Periodista Marco Teruggi sobre Bolivia: Evo lo dijo desde el 20 de octubre, acá hay un golpe; el tema no era hacer otra elección, era sacar a Evo

Entrevistado en InterCambio el periodista Marco Teruggi desde La Paz, habló de la situación política en Bolivia tras el golpe de Estado culminado en la víspera contra el gobierno constitucional del Presidente Evo Morales.

El reportero de origen argentino transmitió que el momento es de “mucha incertidumbre” en varios sentidos y que “la certeza” única hasta ahora “es el golpe de Estado encabezado por una alianza” ultraderechista integrada por factores empresariales, políticos, religiosos y policiales, estos adentro del país mediterráneo. Cabe añadir que las Fuerzas Armadas se decantaron finalmente por el desplazamiento del Presidente Morales y el gobierno.

Esa alianza “todavía no se pone de acuerdo sobre cómo ordenar el gobierno de facto”, todavía “no han resuelto quién sigue al frente” de sus fuerzas, mientras que en el campo popular y democrático hay “más preguntas que respuestas sobre qué hará la gente” ante el derrocamiento del gobierno.

Se ha lanzado una “persecución muy grande contra Evo” y todo el entorno político y social del oficialismo, tratándose de “un golpe de Estado” perpetrado básicamente por “una alianza anti-Evo (…) que logró desplazarlo del gobierno pero no saben cómo sigue” ya que este era el gran objetivo de las fuerzas golpistas coaligadas, carentes de programa o plan.

El reportero ratificó que “hubo y hay” gran preocupación por la seguridad física de Morales y muchísimos integrantes del gobierno, del partido oficialista MAS (Movimiento Al Socialismo) y de otras fuerzas partidarias y sociales que integran el histórico proceso de cambios estatales y progreso social iniciado en 2006 con el liderazgo de un indio Aymara de izquierda.

“Acá se incendió la casa de gobernadores, de dirigentes” porque “hay una persecución golpista” abierta y declarada, por lo que “no hay que subestimar el nivel de violencia que carga el ala golpista”. Se está evidenciando una “voluntad de facto de terminar con Evo Morales” no solo política sino también físicamente, alertó sobre un objetivo de larga data.

En cuanto al proceso electoral y la auditoría que supuestamente se realizó con presunto desapego respecto de cercanías o enemistades con el gobierno, Teruggi puntualizó que “la OEA siempre se supo que tenía un rol muy controversial” y sus actuaciones “fueron un catalizador” del golpe.

“Evo dijo que la OEA tomó una decisión política” al evaluar los resultados de los comicios, quedando claro que “siempre fue un árbitro parcializado” y que es “un organismo que responde a Estados Unidos”. Como complemento, “están callando” los gobiernos que son principales sostenes políticos del organismo, como los de “Argentina”, “Chile” y “Colombia”.

En la región se extiende “una mala caracterización no inocente de que no hubo un golpe”, siendo que “Evo lo dijo desde el 20 de octubre: acá hay un golpe” de Estado en marcha y entonces “el tema no era hacer otra elección, el tema era sacar a Evo” para interrumpir el proceso político, recordó.

Teruggi contó que la cara visible del movimiento golpista, el empresario Luis Fernando “Camacho entró ayer al antiguo Palacio de Gobierno con la Biblia” entre sus manos. Se trata de un hombre de negocios del “Oriente boliviano”, región en la que se han gestado todos los movimientos golpistas contra el gobierno de Morales y el MAS, y en la que existe un extendido racismo contra las poblaciones de origen Aymara y Quechua del Altiplano.

Camacho es un empresario “sojero” de Santa Cruz de la Sierra y muy ligado a las actividades económicas basadas en “los recursos naturales, hasta que Evo los nacionalizó”. El movimiento golpista implica en parte “un regreso de la Biblia, dicho por ellos, a la Casa de Gobierno”. “Son momentos de revancha, esa es la cuestión, en América Latina sabemos de revanchas” contra los procesos y gobiernos “progresistas” y populares. Por eso, “cuando regresan es para descabezar”, graficó el entrevistado.

Lamentablemente, la generación de más violencia “es lo que se espera hasta el día de hoy” porque “la respuesta” del golpismo “va a ser lo más disciplinadora posible” de las fuerzas que lideran la transformación del país. Los golpistas “monopolizan el canal informativo” estatal y con ello garantizan “la complicidad de muchos medios” privados que ocultan la verdad: que “es un golpe de Estado se lo mire por donde se lo mire”.

El periodista confirmó que hasta este lunes de mañana, “en la Embajada de México” hay refugiadas “20 personas” y que “el mismo Canciller de México pidió que sea respetada la sede diplomática” de su país. Ayer las fuerzas golpistas cercaron “la Embajada de Venezuela” para impedir el ingreso de refugiados y puede descontarse “una persecución que se va a desplegar contra los dirigentes del proceso de cambio”, auguró Teruggi.