Mónica Xavier: hay que hacer mucha pedagogía política porque el FA lo ha dejado, ha abandonado mucho el territorio

Entrevistada en InterCambio la senadora frenteamplista Mónica Xavier, habló de la encrucijada que se le presenta a Uruguay en este ciclo electoral entre dos modelos de país y repasó algunos de los significativos avances generados por la sociedad con las políticas del Frente Amplio (FA).

Xavier se refirió primero al contexto en el que se realizó la elección interna del domingo 30 y al escenario planteado para la fuerza política oficialista y el flamante candidato presidencial, Daniel Martínez.

Explicó que se presenta una “necesidad de conversar mucho y con muchos actores” representativos de “esa unidad en la diversidad que significa el FA”, al tiempo que “hay una presión sobre Daniel Martínez” que por el contrario “seguramente no existiría sobre el Partido Nacional”. “Lo lógico para el FA es que todas estas conversaciones se estén dando”, razonó.

Explicó la indefinición de la candidatura a la Vicepresidencia con la evidencia de que “hay mil razones como para que las cosas puedan cambiar”, considerando además que se trata de una “elección voluntaria”.

Aseveró que hubiera ocurrido más o menos lo mismo si el titular de esa candidatura “era varón” y apuntó que son muchas las variables y factores involucrados en la definición, entre ellas “la correlación” sectorial emergida de la instancia primaria. “Las elecciones se ganan con votos”.

La exsecretaria general del Partido Socialista (PS) también recordó en torno al asunto que “los mecanismos que el FA ha utilizado para completar la fórmula no siempre han sido los mismos”.

Relativizó la cuestión de las candidaturas señalando la centralidad histórica para el FA de su “Programa común”. “Acá estamos votando el rumbo del país, quién puede llevar el Programa durante cinco años”. En esa dirección resaltó que “el cuarto periodo consecutivo es imprescindible, no puede haber marcha atrás” del avance logrado hacia la equidad y la distribución.

Analizó el panorama y la oferta ideológica de la derecha, favorecida claramente por la correlación de fuerzas “en la región”, al punto de proyectar una suerte de “´efecto Bolsonaro´” representado por renovadas expresiones políticas y partidarias “ultraconservadoras” en nuestro país.

Comentó que en el PS “preocupa el descenso” de votos registrado “en el FA, aunque el FA nunca suele seducir en la interna”, matizó. De todos modos, para afinar el análisis “tenemos que ver además (…) cómo se distribuye territorialmente el voto”, ya que se observa que esa derecha ultraconservadora cosechó elevada adhesión “en el norte”, por ejemplo.

La entrevistada explicó que desde el año pasado el PS invirtió mucha energía y tiempo en instancias congresales, tanto del FA como de su propia estructura partidaria, menguando de hecho su despliegue militante hacia las elecciones internas del domingo pasado.

Pero más allá de su propio sector de pertenencia, “hay una disminución de la militancia” extendida al frenteamplismo en general, “siendo el FA una fuerza de miles de militantes cotidianos” que realizan una actividad “que es permanente” en diversos ámbitos territoriales, funcionales y virtuales. “Eso es fundamental y no lo puede sustituir la campaña publicitaria”, reflexionó.

Señaló que paradójicamente, los sectores emergentes que vienen haciendo campaña retórica contra la actividad política “no lograron desplazar a la política”, tal como se evidenció el domingo 30, “pero están presentes”, así como lo están “las opciones religiosas” y también “las nostálgicas”.

Si bien “todo eso diversifica más el panorama electoral” en términos de oferta de partidos, “me ubico” más en la perspectiva programática de “dos proyectos de país” en pugna más allá de presentaciones formales y listas. Por un lado el proyecto del FA con “una matriz de protección social” e “integral” y por otro lado el proyecto ya conocido de “plaza financiera”.

Sobre la conformación en curso de corrientes de opinión que parecen percibir un empeoramiento del país junto a una evocación positiva del Uruguay anterior a 2005, Xavier puntualizó que “hay que reflexionar con la gente”, naturalmente influenciada por el hecho de que “todo el día (…) te estén diciendo que todo está mal”. “Hay que hacer mucha pedagogía política” porque el FA “lo ha dejado, ha abandonado mucho el territorio”.

Reseñó largamente las transformaciones sociales y culturales ya generadas y en marcha desde que el FA gobierna el país a escala nacional, destacando desde la atención sanitaria hasta la inclusión educativa en todos los niveles y grados, pasando por la diversificación de la matriz energética como único ejemplo mundial en cuanto al alcance y la velocidad con que se realizó.

La legisladora frenteamplista subrayó especialmente la reducción del embarazo no deseado, especialmente en adolescentes y jóvenes.