¿Qué es la ‘garra charrúa’ y por qué identifica a los uruguayos en el fútbol?

La ‘garra charrúa’ podría definirse como esa fuerza especial que demuestra la selección uruguaya en el fútbol y que sale a relucir frente a las adversidades, cuando parece que todo está perdido. Algunos le dicen ‘garra celeste’, otros creen que debería llamarse ‘garra guaraní’. En Zona Violeta te contamos el origen de esta leyenda.

¿Cuándo surgió este término? De acuerdo al doctor Alfredo Etchandy, subsecretario nacional de deporte, fue inventado por los uruguayos en la década del 10 para disputar la primera Copa América, y en la década del 20 la mostraron al mundo con sus triunfos en los Juegos Olímpicos y en la Copa del Mundo de 1930.

Él prefiere llamarla ‘garra celeste’, y no charrúa, porque está vinculada al nacimiento de la camiseta celeste, el 15 de agosto de 1910, que se convirtió «en un símbolo del Uruguay». En su construcción tuvo que ver la confluencia de inmigrantes, desde los ingleses que trajeron el fútbol, hasta la «furia española» y la «forza azzurri» de los italianos.

«La garra es algo más de lo que se puede dar, es un ‘plus’ que tienen los futbolistas uruguayos y que han mostrado en distintos partidos. Gracias a ella lograron victorias que parecían imposibles», señaló Etchandy.

Para el historiador y académico Gerardo Caetano, la ‘garra charrúa’ es un mito, pero no entendido como una mentira, sino como un relato con personajes elevados a la categoría de héroes que «construyen filosofía popular».

Según el académico, esta impronta terminó de consolidarse con la victoria de Uruguay en Maracaná en 1950, cuando la selección ganó de atrás, en un partido que parecía perdido y con un estadio repleto de brasileños. Pero, desde el punto de vista histórico, no está de acuerdo con el término ‘charrúa’.

«Hoy las investigaciones arqueológicas revelan que si había una garra que atribuir a pobladores ancestrales precolombinos, tendría que haber sido llamada ‘guaraní’, porque quienes habitaron el territorio de la banda oriental eran los guaraníes. Los charrúas eran una etnia pequeña», explicó Caetano.

Para el historiador, el concepto está muy asociado a la ‘anomalía’ de que un pequeño país como Uruguay, con tres millones de personas, haya podido vencer en repetidas ocasiones a gigantes como Argentina y Brasil, con 44 y 210 millones de habitantes respectivamente.

«En este contexto, Uruguay fue reforzando esa idea de tener una fibra especial que le permitía, en los momentos adversos, poner las cosas a su favor», agregó.