Mitos y verdades: los autos eléctricos ya no son un mal negocio

El mundo atraviesa una emergencia climática, uno de los pulmones del planeta —la Amazonía— se quema frente a nuestras narices. Aun así, los humanos repetimos día a día las mismas prácticas predatorias de consumo. El transporte es una de ellas, y frente a ello se posicionan cada vez con más fuerza los vehículos eléctricos.

Muchos de los mitos que hoy permanecen alrededor de los autos eléctricos tuvieron su origen en verdades. Pero la mayoría de ellos, ya no están vigentes. Falta de potencia, poco espacio para los pasajeros o escasos lugares de carga son algunos de las caracterizaciones que se hacen de estos medios de transporte.

En la Unión Europea el transporte causa más del 30% de las emisiones de CO2, de las cuales el 72% proviene del transporte por carretera. El porcentaje, aunque con matices, se repite en el resto del mundo.

Nissan fue una de las primeras empresas que apostó a la producción en este ramo, lo que nueve años después del lanzamiento de sus primeras unidades 100% eléctricas, los convirtió en líderes a nivel global con más de 400.000 unidades vendidas.

«Antes del año 2010 existía mucho el mito de que el auto eléctrico era como un carrito de golf. Poca potencia, muy poca autonomía, prácticamente como un juguete. Pero cuando lanzamos el Nissan Leaf en ese año, era un auto normal para cinco pasajeros con muy buenas prestaciones de potencia, torque y buena autonomía», contó a Sputnik Luis Felipe Clavel.

Clavel es Gerente de Desarrollo de Negocios de vehículos eléctricos de Nissan LATAM y se encuentra recorriendo la región, presentando la nueva generación de Nissan Leaf, auto electrico estrella de esa compañía.

¿Poca autonomía?

Mito. Las empresas de automóviles llevan más de una década mejorando las baterías de sus autos para que tengan un rendimiento mayor en kilómetros. En particular, el nuevo auto de Nissan cuenta con una batería con rendimiento de 389 kilómetros, por lo que, en promedio, una familia debería cargar su auto una vez a la semana, ya que el traslado diario medio en la región es de entre 25 y 30 kilómetros.

¿Más caros?

Verdad a medias. Comprar un vehículo eléctrico implica un mayor desembolso de dinero que adquirir uno regular, por lo que si tienes ahorros pequeños o poco acceso a créditos puede que está opción no sea la más viable para ti. En cambio, si puedes comprarlo, mantenerlo será más barato que a los coches regulares.

«En un período de 100.000 kilómetros, un usuario de un auto eléctrico, presenta un ahorro de un 30% respecto a un auto de combustión interna. Este, además de reducir el gasto de combustible, que pasa a ser la electricidad –en general más barata que la gasolina- tiene menores costos de mantenimiento. El eléctrico no usa aceite, no usa correas, no usa filtros, que son elementos que tienen ciertos costos», apuntó Clavel.

¿Cargadores insuficientes?

Mito. Que se acabe la batería y no tener dónde cargar el auto es uno de los mayores miedos, pero muy difícilmente suceda. Estos vehículos vienen con un cargador de nivel 1, similar al de una computadora portátil, que se puede conectar a cualquier toma de 220 voltios.

Si bien no son recomendados para cargar las baterías (por su lentitud), existen de nivel 2, también domésticos, que se instalan en casas y garajes y tienen un costo de instalación de unos 2.000 dólares.

«Nosotros lo denominamos wallbox, y es una cajita que se instala en el estacionamiento del cliente, que tiene una capacidad de siete kilowatt/hora con lo que se puede cargar la batería completa en aproximadamente seis horas», explicó el empresario.

Los wallbox no son instalados por Nissan, sino por otras empresas, y sirven para autos de varias marcas. En Uruguay, cada carga completa con estos dispositivos ronda los cuatro dólares.

Una tercera opción es la de nivel 3. Esta se realiza en cargadores públicos y logra una batería llena en apenas 40 minutos.