Negociación colectiva en la enseñanza privada estableció un crecimiento del 46% del salario mínimo sectorial

Entrevistado en InterCambio el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Enseñanza Privada (Sintep), Sergio Sommaruga, habló sobre las conquistas de este sector en los Consejos de Salarios.

Al cierre del subgrupo salarial de enseñanza privada, los trabajadores se sienten “muy satisfechos con el balance de la negociación colectiva en esta séptima ronda en nuestro sindicato”, y ello es así “en virtud del contexto y del proceso” político nacional y regional, de signo adverso a los intereses de los trabajadores y de otros sectores vendedores de fuerza de trabajo.

Esa satisfacción es sentida en el ámbito de influencia del Sintep tanto en materia estrictamente salarial como en cuanto a las condiciones de trabajo, destacó Sommaruga, valorándolo especialmente porque “el país entró en una fase de desaceleración del salario real” que constituye “un hecho objetivo”, al que se suman elementos “restrictivos” adicionales derivados “de la pauta” incremental fijada como referencia por el Poder Ejecutivo.

El dirigente desarrolló la contextualización de las conquistas del Sintep recordando que esta “ronda salarial” incluye “componentes de una ofensiva patronal bien importante” motorizada por “la derechización” de la región.

En ese contexto favorable se mueve “un sector empresarial que rechaza estratégicamente la negociación colectiva” porque ésta establece de hecho “una democratización” del proceso de negociación, un elemento netamente contrario a “la ideología de ´yo pago, yo mando´”.

Los sindicatos y el movimiento popular actúan entonces en un escenario diferente al de la década anterior, ahora marcado por la generación sistemática “de caos, de desestabilización” social y política orientada desde la derecha a validar soluciones autoritarias en todos los países del área, una evolución a la que Sommaruga denominó “efecto Bolsonaro”.

“Cuando los sectores populares perdemos las batallas ideológicas, se generan condiciones para las derrotas políticas” posteriores. “El fascismo siempre es hijo de las derrotas ideológicas de los sectores populares”, reflexionó en términos críticos respecto de lo sucedido en casi toda la región durante la década y media anterior.

De ahí la valoración y satisfacción del Sintep con los logros de esta ronda de negociación colectiva, entre ellos “el derecho” de las trabajadoras de la enseñanza privada al amamantamiento de sus neonatos y a tener “salas de lactancia” en las empresas en las que laboran, por lo que el despido de embarazadas y madres de bebés ya no es una opción patronal en el sector.

“Lo que logramos a partir de la firma de este convenio es que no se arregla con plata” el despido de una trabajadora y madre reciente, “ahí está la cuestión de des-mercantilizar” como concepción traducida en acción.

Desde ahora, “una mujer trabajadora sabe que no puede ser despedida durante el periodo de lactancia”, conquista que expresa la orientación de “poner al trabajo por encima del capital”, explicó el secretario del Sintep.

Recordó en este sentido que “en nuestro país, hasta 2011”, a las trabajadoras “se les pedía test de embarazo” para ingresar a trabajar a una empresa e incluso para concursar por un puesto.

Destacó también como otro “logro muy importante” de los trabajadores de la enseñanza privada en esta ronda, el establecimiento del “salario mínimo sectorial”, que de arranque implicó un crecimiento “del 46%” para los subsectores más relegados. “Una trabajadora de limpieza ganaba 12.300 pesos nominales por 48 horas semanales” de trabajo y “pasó a ganar 18.500 pesos” nominales, graficó.

Se trata de una conquista que “impacta en un conjunto grande” de empleados “no docentes”, es decir “los que salarialmente están más postergados”. Esta conquista “impacta en cinco de siete subgrupos” del sector “y fundamentalmente en el interior del país”, celebró Sommaruga, quien ha visto recibos de “gente que gana 9.000 y pico de pesos líquidos, trabajadores de jardín de infantes en el sector limpieza”, ejemplificó.