Mujica: el futuro gobierno va a influir en si termina protegiendo a los débiles o protege a los fuertes; esto es lo que estará en juego

En su espacio de reflexiones en M24 el expresidente de la República José Mujica recordó la incidencia histórica de la economía internacional en los países latinoamericanos y advirtió que la encrucijada actual de Uruguay es si el próximo gobierno descargará las consecuencias de la crisis mundial sobre las personas más débiles de la sociedad o sobre las más fuertes.

Mujica apeló al acervo popular señalando que “los humanos al parecer somos los únicos” animales caracterizados por “la cualidad espantosa de tropezar varias veces con la misma piedra”. Por eso “no aprendemos” las lecciones de “las generaciones que nos precedieron” y pese a “los dolores que pasaron” éstas para evitar que los padezcamos quienes venimos después, “no logran generar experiencia en nuestra conducta colectiva”.

Es que actualmente “estamos viviendo” y “padeciendo una coyuntura” en la que “los humanos parecemos locos”, por ejemplo generando “fuego en la Amazonia, disparates por acá y por allá, cosas imposibles de explicar, como la crisis de Argentina, ese formidable país lleno de riquezas, sumido en la pobreza”, lamentó el líder frenteamplista.

“Este mundo de locos (…) tiene como telón de fondo” un asunto cuyas “implicancias (…) no podemos medir por ahora”, como “que las dos economías más importantes del mundo están enfrentadas, luchando” entre sí por el control de mercados y fuentes de materias primas y recursos.

“La política de Estados Unidos (…) ha hecho trizas todos los acuerdos” internacionales e “instituciones que lentamente se fueron forjando”, aun con profundas “contradicciones” y “padecimientos”, durante “los últimos 80 años”, como “la OMC” entre varios ejemplos posibles de ser citados.

Esa guerra comercial entre ambas superpotencias “está multiplicando la incertidumbre a nivel del planeta”, y con relación a ello “sabemos que no existe cosa más cobarde que el dinero, que el capital”.

En ese contexto de “inestabilidad económica” global se activan “contradicciones impensables” y un efecto de ello para nuestro país es que “China acaba de suspender la compra de pinos que hacía en el Uruguay” y esto “lo resolvió porque” esos insumos de nuestra canasta exportable “eran parte de la manufacturas (…) que le vendía a Estados Unidos”.

Es previsible entonces que “vendrán los líos de tal cosa y tal otra” ya que esto “es casi una lección de la Historia” regional, “una constante en la Historia (…) de todos los pueblos latinoamericanos”, reflexionó.

Alertó en esa dirección que “estas incertidumbres llevan” siempre a “que se retraigan las ventas, caigan los precios” y esto a su vez a “vender más barato”, con lo que “cae la rentabilidad y el trabajo, y los recursos disponibles” para el conjunto de la sociedad a través del Estado.

Por lo tanto, “si esta espiral continúa y se profundiza, tiende a golpear al final en la estabilidad política de las sociedades”, tratándose de algo que “pasó mucha veces en la historia de nuestra América Latina”, recordó.

Así fue que, como efecto de la crisis de 1929, hubo “golpes de Estado” en toda Latinoamérica, exceptuando a “Costa Rica”, y en Uruguay “desembocó en el golpe de Estado de Terra”, que produjo “una herida profunda en la historia política” uruguaya, evocó.

“Esto volvió a pasar varias veces”, por ejemplo pocos años después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la coyuntura global y su correlato económico “se llevó a Perón” del gobierno argentino con el golpe de Estado de 1955 y luego “se llevó a Luis Batlle” del uruguayo con el triunfo blanco de 1958. “Esto ha sido una constante”, recalcó Mujica.

Tal como era entonces, “hoy mismo somos dependientes y tomadores de los precios del mercado internacional” y “esto repercute adentro” de nuestro país, como se observa en la evolución “de los lácteos”.

“Uruguay tiene que exportar más del 70% de la leche que produce” pero “los tamberos uruguayos” en realidad “tienen que competir con la Tesorería de los gobiernos centrales, porque esos países tienen formidables mercados protegidos (…) y productores subsidiados”.

Y la producción excedentaria de esos países es vendida, cuando lo necesitan, a precios tan bajos que “torpedean con una competencia ruinosa los precios del mercado internacional”. “Esto no tiene vuelta”, puntualizó.

Esas dinámicas “son ajenas a las voluntades que puedan tener los gobiernos de turno (…) son cuestiones que nos impone frecuentemente el mercado internacional (…) somos, recordemos, tomadores de precios que no fijamos nosotros y ello tiene repercusiones inevitables en nuestro trabajo, en nuestra rentabilidad, en nuestros recursos, en nuestras posibilidades”.

“Los gobiernos de turno lo único que pueden hacer es intentar mitigar las consecuencias, no pueden variar la orientación de la aguja, no inciden en el mundo, por desgracia”, razonó el máximo referente del MPP.

En ese marco y en el plano nacional, “la política y solo la política con sus decisiones puede determinar si las consecuencias negativas se reparten entre los hombros más fuertes o los hombros más débiles de la sociedad. Esta es la cuestión de fondo (…) esto es lo que está en juego frente a la incertidumbre del mundo que nos toca vivir hoy”, explicó.

“Si Estados Unidos y China siguen torpedeando el comercio mundial, inevitablemente habrá enfriamiento de las relaciones comerciales” debido a que ambas potencias “influyen directa o indirectamente en todo”.

“Si una vez más se nos impone la crisis por los avatares del mercado mundial, el futuro gobierno que tenga el país va a influir si termina protegiendo a los débiles o protege a los fuertes. Esto, precisamente esto, es lo que estará en juego” en el devenir inmediato de los acontecimientos locales.