Mujica: China ha demostrado tener una paciencia histórica, sin embargo, hay mucho nerviosismo en la política de EEUU

En su espacio de reflexiones en M24 el expresidente José Mujica apeló a la historia de Uruguay, de América Latina y de los imperios para explicar qué sucede con la actual dinámica mundial de guerra comercial y la incidencia de esto sobre la economía y los acontecimientos sociales locales en general.

El expresidente Pepe Mujica destacó que “el conocimiento de la historia solo suele darnos herramientas” para interpretar y comprender acontecimientos pasados y presentes. “Somos un pequeño país y esa pequeñez nos obliga” a experimentar irremediablemente “una enorme dependencia de lo que pasa en el mercado mundial”, algo que “ha sido así a lo largo de la historia” y por ello está “unido a nuestra vida política”.

Por ejemplo, “a fines del año 29” del siglo pasado “estalla una crisis” bursátil en Estados Unidos (EEUU) que produjo “consecuencias tremendas desde el punto de vista económico” en todo el orbe, ya que “la economía termina repercutiendo” en la actividad humana y por ende “en la política”.

Así, “en la década del 30 quedó un solo gobierno estable” en Latinoamérica, el de “Costa Rica” y “todos los demás sufrieron dramáticos golpes de Estado” como el “de Terra” en nuestro país. “El fuego que atizó ese quiebre fue el costo de la crisis mundial en materia de mercado, y tiñó toda nuestra historia” a lo largo de América Latina.

“Es bueno recordar esto” ya que “al país el Partido Colorado (PC) lo gobernó 90 y pico de años”, fue “casi un siglo de gobiernos colorados ininterrumpidos (…) aunque con notorias diferencias” entre ellos. Y si aún “en 1952” el PC “pintó de colorado todo el país, sin embargo pocos años más adelante perdió todo” y “apenas le quedó la Intendencia de Artigas”.

Aunque pudiera parecer una relación lejana y ajena, eso sucedió en Uruguay “porque terminada la Segunda Guerra Mundial” e iniciada al otro lado del Atlántico “la reconstrucción con el ´Plan Marshall´, Europa se empieza a cerrar con el proteccionismo”.

Entonces hubo que “vender muy barato y Uruguay tuvo una crisis de precios en sus dos principales productos” de exportación de la época, “la lana y la carne”.

“Esto generó una crisis de distribución por la falta de ingresos” en todas las economías periféricas dependientes. En Argentina “terminó en el golpe de Estado” contra el gobierno de Juan Domingo Perón (1955) y en Uruguay se expresó en “un cambio político que fue un terremoto: en 90 y pico de años por primera vez ganó el Partido Nacional” (1958), evocó Mujica.

Tal proceso fue “consecuencia de lo que pasaba en el mundo”, es decir del “encadenamiento y la dependencia”, así como “tenemos que recordar la época de ´la tablita´” cambiaria hacia el final de la dictadura (1982) “y el 2002” con la última gran crisis nacional, cuyos efectos el país aún padece.

Todo ello debe sernos útil “para darnos cuenta” de que “no podemos estar ajenos (…) a lo que pasa en el mundo, eso tiene una influencia terrible, hasta en el origen de nuestra historia”, porque entre “los contribuyentes a la cruzada de los 33” Orientales, entre quienes “pusieron plata para hacerlo posible” estaban “los grandes saladeristas de Argentina” como “Anchorena” y “Rosas”, empresarios que habían perdido el abasto de comida al negocio del esclavismo “en Bahía”.

“Hay que mirar en el mundo y lo que pasa en el mundo para tener una idea de cómo viene la mano para el destino de Uruguay”, reflexionó el exmandatario, señalando que “otro tema” relacionado a éste es “la historia de los imperios: siempre son consecuentes en defender sus intereses”.

“Pueden hasta cambiar en el tiempo la ideología, el verbo, lo que dicen, pero en lo que son coherentes es en la defensa de sus intereses”, como lo hizo “Inglaterra” con su tránsito del esclavismo al combate a esta práctica “en nombre de los derechos humanos” solo para frenar el desarrollo de “la antigua colonia que emergía ya con aire de gran potencia”, los EEUU.

Se trata de “recoger de la historia” los “elementos” que nos brinda “para poder penetrar en profundidad en la realidad en que nos toca vivir”. Y en ese sentido, prosiguió el líder frenteamplista, “el mundo ha entrado en un periodo de disputa de las dos más formidables economías” globales, lo que “está tiñendo la hora actual de inestabilidad por todas partes”, ante lo cual se espera que “ojalá exista racionalidad” entre los decisores más poderosos.

“Por ahora hay una guerra comercial llena de dimes y diretes”, pero “no creo que explote en un formidable conflicto militar” ya que “China ha demostrado tener una paciencia histórica, juega en el largo plazo. Sin embargo, hay mucho nerviosismo en la política de Estados Unidos”, indicó.

En todo caso, concluyó Mujica, “vamos en este tiempo” camino a “inhibir o a presenciar las consecuencias, y a padecer probablemente” esas tensiones “porque estas cosas repercuten en el tono del mercado mundial, en los precios y en el valor de lo que vendemos y lo que compramos”.