Mario Bergara: “ahora el diálogo es con la gente que no votó al Frente Amplio” el domingo 27 de octubre y encararlo “exige un cambio de chip”

Entrevistado en InterCambio el senador electo por el novel sector Fuerza Renovadora del Frente Amplio (FA), Mario Bergara, desestimó las acusaciones lanzadas desde tiendas blancas contra el oficialismo por el supuesto despliegue de una presunta campaña sucia y convocó a los frenteamplistas a “salir al diálogo” con quienes no votaron al FA el 27.

Bergara contó que tuvo “una charla interesante con Daniel” Martínez “en la tarde de ayer” lunes 4, cuando estuvieron “evaluando la campaña” y la necesidad de “mover la inercia de la campaña anterior” considerando que la del 24 de noviembre es “una elección completamente diferente” a la del 27.

“Ahora el objetivo” es que los ciudadanos “comprendan” que “lo mejor” para Uruguay es una victoria del binomio presidencial frenteamplista, por lo que es relevante persuadir de ello a “la gente que no apoyó al FA el mes pasado”. Remarcó que es “una campaña diferente” que demanda “reconocer cosas” referidas a “la autocrítica” de varios asuntos y entre éstos destacó a “la Seguridad” pública.

En cuanto a posibles anuncios o definiciones de futuros responsables de cargos ejecutivos en un cuarto gobierno del FA, el economista dijo que “lo fundamental es mostrar el equipo de gente con pesos políticos y capacidades en distintas áreas”. Graficó que “acá no hay balas de plata” sino la necesidad política de “mostrar sistemáticamente las cosas que se han mostrado en la campaña” previa hacia la elección del 27 de octubre.

“No podemos afirmar” que no vaya a ser el ministro de Economía del cuarto gobierno, aunque “mi inclinación era” volcarse hacia “la arena más estrictamente política”, asociada a “ser parte del liderazgo político del FA” desde el Parlamento, ya que fue electo senador por Fuerza Renovadora.

“Pero en política uno nunca dice nunca” al involucrar “decisiones colectivas”, por lo que “esa puerta” al Ejecutivo “estaba y está abierta” en virtud de que “uno va a estar donde el FA entienda necesario”, aclaró.

Al resultado de la elección legislativa y presidencial del domingo 27 lo evalúa ponderando “el medio vaso lleno y el medio vaso vacío”, es decir que valora positivamente el hecho de que el FA es “por quinta vez consecutiva la fuerza política más votada” y al mismo tiempo entiende que la adhesión popular fue menor “respecto a las expectativas” previas.

Sobre éstas, “entiendo eran justificadas” en función de “las encuestas” y “las movilizaciones” de las últimas semanas, explicó. “Ahora el diálogo es con la gente que no votó al FA” y encararlo exige “un cambio de chip”.

El expresidente del Banco Central desestimó las acusaciones y quejas del Partido Nacional (PN) por una supuesta campaña sucia frenteamplista, y lo hizo citando fantasmas agitados desde tiendas blancas durante este ciclo electoral y evocando los que se agitaban contra el FA en la campaña del 71.

También ejemplificó el asunto mencionando las referencias elípticas y eufemismos del PN y su presidenciable sobre lo que harán con los Consejos de Salarios si gobiernan en el próximo periodo constitucional.

“Uno genuinamente puede especular” qué harán si recuerda que “en los 90 (…) no hubo Consejos de Salarios” cuando “la economía crecía y el salario no”, reflexionó. “¿Uno no tiene derecho a especular que los salarios van a bajar?”, se preguntó Bergara, añadiendo al razonamiento “las jubilaciones”.

Señaló asimismo la inquietud que despierta el anuncio opositor de instrumentar un “shock de austeridad” para recortar “900 millones de dólares” del gasto público, mediante la confusa formulación de “detectar y aprovechar oportunidades de reducción de gastos”, según el Programa PN.

“Ni siquiera está claro” cómo lo harían y en cambio es una certeza que los “shocks” de recortes “afectan el crecimiento” de la economía, derivando en “pérdida de empleo en el sector público y el privado”. “Los ajustes vía shock traen necesariamente impactos negativos sobre la economía”, alertó.

