Los bebés robados por militares argentinos «están repartidos por todo el mundo»

Las Abuelas de Plaza de Mayo habían ubicado hijos de padres desaparecidos durante la dictadura militar argentina (1976 – 1983) en Canadá, Estados Unidos y Uruguay. Ahora, España se sumó a la lista.

La nieta recuperada 129 tiene casi 42 años y nació en cautiverio luego de que su madre, Norma Síntora, fuera secuestrada el 21 de mayo de 1977 con ocho meses de embarazo. El 10 de abril, Abuelas anunció oficialmente el hallazgo en conferencia de prensa, de la que participó Carlos Solsona, padre de la nieta recuperada.

«En estos años se han hecho muchas cosas, se ha trabajado mucho para la búsqueda… por eso cuando aparece algún nieto es un acontecimiento muy emocionante», dijo a Sputnik Buscarita Roa, integrante de Abuelas.

«Había personas de las Fuerzas Armadas que tenían amigos en todos lados. Les escribían y decían, ´yo quisiera tener una criatura´», graficó. «Entonces se hacía el traslado de esa criatura a otro país. Fue macabro…porque mandarlas como si fueran un perrito o un gatito (…) tenían que ser bonitos, no podían ser feos… hasta ese extremo».

Buscarita reconoció que «cuanto más pasan los años a uno le parece más lejano todo, pero las esperanzas no se pierden. Somos pocas las abuelas que quedamos, ya se han ido de este mundo algunas». Pero a pesar del dolor acumulado y la incertidumbre que implica la desaparición de una persona sostenida durante décadas, la lucha por la verdad continúa.

«Las que quedamos seguimos trabajando con los nietos que estamos encontrando», dijo Roa, y explicó que los 129 restituidos «ya forman parte de la comisión directiva de abuelas».

Ella también encontró a su nieta, Claudia Poblete. Fue en 2000: «Se la llevaron cuando tenía 8 meses. Un coronel la sacó del cautiverio y se adueñó de ella cambiando su historia, su nombre, bautizándola de vuelta».

«Ahora está haciendo un unipersonal de su vida en Barcelona. Es muy valiente», expresó y contó que están buscando la forma de llevar el show para Argentina, pero como tiene «un montaje pesadito no está siendo fácil, pero sería muy importante que lo vieran aca».

Finalmente, Buscarita Roa destacó el rol de la memoria, personal y colectiva, para mantener el reclamo latente en las nuevas generaciones.

«Gracias a que todo está guardado en la memoria es que la memoria continúa viva, sino hubiera sido guardado todos serían casos cerrados, pero no van a cerrarse, todavía nos faltan como 300… Nosotras no vamos a estar, pero estarán los nietos, las nietas y el pueblo argentino que nos ha apoyado todos estos años».

Temas relacionados: El Gobierno argentino crea una oficina para proteger DDHH de policías