Padrón: El combo de la posición del gobierno y de la posición de Mujica es lo que completa la postura de Uruguay sobre la crisis venezolana

En su columna semanal en InterCambio, Álvaro Padrón analizó la crisis política internacional en torno a Venezuela y destacó el valor de la posición de Uruguay.

El camino emprendido y propuesto por el gobierno de nuestro país a la comunidad internacional respecto de la situación política alrededor del país petrolero caribeño “no solamente es el único posible, y valioso (…) sino es lo que hace que Uruguay sea coherente y sea valorado” en el mundo.

Se trata en definitiva de “qué estamos dejando para la historia” de la política exterior nacional, para la cual “es necesario tener una mirada larga” y no parcial, ponderó Padrón.

“Que se hable de Uruguay en todo el mundo, no es común” dada la “insignificancia” habitual del país para el resto del mundo, con excepciones destacadas como su política pública hacia “el cannabis” y la figura “de Mujica” en el terreno político y la dimensión moral de la acción pública.

En cuanto al caso específico de la crisis geopolítica en torno a Venezuela, “el combo de la posición del gobierno y de la posición de Mujica es lo que completa la posición de Uruguay” como país en el concierto global, resumió. “Uruguay es referencia para una alternativa” que ningún otro actor puede dar a un lado y a otro de la actual divisoria de aguas.

“Mujica juega muy bien los pasos que da” en estas semanas en este tema, facilitando junto al gobierno una aproximación de la Unión Europea a una posición intermedia entre la de Estados Unidos y la de Rusia y China.

“Es el único camino posible para evitar” los dos peores escenarios, o sea “la guerra civil y la intervención” externa, graficó el analista, recalcando que “el gobierno” uruguayo “encontró un camino, que es muy difícil” y también “antipático”, que “consigue adhesiones internacionales” con gran valentía y habiendo comenzado su gestión “en soledad”.

“Tendríamos que estar orgullosos los uruguayos del papel que estamos jugando” en esa crisis política internacional, celebró Padrón antes de referirse a lo que valoró como “un tema más delicado” para la izquierda latinoamericana.

“Me parece que la autocrítica es una herramienta de fortaleza y no de debilidad”, y que “hay que usarla siempre” porque es parte esencial de la mirada histórica de la izquierda sobre la conducta y la acción política.

“Me está molestando esta dificultad que tiene la izquierda para hacerse una autocrítica” referida al primer ciclo de gobiernos progresistas, resumió al respecto.