porque sí, se da porque de alguna manera Reino Unido ve un rebote de la crisis del 2008. Después de casi siete años de crecimiento lo que está ocurriendo es que el motor europeo [Alemania] oficialmente está entrando en recesión. Si el motor empieza a apagarse, todas las demás economías que eran ayudadas por él, empiezan a debilitarse y ocurre lo que ocurre».

Así lo dijo a Sputnik el profesor de geopolítica y analista argentino Eduardo Martínez, quien agregó que «claramente hay un rebrote de la crisis de 2008, 2009». Para el docente fue determinante que luego de ese proceso, que fue más largo y fuerte que la crisis de 1929, se eligieran «tecnócratas» más que políticos, por lo que una vez que dejaron de obtener los resultados deseados fueron rechazados por no tener apoyos.

Para Martínez, «lo que fracasó fue el acuerdo» constitutivo del bloque, que al no ser actualizado a lo largo de las últimas décadas no contempla la diversidad de los países miembros y hoy muestra sus efectos.

«No es lo mismo Alemania que Albania, entonces cuando están todos en el mismo bloque con un mismo sistema, hay algunos países que tienden a colapsar más rápido. Cuando la crisis le pega a los más grandes ya no pueden asistir como antes a los más chicos. Por eso creo que el problema es el acuerdo y hay que renegociarlo. Desde la Unión se aferraron demasiado al concepto de la moneda y no pensaron en la diversidad de las economías», analizó.