Mario Carrero y su lugar en la 609: me siento comprometido con nuestra historia, con un proyecto que nos ha costado mucho, muchísima sangre

Entrevistado en InterCambio el músico y cantor Mario Carrero, habló de su presencia en esta elección en la lista al Senado del Espacio 609 del Frente Amplio (FA), reflexionó sobre el valor del trabajo y los derechos frente al dominio del capital, abordó diversos temas ligados al pasado, presente y futuro del país, y recordó los intereses que representa la derecha.

Al referirse a su participación en la lista al Senado, Carrero subrayó que “soy de una generación de cantores muy comprometida con nuestra historia reciente”. De hecho, “el dúo” Larbanois & Carrero “arranca por 1977, en plena dictadura” y además “en los mismos días en que era secuestrado el Maestro Julio Castro y era re-secuestrada” la también Maestra “Elena Quinteros”. Era aquél “un momento” en el que “había que tomar partido”.

“Para mí ha sido siempre habitual estar comprometido con la vida del país y del mundo”, entonces “el puesto (…) en los primeros lugares” de la 609 “obviamente (…) es un compromiso que asumo dentro de lo que creo tengo que hacer” y “me compromete con un montón de gente que ya no está”.

Evocó su militancia comenzada “hace muchos años”, mucho antes de integrar “el Movimiento por la Tierra” en los ´80 “con ´el Bebe´ Sendic”, ya que tuvo sus “inicios estudiantiles en la Resistencia Obrero Estudiantil”.

Después, ya en dictadura estuvo “siempre con el Frente Amplio” y entre las actividades que ha realizado, resaltó “las giras por todo el país con (Liber) Seregni, con Germán Araújo”. Resaltó su “amistad muy grande, profunda relación con Pepe y con Lucía más allá de lo estrictamente partidario”.

Más acá en el tiempo, durante “el gobierno de ´Pepe´” se incorporó al trabajo de “la Fundación Juntos” y es así que “una cosa trae la otra”, como integrar la nómina de candidatos. “Me siento comprometido con nuestra historia, con un proyecto que nos ha costado mucho, muchísima sangre” y en este sentido contó que “estudié en la IEC” desde “1963” hasta “1968” y allí “coincidí con Susana Pintos”, a quien “vi morir” luchando en las calles.

“Todas esas vivencias me fueron ubicando siempre de un lado de la cancha y el mundo”, y en esta coyuntura “nadie puede quedar afuera” en la defensa de “un proyecto” que más allá de “errores” y aciertos, “se ha jugado desde el inicio por una propuesta humana y solidaria” para el conjunto del país; sobre todo cuando “parece que todo el mundo está en contra” y la única meta es “sacar al Frente, y sacar al Frente es la Biblia y el calefón” juntos.

Luego, haciendo un balance de los 15 años de gobierno frenteamplista, reseñó las diferencias entre éste y aquellos gobiernos blanqui-colorados en los que “fue despedida toda la dirección del Sindicato” del Gas, empresa en la que Carrero trabajó desde joven, gobiernos de derecha con los que “no había ningún tipo de garantía” laboral y menos aún sindical. “Muchas de esas personas” que gobernaban y dirigían la empresa en aquel entonces, “están hoy” en las asesorías y nóminas de los partidos tradicionales.

“Esa es una de las cosas fundamentales que ha cambiado”, por ejemplo “que exista libertad sindical realmente”. Aquellos “son personajes que están hoy debatiendo” los mismos temas y planificando “una coalición multicolor” que en realidad “ni siquiera es coalición” sino apenas una voluntad de “´vamos contra el Frente y después vemos qué hacemos´”.

“Hay gobiernos que han sido el brazo empresarial o el brazo banquero” de los mismos proyectos antipopulares y antinacionales, cuando “llegábamos a ver al Ministerio de Trabajo blanco” actuar como si nada “con todos los dirigentes sindicales despedidos” tan solo “por denunciar” una comprobada “pésima administración de la empresa”; y cuando “los abogados” de la compañía “ya habían estado reunidos con la ministra” antes de que comenzaran las reuniones con los representantes de los trabajadores.

Pero las asimetrías de recursos y de poder en las relaciones obrero-patronales determinan que “el Ministerio tiene que estar forzosamente del lado de los más débiles”, considerando además que para miles de empresarios y empresas “el mejor sindicato es el que no existe”. El entrevistado recordó que el expresidente “Julio María Sanguinetti se jactaba de no haber perdido nunca un conflicto”, jactancia cuyo significado real es “que te importa tres carajos el destino de los trabajadores”.

“Sí, creo que sí” está en duda si seguirá habiendo Consejos de Salarios como ahora en caso de que la oposición gobierne el país en el próximo periodo constitucional, reflexionó el músico, que luego analizó las medidas sindicales, los equilibrios entre el capital y el trabajo, y el rol del Estado.

Más adelante en la nota habló de su ámbito de actuación como artista y trabajador de la cultura, señalando que “el tema Cultura es complejo” por varias razones y destacando que “hubo cambios sustanciales” durante estos 15 años de gobierno frenteamplista, “desde las Usinas hasta los Fondos Concursables” pasando por “la posibilidad de jubilación de los artistas”.

“Obvio que falta mucho” por hacer en ese vasto campo y que “también es un Sindicato complejo” el de los autores e intérpretes, aseveró, resaltando a continuación el valor de la cultura popular para la formación de los propios artistas. Y reivindicó el derecho de éstos a vivir de su trabajo como tales.

Analizó después el tema de la relación entre avance tecnológico, derecho al trabajo y uso sin pago de la fuerza de trabajo del propio consumidor. “No puede ser que eso solo lo manejen el mercado y la modernidad”, valoró Carrero. Razonó al respecto que ante la posibilidad de incorporar “una máquina que deje a 50 tipos en la calle”, su respuesta es “no la traigo” o por lo menos “déjame ver qué hago con los 50 tipos” antes de comprarla.