Mario Ferreira, director de la Comedia Nacional: El buen teatro tiene una función política

Entrevistado en InterCambio el director General y Artístico de la Comedia Nacional, Mario Ferreira, habló sobre su labor al frente de la compañía estatal de teatro y explicó su perspectiva de diversos aspectos de la misión cultural y el rol social de esta.

Ferreira evocó “el momento difícil de la Comedia” en que asumió de urgencia y por primera vez la Dirección de esta institución señera de la cultura uruguaya. “Fueron cinco años de trabajo en que se encauzaron las cosas”, como la apertura de concursos para ingreso de actores, entre otros muchos ejemplos, destacó.

Luego, volvió a trabajar como actor durante “tres años”, al cabo de los cuales retornó a la Dirección de la Comedia por un lapso también de “tres años”, que está desarrollándose actualmente.

Ferreira resaltó el hecho positivo y relevante de que “la Comedia siempre mantuvo la actividad y la adhesión del público”, a diferencia del Ballet Nacional, que llevó virtualmente a extinguirse.

Después recalcó la importancia del rol que cumplen algunas expresiones culturales clásicas, entre ellas el teatro, en la construcción histórica de Uruguay como “país culto”. Y en materia de obras y programaciones, “los clásicos es a lo que más responde el público”, resumió al respecto.

Destacó el carácter “sobrio” de la Comedia como institución cultural y se refirió asimismo al marco de relaciones entre la Comedia y los demás teatros uruguayos, que no son parte del Estado. “La comedia nacional se nutre permanentemente de los artistas del teatro independiente”, ejemplificó Ferreira al señalar que se trata de un vínculo natural.

A continuación habló sobre la programación actual de la Comedia. El actor, director y jerarca explicó después diferentes aspectos del trabajo de la Comedia en el contexto nacional, tanto en lo refiere al interior del país como en el ida y vuelta con los distintos segmentos y sectores del público.

Acerca del rol social y también del papel político inherente a esta expresión cultural y artística, el director de la Comedia expresó que si bien “el teatro es un entretenimiento” y como tal “debe entretener”, también debe permitir “vernos reflejados en la vida de la comunidad” a la que pertenece el público de cada lugar.

“El buen teatro tiene una función política” en el sentido que la cultura clásica define a la política, es decir como expresión cabal, reflexiva y crítica del ámbito público, de todo aquello que integra el campo de intereses comunes de una sociedad, de la ´cosa pública´.