Moneda común del Mercosur: “No es una estrategia, es una irresponsabilidad”

Según dijo el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, durante su visita a Argentina el 6 de junio pasado, ambos países se encaminan a la creación de una moneda común que podría extenderse al Mercosur. Pero el ‘peso real’ no está ni cerca de ser un hecho. Así lo informó el Banco Central de Brasil que descartó estar trabajando en tan ambicioso proyecto.

Así como durante la campaña, los primeros seis meses de Gobierno del presidente brasileño mostraron un completo desconocimiento de la importancia del bloque económico suramericano. «El Mercosur no es prioridad para Brasil», había dicho su hombre de confianza y gestor económico, Paulo Guedes, previo a la toma de posesión de su cargo.

Pero un cambio rotundo tuvo lugar durante la primera visita oficial del mandatario a Argentina. Fue entonces que el ultraderechista no solo pidió priorizar el bloque sino que dijo estar trabajando en común, con su homólogo Mauricio Macri, en la creación de una moneda común extensiva a todo el Mercosur, el ‘peso real’.

En diálogo con Sputnik, el economista de la Universidad de Buenos Aires, Leandro Mora Alfonsín, calificó los dichos como «insostenibles» y apuntó que «no son más que humo». Para el experto en industria y economías regionales, «no fue ningún tipo de estrategia», sino «una irresponsabilidad de parte de Bolsonaro», que cobró relevancia solo porque lo planteó siendo mandatario.

«El Mercosur está pensado como un mercado común. Un espacio en el que se comercian libremente los bienes de los países miembros sin aranceles, y en que tiene que haber un arancel externo común. Es decir, tener un acuerdo entre los cuatro miembros sobre qué arancel le ponemos a todo lo que sea externo al bloque», explicó.

Pero esta fase de integración, también caracterizada por la libre movilidad de flujos y de personas, no llegó a concretarse. Para Mora Alfonsín «ni siquiera funciona plenamente como una zona de libre comercio porque en algunos segmentos no está el arancel 0». Así el bloque no es «más que una zona de libre comercio imperfecta», agregó.

«Cuando hablamos de integración económica es como una mamushka» (un conjunto de muñecas rusas insertas en su versión más grande), ejemplificó. «Vienen primero las zonas de libre comercio, después las uniones aduaneras, el mercado común y lo más sofisticado y avanzado en materia de integración económica es la unión monetaria».

Tal unión monetaria requiere una política económica y fiscal común, un Banco Central conjunto y el compromiso general de resignar la política monetaria y cambiaria nacional frente a la internacional. «Por esto plantear una moneda común es hasta irresponsable porque no hoy no se sostiene», concluyó.