Óscar Bottinelli: cuidado con que esto lleve otra vez al Frente Amplio a que no se hace un análisis, un diagnóstico, una autocrítica

Entrevistado en InterCambio el fundador y presidente de la consultora Factum, Óscar Bottinelli, analizó los resultados de este ciclo electoral comparándolo con los anteriores, también abordó el corrimiento de parte del electorado, especialmente de Cabildo Abierto (CA), hacia el candidato frenteamplista, Daniel Martínez, y abrió una línea de análisis sobre la trayectoria descendente de la adhesión al Frente Amplio (FA) desde 2009.

Bottinelli evocó que “en 1994” la elección fue “cabeza a cabeza” y por ende “algo parecido a la elección ésta de octubre” pasado. En aquella última elección sin balotaje, “al final todos dimos el triple empate”.

Diez años después, en “el 2004”, el último domingo de octubre “también fue una noche tensa” aunque “el FA les ganó a todos los demás partidos sumados por 70.000 votos”, lo que quitaba sustento a la inquietud de los frenteamplistas que temían perder en caso de ser necesario el balotaje.

Este año, “el 27 de octubre, esa misma noche se forma la coalición electoral”, en la que “uno suma y ahí había 54%” contra “39% del FA”, es decir “15 puntos de ventaja para la oposición”. “Notoriamente el FA estaba peleando con un escarbadientes contra fuerzas demasiado poderosas”.

Luego comparó en secuencias los votos en blanco y anulados y evaluó que “algo ocurre para que la gente de golpe deje de votar en blanco” el pasado domingo 24. En cuanto a los votos procedentes del exterior del país, su relación “podrá haber sido 2 a 1, como mucho” favorable al FA, por lo que “no lo veo como un tema muy decisivo”. También observó que este domingo votó menos gente que en la primera vuelta de octubre.

En cuanto a las mediciones de intención de voto, “las encuestas fueron las mismas, con la misma metodología”, entonces “lo que funcionó 20 días antes de manera perfecta” no puede haber variado hacia el balotaje. “La explicación” del cambio súbito de parte del electorado “no va por la metodología”, que no evidenció errores, sino que “la sustancia cambió”.

En cuanto a esa sustancia, el experimentado politólogo y encuestador señaló la probable incidencia de una porción inferior a un tercio de votantes de CA, cuyo electorado mayoritario puede categorizarse como de “nivel sub-proletario” en términos de caracterización de clase social.

Es un electorado que en gran proporción “votó a (José) Mujica en las tres elecciones anteriores y ahora votó a CA”, y que ahora “notoriamente era un voto que podía tener más cercanía con el FA que con (Luis) Lacalle Pou”.

Sobre la estrategia discursiva de la campaña del campo oficialista hacia el balotaje, consideró que el mensaje de “estabilidad y certeza era el camino” obviamente correcto. Pero “el FA se enredó” hablando “del cambio y la renovación”, conceptos asociados claramente con la oposición.

Luego abordó la interpretación de los mensajes emitidos desde el entorno militar a partir del viernes y durante el fin de semana. En el video publicado en redes sociales, Guido “Manini” Ríos transmite “un mensaje durísimo, de vieja época”, mientras que el editorial de la revista Nación se expresa “en los términos de los años ´70”.

Una hipótesis plausible es que ante esa sucesión de mensajes conflictivos en tan pocas horas, muchos votantes de partidos de la coalición se hayan preguntado: “¿qué se viene con esta coalición? ¿Esta gente va a estar adentro del gobierno?”. Así, “eso terminó conformando un cuadro o de miedo, o de rechazo o de disgusto”, por lo que “puede haber habido un razonamiento por ese lado” en al menos decenas de miles de electores.

Luego analizó características de la coalición opositora, donde “el arco es demasiado largo” y donde “juegan las clases sociales” ya que “no solo es un tema ideológico”. Apuntó que para parte del electorado captado durante este año por CA, la “referencia” partidaria “es el Frente o Cabildo”. Cabe entonces preguntarse: “¿El Partido Nacional los entiende?”. Entonces “ese es un problema de la coalición” opositora, explicó el veterano académico.

“Creo que Manini ha formado un partido con gente inexperiente” en materia “de política”, siendo además “un partido absolutamente personalista y con un caudillismo de fuerza”, por lo tanto allí “es muy difícil el desalineamiento”.

