Olesker: en el Programa del sector Todos de Lacalle Pou hay cosas que tienden a terminar con la negociación colectiva

Entrevistado en InterCambio el exministro de varias carteras e integrante del Partido Socialista, Daniel Olesker, habló de la economía del país y los programas sociales durante los 15 años de gobierno frenteamplista y cómo esto debe ser profundizado en un cuarto gobierno del Frente Amplio (FA). 

Olesker analizó que “el FA construyó un modelo” socioeconómico cimentado en “tres pilares”, siendo el primero de ellos “el crecimiento económico y la promoción de inversiones”, “un segundo, que fue la política salarial y por ende las jubilaciones”; “y un tercer pilar” fue el de “las reformas sociales” apuntando a la “accesibilidad a bienes públicos”.

Actualmente, “sobre la base de esos tres pilares” y considerando que “el contexto económico” internacional “ha cambiado” así como también lo ha hecho “el contexto regional”, resulta que “el modelo de crecimiento con distribución simultánea tiene un conjunto de exigencias” novedosas en términos de escenario sobre el que desplegar el Programa de gobierno.

Entonces, al proyectar el cuarto gobierno del FA, “ese nuevo impulso al crecimiento tiene que estar asociado no ya a la diversificación” de mercados e inversiones “sino a la de productos”, orientando las políticas y planes de desarrollo hacia una “mayor agregación de valor” productivo.

“¿Por qué no da ese salto?”, preguntó retóricamente Olesker respecto del país y su desarrollo económico. “Básicamente” a causa de un rezago relativo del factor “tecnológico”, se respondió. Por lo tanto, “el primer desafío es reformular nuestra inversión tecnológica”.

En esa dirección, y dado que “las empresas” uruguayas “no son muy demandantes de tecnología” dentro del país “porque prefieren importar” esos insumos y bienes de capital, se torna imprescindible incrementar la inversión pública en innovación e investigación para el desarrollo (I+D).

Luego, anotó el dirigente frenteamplista, el capítulo económico-productivo de la estrategia de desarrollo se complementa con la relevancia de “la negociación colectiva”, que representa “un punto central” por varias razones como la evolución salarial y de condiciones laborales, que también hacen a la modernización de las empresas, y el dinamismo del mercado interno.

En ese punto, el entrevistado contrastó la orientación programática del oficialismo con la del principal actor partidario de la oposición, señalando que tras leer “el Programa del sector Todos” del Partido Nacional encontró “cosas que tienden a terminar con la negociación colectiva”.

Después de desarrollar conceptualmente diversos elementos del factor salarial, refirió al tercer pilar citado al inicio, “las reformas sociales” y entre éstas mencionó el tema “Vivienda” como el prioritario para un cuarto gobierno de izquierda, tal como lo marca el Programa del FA.

Recordó en cuanto al déficit habitacional del país que “estamos entre un mínimo de 50.000 y un máximo de 80.000” viviendas más a construir, remarcó que “eso el FA tiene que atacarlo” y puntualizó la necesidad de “duplicar el presupuesto de Vivienda”, en consonancia con el Programa.

El esquema de profundización de esta política pública mediante “un shock de Vivienda” debe ser un “triángulo” de oferta compuesto por la mencionada construcción de nuevas, lo que comprende “a las cooperativas”; la transformación de “los asentamientos”, en los que “hay que armar una trama urbana” mucha veces inexistente; y “recuperar viviendas usadas” que sus propietarios no usufructúan y están vacías.

En cuanto a otras reformas sociales y sus correspondientes políticas públicas, como “Salud” y “Educación”, el cuarto gobierno del FA tiene que ahondar el camino transitado hasta ahora, lo que supone necesariamente “incorporar recursos nuevos, sobre todo en ASSE” pero también “en la Anep”, donde hay que disponer “una dotación mayor de recursos”.

Acerca de las grandes variables macroeconómicas que el gobierno tiene que administrar para reducir vulnerabilidades y potenciar fortalezas, el economista indicó que “está claro que el tema fiscal no lo podemos eludir” y en ese sentido es deseable operar “una reorganización fiscal”.

Al mismo tiempo “hay que ser más eficientes en la recaudación de impuestos”, área en la que no obstante el FA generó un enorme salto de calidad logrando disminuir drásticamente la evasión.

Olesker también subrayó sobre la variable fiscal, que legislar “una regla fiscal” como propone el sector blanco Todos es innecesario y carece de sentido, dada la presencia en la normativa vigente de “un montón” de regulaciones previstas para contener el gasto y regularlo.