Problemas entre vecinos: Uruguay deberá mediar entre Alberto Fernández y Jair Bolsonaro

Este jueves 5 los jefes de Estado del Mercosur se reunirán en Brasil en lo que será el último encuentro del Gobierno argentino de Cambiemos y del uruguayo Frente Amplio. Los cambios en los ejecutivos traerán un reacomodamiento del bloque, donde el pequeño Uruguay deberá actuar como mediador entre los dos grandes de Suramérica.

El adelantamiento de la cumbre del Mercosur «es una señal de las dificultades y tensiones» que los presidentes de Brasil, Jair Bolsonaro, y el electo Alberto Fernández de Argentina atravesarán en los próximos años, dijo a Contante y Sonante el Director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica del Uruguay, Ignacio Bartesaghi.

La fecha del encuentro —que habitualmente se realiza en la segunda quincena de diciembre— cambió al jueves 5 para evitar el cara a cara entre ambos, ya que Fernández asumirá la presidencia el 10 de diciembre.

Esto, necesariamente, deberá darse en una instancia futura, en la que los presidentes deberán manejar con habilidad los entredichos y cruces que mantuvieron en los últimos tiempos. Por ejemplo, la negativa de Bolsonaro a asistir a la asunción de Fernández y la amenaza con retirarse del bloque.

En ese marco el pequeño del sur, Uruguay, tendrá un rol preponderante entre los dos grandes.

«Da la sensación de que al Gobierno de Lacalle Pou le va a tocar ser una especie de mediador. Uruguay tiene una posición más intermedia: ni quiere un Mercosur totalmente destrozado, como de alguna manera pretende presentar Bolsonaro, ni tampoco quiere una vuelta hacia un Mercosur más político y más proteccionista, como podría ocurrir en un gobierno de Fernández», dijo el entrevistado.

El trabajo del Ejecutivo de Lacalle Pou deberá ser muy claro con una «estrategia fina, precisa e inteligente» para ser intermediario y, a la vez, obtener «algo que no nos vuelva a trabar en nuestra estrategia internacional de inserción”.

Las diferencias deberán limarse también ante el desafío del bloque para los próximos años: la puesta en marcha del acuerdo con la Unión Europea (UE) firmado este 2019, luego de más de 20 años de negociaciones.

A pesar de que Fernández tiene una visión crítica por la forma en que se concretó, ya anunció que lo va a firmar.
«El Mercosur no puede presentar complicaciones a la hora de incorporar el acuerdo, porque si demora da una señal muy compleja a la UE y a los que están en contra. Si desde la propia casa se empieza a cuestionar, la UE va a aprovechar esa situación de debilidad», concluyó.