“Lamentablemente la prevención en asuntos laborales sigue atada al éxito económico de las empresas”

Prevenir es mejor que lamentar, recuerda un conocido refrán que se aplica muy bien al mundo laboral. Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo celebrado este 28 de abril, Sputnik habló con el consultor en prevención, ambiente y sustentabilidad Yuri Durán, quien enfatizó en la prevención como la mejor estrategia.

Si hubiese que destacar un desafío inmediato en materia de seguridad laboral, el primero que le viene a la mente al experto Yuri Durán es que las empresas pequeñas y con menor nivel de facturación destinan proporcionalmente menos recursos a la prevención y al cuidado de sus trabajadores. Según contó a Sputnik, al contrario de la idea más extendida, estas pequeñas empresas son las que más riesgos ofrecen.

“Lamentablemente, a pesar de los avances en el tiempo, la prevención en asuntos laborales sigue atada al éxito económico de las empresas”, explicó el consultor en prevención, ambiente y sustentabilidad oriundo de República Dominicana.

“Sin embargo, no hay una relación que diga que por el hecho de tener menor capacidad económica tus trabajadores tienen menos riesgos”, agregó.

En su experiencia los sectores de actividad dedicados a la agricultura y la construcción son los que mantienen condiciones de vulnerabilidad mayores puesto que cuentan con altos niveles de informalidad, que identificó como la “peor enemiga” del empleado.

De acuerdo a datos de la Organización Internacional del Trabajo de septiembre de 2018, la informalidad en América Latina y el Caribe alcanza a 140 millones de personas, equivalente a 53% de los ocupados en la región.

Datos del Fondo Monetario Internacional apuntan que Bolivia es la nación en peores condiciones, con 80% de sus trabajadores en la informalidad, porcentaje rechazado por sus autoridades nacionales. Paraguay, con una tasa del 65%, ocupa el segundo lugar de la lista.

Le siguen de cerca México, con 57% de los trabajadores no afiliados a un empleador formal, y Colombia con 45.9%. En el otro extremo destaca Uruguay, con solo 24% de informalidad.
“El trabajador informal en general trabaja solamente por su salario. No hace exigencias en cuanto a que la tarea sea segura para él, por tanto los empresarios se ven menos comprometidos a tomar medidas preventivas a su favor”, manifestó.

Si bien existen leyes que penalizan la informalidad y la falta de medidas de seguridad, la escasez de recursos para la fiscalización dificulta el correcto cumplimiento.

“El principal limitante es la falta de fondos a la inspección. Es fácil que una empresa pueda pasar cinco o diez años sin recibir la visita de un inspector, y esa quizá sea la principal traba que tiene la prevención de riesgos en la República Dominicana y en la mayoría de los países de América Latina”, concluyó.