Manini-Sotelo, la sorda construcción de carreras políticas

Vox Populi, Vox Dei, la columna de Linng Cardozo en InterCambio.

Este tema lo voy a abordar desde dos ángulos: desde la psicología de las edades y desde el detalle del discurso público que muestran rumbos y derroteros.

En estos dos casos, el general Guido Manini Ríos y el periodista Gerardo Sotelo, muestran ciertos paralelismos que desembocan en sus definiciones políticas de los últimos meses –en un caso- y semanas –en otro caso-. Digo paralelismos y no sintonías políticas.

La psicología de las edades

La psicología de las edades estudia las particularidades de los procesos psíquicos y las decisiones que se adoptan según las edades, los factores principales del desarrollo de la personalidad, etc.

Para ser más claro: las decisiones que se toman a los 18 años no son las mismas que a los 40 o 60 años. No se trata de fechas precisas, claras y nítidas. Más bien que son franjas vitales. Puede ser a los 18 o a las 25 años; o a los 40 o 57 años. Se trata de procesos mentales según la peripecia propia de la persona; ni siquiera se podría afirmar que dos personas de 53 años asumen conductas iguales. Ahí opera la historia personal e incluso el sexo.

Definido este marco ambiguo y nada preciso, observemos las edades del General Manini Ríos y del periodista Gerardo Sotelo.

En ambos casos, son dos personas jubiladas o prontas a jubilarse, como Sotelo, con trámite iniciado.

Hace tres años, cuando ubico el nacimiento de la etapa de decisiones –y de operaciones para construir Opinión Pública- los dos protagonistas de esta historia estaban mirando el almanaque de sus vidas.

Esa etapa –cuando se observa que en breve será un jubilado- obliga a imaginarse el futuro. ¿Qué voy a hacer cuando ya no esté para las 8 horas?

Muchas personas en sus casas o trabajos estarán haciendo ese ejercicio e incluso repasarán sus propias historias o las historias de conocidos o familiares.

En algunas cajas paraestatales, hasta se realizan cursos prejubilatorios para intentar preparar a los futuros jubilados para el nuevo tiempo.

No es una etapa fácil. Hay personas que disfrutan enormemente de esa fase, en donde encaran proyectos vitales que le entusiasman y otras que ingresan en una fase depresiva que les cuesta superar.
Pero estamos hablando de Manini Ríos y Sotelo.

Hace tres años ambos comenzaron a imaginarse sus futuros. Manini Ríos -militar con todo el peso de esa profesión que no se deja cuando abandonan los cuarteles- tenía varias opciones por delante. Formado como pocos militares, podía dedicarse a estudiar o escribir, a administrar los emprendimientos rurales de la familia en Artigas o a la política.

El peso de la historia: los Manini Ríos han estado en la política desde principios del siglo XX y esa matriz en el Adn del militar definió la conducta de Manini que estaba próximo al retiro.

Recuérdese que asumió en el 2015 y su presencia al frente del Ejército concluía en febrero de 2020.
Su edad, su historia familiar y su entorno, hicieron lo suyo.

En el caso del periodista Gerardo Sotelo operó algún mecanismo que lo vincula a Manini Ríos: la edad.
Manini Ríos nació en 1958 y Sotelo también en el mismo año.

En los últimos 3 años, Sotelo pareció estar pensando en el día después. Con hijos grandes y pequeños, casado con una periodista, no se imaginó su retiro fuera de los medios.

Su dibujo de futuro parece haberlo comenzado a garabatear cuando se fue de Sarandí y desembarco en radio Carve.

Quienes trabajaron durante casi toda su vida como periodistas, no es fácil desembarazarse de esa profesión. Y su futuro podía estar ligado a escribir columna de opinión –como ya lo hacía- o jugar en otro campo que siempre le sedujo: la política.

Las definiciones, la narrativa opositora y el objetivo oculto: Manini

En ambos casos –recuerdo que los dos protagonistas de esta historia tienen la misma edad y al borde de la jubilación- se vivió una intensa exposición pública que en la lógica binaria de la política, los alejaba de un lado y los acercaba a otro

Veamos caso a caso. El general Manini Ríos pertenece a una familia de tradición colorada y riverista. Su abuelo Pedro, fue diputado, senador y Ministro del Interior en las primeras décadas del siglo XX durante las presidencias de José Batlle y Ordóñez.