Lo mismo puede razonarse y especularse “si el Estado no cumple un rol sustancial en ayudar a los trabajadores” en la necesidad de “capacitarse” continuamente para “no quedar por el camino”. De hecho “el Inefop ya viene capacitando a más de 100.000 personas por año”, y activar dudas acerca de lo que hará la oposición en esta materia “no es generar cucos, son consecuencias lógicas” de propuestas y anuncios “que hace la oposición”.

Si a ese análisis se agrega lo anunciado en los últimos 13 puntos programáticos de Luis Lacalle para la gobernanza de la Educación y para la Seguridad, se concluye que la pergeñada por la oposición “es una coalición inestable” a priori, dado que en los hechos “no están de acuerdo en casi nada” y a todos sus integrantes, “lo que los une es sacar al FA” solamente.

El exministro de Economía explicó que en ausencia de mayorías parlamentarias, el FA gobernará “dialogando y negociando” con todos los partidos y fracciones. Recordó que en promedio, “tres cuartas partes de las leyes se votan por unanimidad” en todas las legislaturas y para el resto de los proyectos se construyen “los acuerdos” según “los distintos casos”.

Puntualizó que “el FA aun en la oposición tiene que tener una tesitura constructiva porque el país lo requiere”, pero igual “no es indiferente quién gobierna” desde el Ejecutivo porque esto marca la orientación general.

A las advertencias opositoras referidas a que ahora el FA quedó supuestamente dominado por sectores presuntamente radicales o extremistas, el entrevistado respondió que “no vi en estos 15 años casos de radicalismos” y lamentó que “ese es el cuco que del otro lado quieren poner”. “La preocupación por el radicalismo la veo del otro lado”, razonó.

Recordó que “hay posturas diversas en el FA desde su propio nacimiento” y que la coalición-movimiento “siempre tuvo la capacidad de sintetizar” esa “diversidad” en su matriz fundacional de “unidad”. “Más distancias ideológicas hay entre el batllismo, el wilsonismo (…) y el herrerismo”.

Consultado por los desafíos principales de un cuarto gobierno del FA, contestó que el “número uno” es el tema “Seguridad”, considerando que “el 47%” del electorado “votó a favor” de la reforma constitucional ´Vivir sin miedo´ y que ante ello, “no podemos hacernos los bobos” sino que “tenemos que dar señales adicionales”.

Esas señales pasan por “mayor firmeza” represiva frente al delito, “profundizar el trabajo del Pado”, acentuar “también los temas de prevención” y simultáneamente apuntar a “mayor humanización en la rehabilitación” de reclusos, aprovechando positivamente que “a la gente la tenés ahí (…) para trabajar duro en el combate a las adicciones”.

También en este punto, el senador electo interrogó al aire “cómo van a resolver estos problemas” los candidatos, los sectores y los partidos que “plantean que el rol el Estado” debe ser disminuido en lugar de fortalecido.

Sobre el capítulo Empleo, auguró que “va a repuntar” a medida que se despliegue el “conjunto muy importante de inversiones” que el país tiene “sobre la mesa”. Sobre la “dinámica tecnológica en el mundo laboral”, dijo que genera en las personas una “incertidumbre genuina” y que “la respuesta” del Estado a esto consiste en “ayudar a recapacitar a la gente”.

Con relación a ello y proyectándolo hacia el futuro, Bergara entiende que la Educación “tiene que formar capacidades diferentes en los chiquilines” y que en esa dirección juega un papel central “el Plan Ceibal”.

Luego habló del desafío de analizar en clave nacional la financiación de la Seguridad Social y criticó el rol negativo de Guido “Manini” Ríos en este tema, al bloquear una solución de fondo para el déficit de la ´Caja Militar´. Más adelante explicó los fundamentos económicos que determinan el precio del dólar y repasó las complejidades que viven Argentina y Brasil.

Hacia el balotaje, Bergara señaló la necesidad de “salir al diálogo” con todos los electores que no votaron al FA, y de hacerlo teniendo en cuenta que “una cosa es el tirón de orejas, que el FA lo recibió” tanto por “la votación” al lema como por la adhesión “a la reforma, y otra cosa es tirar por la borda” toda la construcción nacional y social de “estos 15 años”.