Mieres: para un eventual balotaje “no hemos tomado ninguna decisión, pero obviamente tenemos distancias grandes” con el Frente Amplio

Entrevistado en InterCambio el senador y referente principal del Partido Independiente (PI), Pablo Mieres, habló de la importancia de las elecciones de octubre próximo para la conformación de un nuevo gobierno y destacó el rol que buscará desempeñar su colectividad política en ese contexto.

Mieres evaluó como “chica, muy chica” la votación obtenida por el PI en los comicios del 30 de junio y reconoció que “esperábamos un poquito más, pero no hubiera cambiado mucho el análisis” esa posible diferencia. Las elecciones internas son “una etapa ingrata para nosotros” en cada ciclo electoral, al punto de que “le llamamos ´la travesía en el desierto´”. “Votamos mejor en el 2014, pero estamos hablando de magnitudes diminutas”, y ese mejor resultado guardó relación con varias causas.

La primera es que “en 2014 algo de inversión publicitaria hicimos, y además tuvimos una ayuda” derivada de que “Andebu dio la cadena a todos los precandidatos”. “En segundo lugar, estas internas fueron muy competitivas en los tres partidos más grandes respecto a la de 2014”, cuando solo fue altamente competitiva la disputa en “el Partido Nacional”; “y la tercera diferencia es que (en 2019) emergieron muchos más partidos chicos”. “Entonces el resultado no nos gustó pero no nos afectó”, resumió.

Con vistas a los comicios parlamentarios y presidenciales de octubre, “el Partido ahora sí está (…) poniendo toda la carne en el asador” tras haber lanzado al inicio de julio su campaña proselitista, en cuyo marco presentaron las candidaturas de los periodistas Gerardo Sotelo al Senado de la República y Mónica Bottero a la Vicepresidencia. “Eso va a tener un impacto importante”, aseveró el entrevistado.

De acuerdo a todas las encuestas de los últimos años, “hay dos partidos que están (…) cercanos a la segunda vuelta (…) y todo el resto estamos en otro nivel”, el de “la disputa parlamentaria”, analizó. “Pero la disputa parlamentaria, la gente se va a dar cuenta o ya se dio cuenta de que es muy importante, porque está claro que esta vez la discusión sobre mayoría absoluta está fuera del debate, nadie va a tener” mayoría en el Legislativo.

Es así que “en octubre importan los cargos parlamentarios, cuánto peso va a tener cada bancada, y ahí el PI tiene un peso distinto al resto” en virtud de que “no hay nadie” más que “nos compita en un espacio que es el histórico nuestro (…) de una izquierda moderada, socialdemócrata”, aseguró Mieres. A continuación, describió los puntos que diferencian al PI respecto de las dos grandes opciones político-partidarias nacionales. “Somos un partido que promueve un cambio respecto al gobierno del Frente Amplio (FA), eso lo decimos con claridad”. Son un partido “de oposición (…) pero tenemos diferencias con el resto de partidos de oposición, y eso lo vamos a poner arriba de la mesa. Nos importa que haya un cambio (…) pero no cualquier cambio, no por decir ´cambiamos´. Es más, creo que hay un riesgo importante” y es que “Cabildo Abierto (CA) significa muchas cosas”, como por ejemplo que “por primera vez en la historia política del país la derecha pura y dura, que en general siempre vivió dentro de los dos partidos tradicionales, siendo fracciones”, tendrá una representación propia a través de un partido. “Eso cambió” respecto a la historia política nacional, evaluó.

“Lo que pasó ahora, creo que es resultado de que dentro de los partidos tradicionales hubo un movimiento hacia el centro, ejemplificado” especialmente “en la figura de (Ernesto) Talvi” pero también expresado “en el programa de (Luis) Lacalle Pou”, que se “ha ido corriendo hacia posiciones de centro”. Entonces todo “eso ha generado un desamparo de gente que tiene un pensamiento más de derecha”, aunque “no solo militar” porque “decir que (CA) es un partido militar me parece que es acotar demasiado”. Más allá de esta puntualización, “creo que le hace daño a las Fuerzas Armadas (…) la presencia de un caudillo militar, eso sí lo es (Guido) Manini Ríos. Va en el sentido contrario a lo que el Uruguay tiene que hacer, que es la integración, las Fuerzas Armadas tienen que estar integradas en la sociedad y esto (CA) es como generar un forúnculo, un quiste” en el sentido de que “´los militares votamos aparte´” del resto de la sociedad uruguaya. “Eso le hace mal al país”, caracterizó el líder del PI.

“El gran debate en el campo de la oposición es para qué lado se vuelca un eventual cambio de gobierno, y ahí depende del PI” porque si éste “es fuerte, el cambio de gobierno va a estar tironeado hacia el centroizquierda”, mientas que “si el PI es débil y CA es fuerte, el cambio va a ser” para el lado opuesto. “Entonces el voto del PI es la llave del sentido de un cambio político”, pronosticó.

