¿Qué pasará en Oriente Medio con un nuevo Gobierno de Netanyahu en Israel?

Este lunes 15, el presidente de Israel, Reuven Rivlin, inició reuniones con los partidos políticos que obtuvieron escaños en la Knesset en las elecciones del 9 de abril para designar un candidato a primer ministro. Las consultas continuarán este martes, pero con toda seguridad el elegido será el actual primer ministro, Benyamin Netanyahu.

Con su partido Likud, Netanyahu aumentó el respaldo obtenido en las elecciones de 2015 y volvió a triunfar: obtuvo 36 escaños, uno más que los logrados por el Partido Azul y Blanco de Benny Gantz. Pero en un Parlamento con 120 bancas deberá reeditar las alianzas con los partidos ortodoxos y de derecha para lograr la mayoría que le de gobernabilidad.

Si se mantiene en el cargo y termina el período de cuatro años, completará un total de 13 al frente de país de manera ininterrumpida, superando a uno de los padres del Estado hebreo, David Ben Gurion, que fue primer ministro desde la fundación en 1948 y hasta 1954 y nuevamente entre 1955 y 1963.

Netanyahu incluso ya había sido el primer ministro (1996-1999) más joven en la historia con 46 años, cuando venció a otro líder histórico del laborismo israelí, Shimon Peres.

«Va a ser la persona más importante con mayor período de gobierno en la historia de Israel, pero además en un contexto interno bastante particular, porque está siendo investigado por temas de corrupción, y el ser primer ministro le da impunidad», señaló a Sputnik Isaac Caro de la Universidad Alberto Hurtado de Chile.

La poca incidencia de las investigaciones por corrupción se debe a que «hay temor. Yo creo que en términos generales el pueblo israelí tiene temor sobre qué podría pasar con un nuevo liderazgo, y en ese sentido busca la seguridad», opinó el analista, experto en Medio Oriente.

«Un importante porcentaje de la población piensa que Netanyahu es una figura que les puede otorgar esta seguridad», concluyó.

En este proceso de «netanyahunización» de la política israelí «tenemos un vuelco, al menos en lo últimos 20 años, hacia el nacionalismo». Como consecuencia, «el partido que promovió la fundación de Israel y que estuvo en el poder hasta 1975, el laborista, está prácticamente desaparecido. Tiene seis escaños, 5% del total».