Debido a diferencias políticas con este, rompe con la línea batllista y crea su sector dentro del Partido Colorado, conocido como riverismo. Posteriormente fue canciller durante la presidencia de José Serrato y Ministro de Hacienda durante la dictadura de Terra. El tío de Guido, Carlos Manini Ríos, por su parte, también estuvo vinculado a la política. Electo diputado en 1934 y senador en 1946, fue otro dirigente riverista relevante. Director del diario La Mañana, fue ministro de Jorge Pacheco Areco, embajador durante la dictadura cívico militar y luego finalizada esta, Ministro del Interior durante el primer gobierno de Julio María Sanguinetti.

Por estos días nació la segunda etapa de La Mañana, de la mano de la familia Manini Ríos, con su hermano Hugo, ex integrante de la JUP y mencionado como participante de acciones violentas durante el gobierno de Pacheco Areco, en el esquema de financiamiento del emprendimiento periodístico. (De paso: la sede de Cabildo Abierto en la calle Constituyente, queda frente al apartamento de Hugo Manini).

En febrero de 2015 Guido Manini Ríos fue ascendido al cargo de comandante en jefe del Ejército, en un acto público en el cual hizo alusiones al ideario artiguista, la lealtad a la patria y la unidad del ejército.

Al año siguiente, en 2016, Manini Ríos comienza a adquirir un protagonismo que no se había observado en anteriores jefaturas del Ejército.

El 3 de febrero de 2016, afirmó, en referencia a la actuación del ejército durante el terrorismo de estado: «Seguir pidiéndole cuentas al Ejército por lo que pasó hace 40 años […] es casi lo mismo que pedir cuentas por lo que hicimos en la Guerra de Paraguay». El 18 de mayo de 2016, participó con su uniforme militar en el marco del Día del Ejército, en una misa católica -religión que profesa- en la catedral de Montevideo, lo que provocó nuevos debates.

Un dato no menor: el entonces ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, fallece el 5 de agosto de 2016.

Tras la muerte del ministro, Manini pareció quedar con las manos libres para ejecutar su estrategia de posicionamiento político.

El 29 de junio de 2017 declaró, en referencia a la dictadura: «A la gente de Bella Unión, Salto y Paysandú les importa un comino lo que pasó hace 44 años» y el 30 de noviembre de ese año, la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos denunció que el general deliberadamente brindó información falsa sobre la ubicación de restos de los desaparecidos.9 Este hecho fue uno de los motivos esgrimidos por dicha organización para abandonar el Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia creado por presidencia de la república para la búsqueda del destino final de los detenidos desaparecidos.

El 18 de mayo de 2017, 206 aniversario del Ejército Nacional, Manini Ríos hace un elocuente discurso, que se suma a la serie de pronunciamientos que ya venía realizando.

En esta oportunidad, hay un tramo del discurso en donde improvisa. Levanta la vista del papel e improvisa. Según el uso habitual, los discursos militares son entregados al ministro de Defensa para su consideración.

Este tramo que vamos a escuchar no está en el discurso considerado por el entonces ministro de Defensa, Jorge Menéndez, y es, a mi juicio, una verdadera declaración política.

Refiriéndose al Ejército, en ese mismo discurso, afirmó que «nada ni nadie lo pondrá nunca de rodillas. […] Gracias soldados por no reaccionar ante la provocación de aquellos que respondiendo a intereses inconfesables viven de la confrontación». (Un dato nada menor: por estas horas se ha difundido un audio del ex dictador Gregorio Alvarez. Se le pregunta si estaba arrepentido. Alvarez responde: “antes caer de espaldas que de rodillas”. Parece que el tema de las rodillas está en la genética militar).

El 25 de julio de 2018 Manini Ríos recordó en su cuenta de Twitter que 46 años antes “caía asesinado el coronel Artigas Álvarez, en presencia de su hija, de nueve años”. Se trata del hermano de Gregorio Álvarez.

