Mujica presentó 16 Proyectos de Ley para “recuperar la transparencia y defender la democracia”

En su espacio de reflexiones en M24, el ex presidente de la República José ´Pepe´ Mujica presentó un conjunto de Proyectos de Ley elaborados por “los legisladores jóvenes de la 609” y orientados a promover la transparencia en el Estado y la función pública.

Mujica contextualizó la iniciativa refiriendo al “mundo en el que vivimos”, en el que “nuestras sociedades están envueltas en una formidable cultura consumista”. Y mientras que “casi todo Occidente” exhibe “reclamos de insatisfacción”, extendiéndose “una generalizada crisis mundial de confianza en la democracia representativa, (…) por todas partes se habla de la necesidad de recuperar valores, de austeridad, transparencia, etcétera”.

Sin embargo, “son pocas las propuestas desde el punto de vista concreto” y también “general” que circulan para revertir o superar esa realidad. “Porque la otra contrapartida, es que por ahora los humanos no hemos encontrado cosa mejor que la democracia representativa”, aun “con todos los defectos” de ésta”, a la que “solo le damos valor cuando la hemos perdido”, actitud que “tal vez (…) es parte de la condición humana: tener poca memoria”.

“Menudean las críticas” a la forma de gobierno representativo “por todas partes”, al tiempo que “crece (…) la incertidumbre y la injusticia del reparto” con una marcada “tendencia mundial a congelar el ingreso de las clases medias” en el marco de “una brutal concentración”, reflejada en que “cada dos días hay un nuevo mil millonario” en el mundo, explicó.

Pero sucede con ello que “los humanos somos gregarios” y por ende “necesitamos grupo social para sobrevivir”, con lo cual “inevitablemente precisamos a la política”, actividad cuya “función es decidir sobre las contradicciones, sobre el manejo de los bienes comunes”. La “amortiguación” de los conflictos “es el papel de la política”.

En ese sentido, “nuestro país tiene (…) la democracia más sólida de América Latina (…) pero está lejos de ser perfecta” y “nuestro deber es seguir peleando para hacerla más perfectible”, o sea que “hay que preservarla (…) para mejorarla”, razonó el ex mandatario.

En este punto, es indispensable considerar “dos cosas”, siendo la primera que “la democracia representativa necesita confianza política” y esto “no es cuestión de estar de acuerdo” porque “si desconfiamos de la función de la política, hipotecamos la única herramienta que tenemos para poder andar”.

La segunda es que “hay una verdadera epidemia de anti-política, creciente en el mundo” y “también en nuestro país”, a veces “impulsada por aventureros” y otras veces “por poderes fácticos”, advirtió.

Desde la consciencia y la preocupación respecto de este cuadro de situación, “compañeros jóvenes, legisladores jóvenes de nuestro Espacio, los que componen ese conglomerado que llamamos 609, se han pasado este verano discutiendo estas cosas” para darles respuesta en el plano nacional.

O sea, “discutiendo un conjunto de iniciativas para intentar establecer algunos parámetros que sirvieran para un acuerdo nacional de reafirmación democrática (…) a partir de medidas concretas”. De ellas, “muchas son aplicables ya” y de ser aceptadas, “van a significar una tácita colaboración con el gobierno que viene, cualquiera sea (…) porque hay que mirar por el interés general del país”.

Por eso, la iniciativa incluye la voluntad de “tratar de incluir a todas las corrientes que participan en la política nacional”, apuntando a “crear condiciones de basamento de confianza para poder asumir después discusiones de problemas que pueden ser duros”, algunos de ellos “inevitables y hay que nombrarlos”, indicó Mujica.

Por ejemplo, “el déficit fiscal no se puede enfrentar si previamente no tenemos cambios en el sistema de seguridad social”, al cual “la mayor cantidad de recursos” del Presupuesto nacional “van a parar” cada año.

Por todo lo mencionado, desde “eso mal llamado ´clase política´, debemos procurar que viva como la mayoría de los uruguayos, hay que dar respuestas concretas a los reclamos ciudadanos (…) por generar confianza en la nación, que es una forma de defender la democracia”, reflexionó. Así, “estas medidas” del Espacio 609 “son una defensa (…) de la política”.

“Una propuesta es establecer una ley general de sueldos del Estado (…) que ningún sueldo puede superar en la administración pública al sueldo del Presidente”, estableciéndose al efecto “un ranking hacia abajo” y además “una relación en las cuestiones departamentales (…) teniendo en cuenta (…) la extensión territorial”.

“Una segunda propuesta” se orienta a “establecer un sistema democrático de ingreso a la administración pública aplicando a rajatabla” el criterio de que “los cargos presupuestales sean provistos por concurso, como está instaurado en la Administración Central” como “garantía de estabilidad y lucha por la calidad del Estado”.

“Una tercera” y “muy sencilla” medida legal “supone un impuesto especial del 15% a todos los cargos políticos y de particular confianza para hacer un fondo que vaya a parar a la vivienda de la gente más humilde”. “Otra” consiste en que “cada ministro de Estado no puede tener” más de “5 adscriptos y 1 secretario”.

