Mujica: “hay que duplicar o triplicar las asignaciones familiares para la población rural, hay que premiar a las familias que viven en el campo”

En su espacio de reflexiones en M24 el ex Presidente de la República, José Mujica, reiteró su inquietud por la ausencia del tema seguridad social en la campaña electoral siendo éste el principal problema que debe resolver el país en su futuro próximo, y remarcó su iniciativa de poner en marcha un proyecto nacional de inversión público-privada destinado a generar rentabilidad compartida y volcar parte de estos dividendos al financiamiento del sistema de previsión social.

Mujica centró su columna en “los niños y los viejos” recordando que “hoy, en este Uruguay, casi la mitad de los niños y las niñas que nacen”, lo hacen “en los hogares más pobres” y “humildes” dado que “las clases medias y acomodadas tienen pocos hijos” o bien los tienen “muy tarde”. Aclaró que “no estamos criticando” esto último sino “comentando la realidad”, y es que casi “la mitad de los uruguayos nacen (…) en los hogares más pobres”.

Destacó “datos de la Cepal” según los cuales “Uruguay, en este continente injusto”, es el país que “tiene menos cantidad de viejos pobres de toda América Latina” y esto se basa en su “sistema de seguridad social”, que pese a presentar “muchísimas carencias (…) todavía largamente supera todo lo que hay en América Latina”. Precisó que esto “es obra de la historia, de un prédica que tiene más de un siglo” y no de un solo gobierno.

Pero lamentó que en torno al asunto, “en estos días se comenta una especie de culto de odio a los pobres o algo por el estilo”, expresado en el supuesto de que el Estado está “atendiendo a familias que no quieren trabajar” y otras especies “por el estilo”. “Esto es una mentira infame, aparte de ser un insulto”, implicando un reflejo de “odio de clase que se repita y se repita”.

Y el líder del MPP lo desmintió con datos, como que “el Uruguay no llega a gastar 1 punto del PBI en todas las políticas de asistencia social” cuando en cambio “subsidia diversas ramas de la industria y la producción con 6 puntos del PBI; y subsidia los gastos de la seguridad social, de todas las cajas de jubilaciones que hay en este país, con 6,3 puntos del PBI”.

Sobre ello, reflexionó: “no es que estos subsidios estén mal” sino que apenas “estamos estableciendo una idea de proporción. ¿Cuánto gastamos con los chiquilines más pobres?”, se preguntó, para señalar que “la medicina contemporánea nos grita esto: lo que pierde una gurisa o un gurí en los 3 primeros años de vida” y desde que está “en el vientre” materno, “nunca más lo recupera” porque en esa etapa se desarrolla “su tejido nervioso”, esto es “la futura computadora que lo va a guiar en la vida” y cuya debilidad determinará “consecuencias a posteriori irreversibles”. La asistencia a familias pobres es entonces “plata bien gastada porque nos va a ahorrar dolores de cabeza en el futuro”. “Se están diciendo bolazos”.

Sin embargo, el país transita “el fin de una campaña electoral” habiendo relevantes “preguntas que no se hacen” y “temas que no se han comentado (…) por cobardía política”, que a continuación Mujica planteó: “¿Puede soportar la economía de este país las crecientes transferencias en dinero que significan 6 puntos del PBI?”, cantidad de “dinero” que si el Estado “no lo aportara, sería una desgracia para nuestros viejos”, apuntó. “¿El Uruguay del futuro va a sacrificar a los viejos? ¿No hay que respetar los derechos adquiridos que tienen los viejos?”, interrogó el dirigente frenteamplista.

Luego agregó otra interrogante vinculada a “los gastos crecientes del Estado, que son la penuria más importante que tiene desde el punto de vista fiscal nuestro Estado. ¿Cómo se va en el futuro a ayudar a los ingresos de la seguridad social para seguirlos manteniendo e incluso mejorándolos?”. Son éstas “preguntas que no se hacen” en el sistema político “y son tal vez las más importantes porque repercuten en toda la sociedad”. Y esto es así porque la “Constitución” establece desde el 1 de enero de 1990 que “las jubilaciones” deben ajustarse a “los salarios”.

Subrayó que en estos 15 años de gobierno del Frente Amplio “se aumentó más lo que estaba en el fondo y se recortó lo que estaba más arriba” para mitigar desigualdades extremas.

Es inexorable que “el próximo gobierno”, sea cual sea, “va a tener que enfrentar el desequilibrio en la seguridad social”, pero aun así “este esquema no se ha tocado en la campaña porque corre votos, asusta”. No obstante, “es el problema principal que tiene el Uruguay por delante” y para graficarlo, el legislador planteó las alternativas que se han manejado antes de la campaña y explicó por qué son injustas o inconvenientes.

Las premisas de una solución justa y equilibrada son “que primero se mantengan los derechos adquiridos” y en “segundo” lugar, “permitir que la gente” se pueda “jubilar y voluntariamente trabajar un tiempo más”, habilitando la opción de que lo haga a media jornada o completa, ya que con el régimen actual “obligamos a trabajar en negro y no hacer aporte”. Esta segunda premisa “permitiría mayor ingreso a las arcas del Estado”.

Simultáneamente, “la otra gran respuesta” para empezar a revertir el desequilibrio previsional pasa por la implementación de planes “de inversiones de largo plazo”, como el que instrumentó “la Caja Notarial” colocando los aportes de los afiliados “en montes” y “actividad ganadera”.

Y paralelamente, desde afuera de las cajas jubilatorias, como “el Estado no puede pensar en aumentar el aporte de las empresas o de los trabajadores”, tiene que “hacer inversiones asociado en minoría con intereses privados que pongan la suya” y que al mismo tiempo “gestionen” esas inversiones. De los dividendos saldría “una rentabilidad para el Estado que se vuelque para apoyar a la seguridad social”. Esas inversiones deben radicarse “particularmente en el interior” de la República y “en nuevas actividades” productivas a ser emprendidas por “empresas de capital mixto”.

Mujica recordó que “no estoy planteando ninguna novedad” ya que este tipo de proyectos “lo hacen a patadas cantidad de países” como “China”. Es un modelo que “permitió que se fundara Conaprole en la década del ´30”.

Para concretarlo hay capitales uruguayos depositados en el exterior porque en su propio país carecen de seguridad y posibilidades de reproducción, “24.000 millones de dólares” que podrían ser atraídos por proyectos de inversión mixta, con respaldo público y generadores de recursos genuinos con los que el Estado podría “atender a los viejos del futuro”.

“Lo estamos planteando para pensarlo” porque “en la campaña electoral ni siquiera se ha hablado de este tema” que supone “un problema país”, alertó. “Dónde gastar la plata, sobra; la primera discusión es cómo la multiplicamos”, reflexionó el ex mandatario. Uruguay necesita “favorecer el trabajo y para favorecer el trabajo, hay que favorecer la inversión”.

Asimismo y en un plazo más inmediato, “hay que duplicar o triplicar para la población rural, las asignaciones familiares, hay que premiar a las familias que viven en el campo” y “ayudarlas porque los gastos de enseñanza son superiores y porque tenemos un interior rural vacío”.