Si el PI se inclinará hacia el FA o hacia los partidos de derecha en un eventual balotaje, “no es una decisión tomada”, dijo el senador, “la definición de la segunda vuelta es un tema que tenemos que analizar con mucho cuidado”. Pero enfatizó en que que “tenemos una opinión muy crítica de la gestión del FA” en general y “en este gobierno particularmente”. “La agenda del 2014, comparada con la del 2019 sobre las asignaturas pendientes, es prácticamente idéntica” y aún más porque “se agregaron” y “se agravaron problemas” en un abanico que va desde “la economía” hasta “la seguridad”. “Hay un partido que se desgastó en el ejercicio de gobierno”, evaluó.

Asimismo, Daniel Martínez “acaba de pegar un viraje insólito, junto con (José) Mujica y (Danilo) Astori, sobre Venezuela”, un viraje que “suena muy oportunista” cuando quedan “tres meses para las elecciones”. Por eso “es poco creíble” lo que afirmaron sobre el régimen venezolano, “una afirmación que suena repentina, rara”, aunque “bienvenido sea”, matizó. “El otro problema es que Martínez tiene una contradicción” ya que si bien “su pensamiento, su forma de hablar, su discurso (…) es moderado, (…) se contrapone con un FA que es cada vez más, y cada día más de manera más rotunda, volcado hacia posiciones con las que nosotros tenemos más distancia”.

A saber, que por ejemplo “(Óscar) Andrade (…) dice ´acá hay que poner más impuesto al capital´, y el país no sostiene un aumento de la carga tributaria”, entre otras razones porque si se colocan “más impuestos al capital, estoy afectando más las fuentes de trabajo”. Mieres consideró que “el FA no ha entendido, todo el partido de gobierno, que hay un punto donde, en el freno del crecimiento, si no te preocupás” para que “el sector productivo vuelva a pedalear de una manera significativa, se pierde fuentes de trabajo, y terminan pagándolo los más débiles, que son los que se quedan sin laburo, que no son los que están en el PIT-CNT”.

Es así que “hay un punto en donde el problema va por el lado del gasto”, indicó, aunque aclaró que “el gasto no puede ser recortado en lo que tiene que ver con las políticas sociales (…) al contrario”. Del mismo modo, “no creo que haya necesidad de una reforma laboral”, aunque “sí” la hay “de un gobierno más garante de las partes en la disputa de los equilibrios” porque “el gobierno actual ha sido muy sesgado” a favor de los trabajadores. No obstante, precisó, “no creo que haya que modificar los derechos de los trabajadores, para nada”, y con una reforma laboral “no estoy de acuerdo en absoluto”, recalcó.

En similar dirección, el legislador del PI destacó que “los Consejos de Salarios son un instrumento fundamental, que hay que mantenerlo”, pero “uno de los problemas que tienen los Consejos de Salarios cuando se acuerda por sector, es que negocian las partes más fuertes de cada sector. Entonces los empleadores más débiles de cada sector quedan arrastrados por los acuerdos de los más grandes”. “Ahí sí probablemente hay que hacer” algún cambio o ajuste. En otro tema de las relaciones obrero-patronales, “no estoy de acuerdo con que la ocupación sea una extensión del derecho de huelga”, por lo que “hay que modificar la normativa. Pero es un aspecto muy específico”, acotó.

Mieres evocó a continuación que en “los gobiernos” de los partidos tradicionales “el sesgo” fue favorable al capital y los empleadores, y justamente “ese es el riesgo de un cambio” en la orientación del próximo gobierno. El PI también se diferencia de ese sesgo y aboga por “un cambio con sensibilidad social, con políticas sociales potentes”, explicó.

Sobre las recientes expresiones de Bottero deseando que el Partido Comunista no exista, su compañero de binomio presidencial cree que “ella lo que quiso decir (…) es que en realidad, es una cosa curiosa, en el mundo, la supervivencia de un Partido que se llama Partido Comunista. Porque Partido Comunista quiere decir la identificación con un modelo de sociedad y de régimen de gobierno y de régimen estatal, que perimió totalmente, en todas partes del mundo. Es decir, ya no queda rastro de aquello” y la candidata “se refirió a eso”. Pero “la libertad es libre y cada partido tiene derecho (…) a tener el nombre que se le cante y por supuesto a defender sus derechos y a tener su espacio. En esto no estoy de acuerdo con lo que dijo Mónica, claramente no estoy de acuerdo”, aclaró Mieres.

Después añadió sobre el punto que “con el Partido Comunista tenemos diferencias (…) muy importantes (…) sobre la democracia, por ejemplo”, acerca de “cómo valoramos la democracia en Venezuela”. Del mismo modo, relacionó el senador, “también tenemos (diferencias) con la derecha autoritaria, que la hay y que vive y lucha”, dijo aludiendo a CA.

En cuanto a una definición del PI respecto de un eventual balotaje, “no hemos tomado ninguna decisión, pero obviamente tenemos distancias grandes” con el FA. “El FA está agotado en el ejercicio del gobierno, y lo que puede ofrecerle a la ciudadanía es más de lo mismo, y el más de lo mismo hoy no va a permitir resolver los problemas principales que el país tiene, y ese es el tema de fondo”, sintetizó Mieres.