Después abordó la evolución electoral del oficialismo desde que es gobierno e indicó que “el Frente se quedó sobre todo en el primer y el tercer gobierno con poco diálogo con la oposición”. “El periodo más dialogante fue el gobierno de Mujica”, el segundo mandato frenteamplista fue “el que tendió más puentes” con la oposición y la sociedad, al punto de integrar a los otros partidos a los directorios de los entes descentralizados.

Acerca de la prédica opositora y mediática según la cual el FA se ha supuestamente desbalanceado hacia grupos presuntamente radicales, Bottinelli dijo que “no me sorprende” por la misma razón que “analistas y referentes políticos trazan una caricatura del otro”, que ora es Mujica, ora el Partido Socialista y sus corrientes, tal como ahora es “Manini”. “Y luego se analiza en base a las caricaturas”, trazadas por “mucho periodismo”, “muchos analistas politólogos” y luego es “alimentado” por políticos.

También analizó la figura de Mujica y evaluó que “el estilo de él de reflexionar” en público “y poner los temas arriba” de la mesa “desorienta a la gente”. Es así que “quizá la contracara” del veterano líder “era el exceso de transparencia” y esto “porque la gente se puede marear (…) y no saber adónde se va”. Pero no hay desbalance en el partido de gobierno, “este es un FA que no se ha escorado más al radicalismo ni a la moderación”.

En cuanto al próximo periodo constitucional, para la izquierda “es un escenario muy negativo” el que se configura. Ahora “importa que el FA perdió el gobierno y la mayoría parlamentaria”, de ahí que “me resultó peligroso el festejo del otro día”, el domingo de noche en 18 de Julio.

“Cuidado que esto lleve otra vez al FA a que no se hace un análisis, un diagnóstico, una autocrítica”, advirtió a la fuerza política oficialista respecto de su evolución electoral y las razones que pueden haber determinado los resultados. Entre 2004 y 2019 “cayó de 55 a 39%, la sexta parte del electorado el FA lo perdió” y al menos “esto merece un análisis”.

Es que “nadie resurge si no hace un análisis de por qué falló”, ya que “esto no es un partido de rugby, es política, y la política es gente”. Esto significa que “la gente tiene enojos, desilusiones, broncas” y sobre las causas “el FA tiene que hacer una autocrítica muy grande”. Además, el hecho de perder el gobierno con el 75% de la población habiendo mejorado económicamente durante sus mandatos “hace todavía más grave la derrota”, caracterizó.

Luego avanzó una línea analítica de las posibles causas de la pérdida paulatina de adhesión recordando la génesis policlasista del FA, que luego “rompió con las capas medias y este es un dato”. El de capas medias fue “el sector que menos mejoró y fue más golpeado por el FA”. Éste manifestó “un discurso de enojo con las capas medias” y una política de presión impositiva enfocada en las capas medias empresariales. “El FA rompió con las capas medias y se le fueron”, tal como hicieron sectores de la intelectualidad que habían sido militantes y ahora apoyan a Lacalle.

“Después”, el politólogo señaló algo en lo que “tuvo mucho que ver el MPP” y que remite a “los sub-proletarios”, una “capa” social que “por definición” es “gente muy inmediatista, vive a la intemperie por decirlo de alguna manera” porque en su cotidianidad “la vida es precaria” y consiste en “24 horas de lucha por existir”, describió.

En ese sector “los trabajos son precarios” y abundan los problemas “educativos”, “culturales”, de “adaptación” y “de organización”, por lo que “necesitan quien los defienda” y este rol ha sido representado por “Mujica” y “Tabaré”, como antes lo fue por “Pacheco” y ahora parece serlo por “Manini”. Esas personas están sintiendo que “el FA les falló” y con ello, “esta vez eso es lo que pierde” la coalición-movimiento, “además de seguir perdiendo las capas medias”. Todo esto “es lo que hay que estudiar”.

En el último sector social citado, pueden haber influido negativamente con relación a la pérdida de apoyo al FA, asuntos vinculados a Pluna y al ex vicepresidente Raúl Sendic, así como “la cantidad de gente que está peleando por cargos”, lo cual se refleja en la cantidad de grupos y listas que se agrupan bajo la bandera partidaria del oficialismo, consideró Bottinelli.