Su tuit tuvo muchas respuestas, entre ellas la de su esposa Irene, ex edila del Partido nacional en Artigas. “Los asesinos no están presos. El que está preso es el hijo del asesinado, coronel Rodolfo Alvarez, por haber hecho un acta hace medio siglo”, escribió. Agregó que eso es “increíble” y concluyó: “¿Justicia o cobarde venganza?”.

Imposible que estos temas no se conversaran en la casa de la familia Manini mientras se tomaba mate o en la raviolada de los domingos.

Estos términos empleados por la señora de Manini –justicia-venganza- fueron luego utilizados por Manini en su informe al gobierno sobre el Tribunal de Honor a Gavazzo.

En setiembre de 2018 fue sancionado con un arresto a rigor por declaraciones públicas en las que criticó la aprobación de la reforma del sistema previsional de los militares. Esta sanción fue la más dura impuesta a un general desde la finalización de la dictadura en 1985.

Luego de culminado su arresto a rigor, continuó con sus declaraciones públicas, las cuales causaron polémica a nivel político y de prensa.

El 29 de diciembre de 2018 dijo: «Saludo al soldado que se esfuerza por cumplir la misión asignada de la mejor forma, a pesar de las dificultades […] y de la acción de los mercaderes del odio y del enfrentamiento entre orientales».

En febrero de 2019, poco antes de su destitución, opinó: «Noto un ambiente muy favorable a una mayor participación del Ejército en la seguridad» y «Gritos de Asencio, en la historia de los pueblos, ha habido y habrá muchos». Extraña definición esta última, pero que en función de los pasos subsiguientes, parecería que se asume como portavoz de un nuevo Grito de Asencio.

En marzo de 2019 Manini Ríos efectuó cuestionamientos a la justicia uruguaya, afirmando que la misma «en muchas oportunidades se apartó de los más elementales principios del derecho, no dando garantías a los acusados.

En definitiva, aplicó una suerte de derecho para el enemigo», agregando que «muchos de los imputados han sido condenados sin pruebas y sin las garantías del debido proceso».

Estas últimas afirmaciones fueron el motivo que esgrimió el presidente de la República, Tabaré Vázquez para pasar al militar a retiro, argumentando que el mismo «efectuó graves cuestionamientos al Poder Judicial».

Luego de su destitución, en entrevista concedida al semanario Búsqueda, Manini dijo que mientras fue jefe del Ejército solicitó encuestas para ver cómo estaba posicionado, Con dineros públicos, solventó una encuesta que le dio bríos para su estrategia que incluyó forzar al Poder Ejecutivo su sustitución.

Tenía que generar un hecho político relevante –insubordinarse ante el poder político- para concluir su carrera militar e iniciar la otra, la política, pero con claridad.

Tras su destitución como jefe del Ejército, el semanario Búsqueda informó: “Tan notoria es su visibilidad, que un grupo de exmilitares y civiles quieren que se vuelque a la política para las elecciones de 2024, cuando ya habrán transcurrido dos años de su pasaje a retiro y quedarán atrás los impedimentos constitucionales de dedicarse a lo partidario.” Busqueda hablaba de los impedimentos que Manini pasó por arriba.

Pero la hoja de ruta de Manini era otra; pasaba por junio pasado, con el lanzamiento de su partido. No podía esperar a 2024.

Violando normas vigentes –que impiden al militar retirado hacer política hasta un año después de su retiro- Manini se lanzó explícitamente a la arena política y en forma fulgurante –cualquiera diría que el guion estaba escrito- nace el partido Cabildo Abierto. El actual ministro de Defensa, José Bayardi, habló de los impedimentos, pero dijo optar por permitirle que efectuara campaña porque era peor la prohibición.

El Cabildo Abierto obtuvo casi 50 mil votos en las elecciones internas.

Las definiciones, la narrativa opositora y el objetivo oculto: Sotelo

Gerardo Sotelo, escribió un par de artículos en la revista Noticias en 1980.

En el año 1981 colaboró en la revista Opción, que enseguida fue clausurada cuando en su entorno se formó la «Comisión por el voto en blanco» en las elecciones internas de Uruguay de 1982, porque el Frente Amplio estaba proscripto.

