Maltés y Sanguino, activistas colombianos por la paz: el Acuerdo de Paz no es una revolución pero es un paquete de transformaciones importantes

Entrevistados en InterCambio los activistas colombianos por la paz Francisco Maltés, integrante del Ejecutivo de la CUT, y Antonio Sanguino, senador de la República, hablaron sobre los eventos de promoción de la paz en Colombia que se realizan hoy en Montevideo y otras ciudades y explicaron diversos aspectos políticos, sociales y económicos del prolongado conflicto armado en este país hermano de Sudamérica.

Esta tarde en Montevideo, en el Edificio Mercosur, habrá un “evento conmemorando el tercer año de la firma del Acuerdo de Paz entre el Estado colombiano y las Farc”. El evento tiene lugar en simultáneo a otros que lo replican en estas horas en varias ciudades americanas y europeas, entre ellas las que albergan sedes de la Organización de Naciones Unidas.

Los entrevistados graficaron los “niveles de degradación” que ha generado “el conflicto”, al contar que éste produjo “8 millones de víctimas” y entre ellas “230.000 muertos”, de los cuales “el 70%” integraban “la población civil”, además de los miles “de secuestrados” y mutilados “por las minas”.

Evocaron que los diferentes esfuerzos para intentar negociar las condiciones de una paz y sellarla con un compromiso de todos los actores involucrados en el conflicto, se remontan “al gobierno de Belisario Betancur, en 1982”. Ese derrotero incluyó varias iniciativas y fracasos.

Es así que el Acuerdo de Paz de 2016 cristalizó un “esfuerzo inmenso de la sociedad colombiana” entre más de medio siglo de persecución y sufrimiento. Por eso “se hace más imperdonable que un gobierno” como el de Iván Duque “y un partido” como el uribista “Centro Democrático, hicieron campaña para no refrendar ese Acuerdo” y además “para hacer trizas el Acuerdo” según las palabras de sus propios dirigentes y voceros.

Ejemplos de esos ataques de hecho y de Derecho contra el Acuerdo, vienen siendo el irrespeto a “la Jurisdicción Especial de Paz” creada en virtud del Acuerdo y la práctica del “Estado violando las normas democráticas, violando los Derechos Humanos” con las fuerzas de seguridad.

Maltés y Sanguino lamentaron que pudiendo producir el Acuerdo “un juego de suma positiva” para el país y todos sus actores, en estos tres años de vigencia el uribismo y el gobierno han seguido trasladando al nuevo escenario “el juego de venganzas y odios que caracterizaron el conflicto”.

Asimismo, “históricamente se ha venido estigmatizando a quienes defendemos la paz y la negociación como salida al conflicto armado”, que entre los tantos perjuicios y dramas que ha generado, se cuentan “cerca de 3.600 dirigentes sindicales asesinados”. Y “además es un negocio en Colombia la guerra”, siendo el narcotráfico uno de los rubros en juego. “Pese a todo, la sociedad civil está hoy más empoderada”, destacaron.

Denunciaron el doble juego del presidente Duque, ya que mientras hacia adentro del país incumple con el Acuerdo e incluso actúa contra sus bases, “expresa de bocas para afuera un compromiso con el Acuerdo de Paz”.

Y aunque “hay un involucramiento de países” latinoamericanos “con este Acuerdo”, entre ellos Uruguay, “el presidente Duque y su gobierno han querido minimizar el Acuerdo y reducirlo a una reintegración de los guerrilleros” a la vida civil, “que es solo uno de los puntos” del Acuerdo y además “se está cumpliendo solo parcialmente”, puntualizaron.

La totalidad del Acuerdo alcanza hoy día apenas “15, 20% de cumplimiento”, porque por ejemplo “aún está en un limbo jurídico” el capítulo relativo a la distribución de tierras entre “excombatientes y campesinos sin tierra”. “Aun así, más del 90% de los excombatientes se mantienen” desmovilizados y cumpliendo su compromiso de dejar las armas, pese a que “van más de 170 excombatientes asesinados”.

Después señalaron cuáles son los sectores sociales concentradores de tierra y describieron algunos de los negocios que giran en torno al conflicto, como los cultivos, la minería y el narcotráfico. “El Acuerdo no es una revolución pero es un paquete de transformaciones importantes”.

Luego detallaron otros incumplimientos del gobierno al Acuerdo y algunos de los obstáculos que coloca a su implementación. También abundaron en cifras de la masacre cotidiana que tiene lugar desde 1983 contra activistas sindicales y sociales en general, incluyendo indígenas, masacre sistemática que fue repercutiendo negativamente en las tasas de afiliación sindical.

Los entrevistados ratificaron su convicción de que “la sociedad colombiana se reconstruye” si hay un apoyo y un compromiso real “del gobierno”. Informaron que “este jueves 21 habrá un paro nacional en Colombia contra las políticas del FMI y la Ocde”, organismos que junto al gobierno uribista de Duque promueven y operan en favor de “la flexibilización laboral” y los regímenes privatizados de jubilaciones y pensiones.

Y recordaron que “hoy a las 4 de la tarde en el Edificio Mercosur” se desarrollará la actividad por la paz en Colombia, “convocada por la plataforma colombiana ´Defendamos la paz´”, a la que invitaron a participar masivamente a la población de nuestro país.