México apura reforma fiscal para cumplir con sus metas presupuestales

A pesar de que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) prometió no introducir su reforma fiscal hasta el tercer año de Gobierno, la urgencia ante un crecimiento económico que se enlenteció adelantó sus planes. Sobre ello hablamos con la economista mexicana Irasema Andrés.

México lleva a cabo una reforma fiscal, aunque el Gobierno no lo haya puesto en esos términos debido a la promesa del presidente de no hacerla hasta la mitad de su sexenio. El método elegido para tal fin ha sido la modificación de varias leyes y la creación de algunas más.

Entre otras modificaciones, en los últimos meses aumentaron las penas a defraudadores fiscales a quienes se equiparó con el crimen organizado y se eliminó la condonación de impuestos a grandes empresas. Otras propuestas como el impuesto a las plataformas digitales como Uber, o Amazon, o el impuesto a las ventas por catálogo aún están en discusión.

«Esta propuesta de reforma fiscal surge de la presentación del paquete económico para el 2020. Al hacer el balance entre ingresos y gastos, se nota que el país tiene dificultades para hacer frente a las necesidades. Por esto hay que hacer una revisión de todos los impuestos que ya existen», explicó a Sputnik Irasema Andrés.

La también asesora financiera ejemplificó que impuestos como el «predial», que grava los inmuebles, o el de «tenencia» que grava los vehículos, están siendo revisados. El motivo de ello es la constatación de que su recaudación es menor a la esperada, «no porque el cálculo esté mal hecho sino porque en el país, desgraciadamente hay deducciones, condonaciones, y evasión fiscal».

Según informó en la Cámara Alta la senadora Marybel Villegas Canché, integrante de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, entre 2014 y junio de 2019 se identificaron cerca de 9.000 empresas que facturaban operaciones simuladas.

A esto se suma la alta informalidad laboral, que en abril de 2019 afectó a 28,1% del total de los ocupados en el país, dato revelado por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística.

«Este sector crece cada vez más y al no aportar nada de impuestos no ayuda a la seguridad social del país. Más si representa un problema porque finalmente los trabajadores se van a enfermar y el gobierno va a tener que cubrir esa necesidad de la sociedad», agregó Andrés.

«Lo urgente de la reforma fiscal es revisar la metodología y que se cumplan los impuestos que ya están establecidos, no es necesario que se aumenten», finalizó.