En 1983 integró el cuerpo de redacción de la revista Canto Popular. También participó en el semanario Aquí, opositor a la dictadura cívico-militar.

Ha tenido una destacada actuación en Canal 10, como co-conductor de Caleidoscopio, conductor del programa Debate abierto, y co-conductor de La tarde en casa.

También se dedicó a la radiodifusión, conduciendo Informativo Carve en Radio Carve.

Entre 1990-1992 fue partenaire de Julio César Castro (Juceca) en radio Centenario de Montevideo. Ambos realizaron “Los cuentos de Don Verídico” en un show realizado en el Guambiodromo y editado por el sello Ayuí.

Continuaron tiempo después con los cuentos en Radio Nacional y al final en Canal 10.

En 2012 participa en el show de stand up Algo Habrán Hecho junto a Washington Abdala, Sergio Gorzy y Nano Folle.

También fue presidente de Central Español, un club de fútbol.

En 2015 hace el libro “Las Cartas contra el pecho”, un relato sobre el retorno a su patria de Wilson Ferreira Aldunate, en 1984.

Durante 15 años estuvo en radio Sarandí y desde 2010 –cuando se expande Twitter- se transforma en un virulento polemista que lo ubica en un espacio critico del gobierno de izquierda.

Lo mismo que hacía en radio y en sus columnas de opinión en Montevideo Portal y en El País, lo hizo en Twitter. Eran opciones políticas que lo ubicaban claramente en un rol opositor.

En agosto de 2016 el ahora candidato a senador, se aleja de radio Sarandí y desembarca en radio Carve. Allí no baja su tono opositor, sino que lo incrementa.

Ese talante opositor no estuvo presente en sus apariciones en canal 10.

Coincidentemente con su llegada a Carve, Sotelo y Pablo Mieres, líder del Partido Independiente, comienzan a tejer la llegada del periodista a la política explicita partidaria.

Durante los últimos tres años se avanzó, pero había un obstáculo: ¿quién le iba a pagar el salario mes a mes cuando pasara al Partido Independiente?

Este partido no tiene dinero como para habilitar la llegada.

Había que esperar a que Sotelo cumpliera 60 años para jubilarse. El año pasado los cumplió y este año comenzó las gestiones para concluir el proceso jubilatorio.

Según el diario El Observador, Sotelo seguirá haciendo alguna cosa en Carve lo que sumará al ingreso como jubilado.

Aspira a ser senador, porque Pablo Mieres parece haber acordado un lugar en el gobierno de Lacalle Pou, con lo cual deja su cargo senaturial al periodista en caso que el Partido Nacional sea gobierno.

Pero la narrativa opositora de Sotelo tuvo su punto culminante en enero de este año, cuando el movimiento Un Solo Uruguay lo convocó para que fuera orador en el acto de Durazno.

En el escenario estaba Sotelo y entre la gente estaba Mieres. Ambos sabían el guion.

¿Qué dijo Sotelo ese día?

Me detengo en radio Carve. Esta emisora fue propiedad de la familia Fontaina-De Feo hasta el año 2013 cuando fue adquirida por el Ing. Agrónomo Martín Olaverry y el empresario agropecuario Milton Duhalde.
¿Se entiende la presencia de Sotelo en Durazno, en el acto de Un Solo Uruguay?

El diario El Observador contó hace pocos días que Sotelo daba clases a políticos de cómo manejarse frente a la prensa y a los medios. Sotelo ejerció el periodismo de una manera extraña: entrenaba a los políticos y después los llamaba por teléfono para entrevistarlos en radio Carve.

El año pasado tuve una breve polémica con el sobre ética periodística. Yo le recordé que había un código de ética elaborado por la Asociación de la Prensa del Uruguay.

El respondió que era un código elaborado por una entidad privada y que no lo alcanzaba ni se regía por él.

Linng Cardozo
10 de julio de 2019

Fuentes utilizadas: Cuentas de Twitter de ambos protagonistas, encuestas de Equipos, semanario Búsqueda, FM Océano, diario El Observador, Wikipedia y fuentes propias.