La cuarta prevé que “el sistema de pases en comisión sea modificado” para que “el Presidente de la República (…) solo pueda cooptar 10, y que cada ministro de Estado (…) solo pueda cooptar 5 y lo mismo los intendentes (…) y que los legisladores (…) tengan que arreglarse solo con 3”. Asimismo, “que no se concedan pases en comisión (…) de maestros, de docentes, de enfermeros y de médicos, y de policías del sub-escalafón ejecutivo, porque los precisamos en sus puestos de trabajo”.

“Otra” establece que “los excedentes del Fonasa (…) no se reasignen directamente (…) y se transfieran al Fondo Nacional de Recursos para ampliar las prestaciones” de éste.

“Otra” busca que “los cargos políticos y de particular confianza son full time (…) y todas las tareas que realicen (…) no deben recibir ni viáticos ni compensación alguna (…) y además (…) a los viáticos que reciben los funcionarios públicos que se desempeñan en misiones oficiales en el exterior, y que hasta hoy se utiliza una tabla de las naciones unidas (…) sencillamente los valores de esa tabla sean reducidos al 50%”.

Con otro Proyecto de Ley se tratará de “eliminar la partida de prensa que cobran los legisladores, y por trasposición de rubros, que esos recursos pasen al Plan Ceibal” dado que “existen para mirar los diarios los mecanismos digitales”.

“También” se propone, en “otro proyecto”, con “el subsidio de un año que tienen los cargos políticos y de particular confianza cuando cesan o cuando deciden retirarse, (…) aplicar el mismo criterio que hay para los trabajadores de la actividad privada (…) es decir que ese subsidio (…) pase a ser de 6 meses” y “al mismo tiempo” hacer que “cada cargo político o de particular confianza tiene un único subsidio por periodo de gobierno”.

Mediante otra “Ley nacional” se buscará “devolverle al jardín botánico ese padrón que hace muchos años se le quitó” en beneficio de “los jardines de Suárez (…) y que la residencia de Suárez se transforme en una escuela de la UTU” para “Jardinería” u “otra finalidad de carácter social”.

Otro Proyecto prevé “establecer un régimen especial, distinto, para las donaciones que hacen las empresas”, a las que “se respeta los beneficios que tienen” pero se crea “un fondo que va a ser distribuido por el Parlamento nacional cada vez que discute el Presupuesto o Rendiciones de Cuentas” entre el “conjunto de organizaciones sociales que piden apoyo”.

“Otro” articulado legal consistirá en que “las ganancias que producen las empresas públicas se dividan en tres partes: un porcentaje debe ir a Rentas Generales, otro porcentajes debe estar asegurado para reinversión en la propia empresa y otra parte debiera ir en alguna forma a beneficiar a los usuarios de esas empresas públicas”.

Con otro Proyecto el Espacio 609 pretende legalizar la obligación de “informar en cada instancia presupuestal, en las Rendiciones de Cuentas, los estados contables de las personas públicas no estatales, los organismos privados que manejan fondos públicos o administran bienes del Estado. Y (para el caso de) las personas jurídicas cualquiera sea su naturaleza y finalidad en las que el Estado participa (…) debe estar el control del Parlamento asegurado rutinariamente”.

“Otro” Proyecto establece que “las fincas e inmuebles vacíos que tienen la Administración Central, los Entes Autónomos, los Servicios Descentralizados, deben ir lo más rápido que se puede a componer una cartera de tierras y viviendas, recursos para el Ministerio de vivienda y no continuar abandonados”. Además, “en cuanto a las posesiones de tierras que los organismos pueden tener, deben pasar al Instituto de Colonización para ser adjudicadas con sus criterios a los aspirantes a colonos”.

Con “otro” se busca que “los cargos políticos y de particular confianza deben presentar declaración y certificado de la DGI y el BPS (de) estar al día con sus obligaciones tributarias, y al mismo tiempo, sin excepciones, el levantamiento del secreto bancario, para aquellos que ejerzan cargos políticos y de particular confianza”.

“Finalmente, otro Proyecto” de Ley apunta a “la reducción de los directorios de los Entes Autónomos, Servicios Descentralizados (…) los de 5 miembros reducirlos a 3, y los que tienen 3 a 1, con excepción de aquellos entes que tiene componentes electivos” y también “excluimos (…) a la Administración Nacional de Puertos, a la de Telecomunicaciones y a la Junta de Transparencia y Ética Pública”.

El líder frenteamplista aclaró que las reseñadas “no son propuestas cerradas” sino que por el contrario “se pueden sumar otras”, partiéndose de la premisa de que “estas buenas intenciones deben empezar por el sistema político”.

Hacia la ciudadanía, “estas discusiones pueden servir también para comparar al Uruguay con todos sus vecinos”, ya que, “con todos sus defectos, el sistema político del Uruguay siempre tuvo capacidad de autorregularse”, lo que representa “algo encomiable en nuestra República”.

Hacia el final de su columna, Mujica remarcó el concepto de que “los humanos, frecuentemente, nos acordamos del valor de algunas cosas recién cuando las hemos perdido”.

Por eso, convocó, “critiquemos y luchemos para mejorar, pero tratemos de conservar y mejorar la esencialidad del sistema político”, cuya cotidianidad “debe tratar de ser el promedio de la forma de vivir de esta Nación”.