Labat: un ajuste del gasto público por “900 millones de dólares indefectiblemente tiene que afectar y tocar zonas sensibles”

Entrevistado en InterCambio el director de Evaluación y Monitoreo del Mides, Juan Pablo Labat, analizó el final de la campaña electoral, describió los dos proyectos de país en pugna y analizó la trama de causas y factores determinantes del retroceso de los procesos progresistas en la región.

La realidad de que en este ciclo electoral se dirime cuál de esos proyectos de signo opuesto se aplicará en la sociedad uruguaya, es algo que “al final de la campaña se ha empezado a explicitar o a reconocer” por parte de varios referentes, asesores y candidato de la oposición unificada, señaló.

Estos comenzaron “a mostrar o a sincerar” su conciencia de esa realidad mediante “declaraciones” que trasuntan el mensaje de que “vamos a un modelo que ineludiblemente es de ajuste”, y que éste “no hay forma de que no sea por los sectores populares”. El de la derecha es “un discurso exitoso sobre el que la izquierda tiene que hacerse un montón de preguntas”.

Labat razonó que un ajuste del gasto público por “900 millones de dólares indefectiblemente tiene que afectar y tocar zonas sensibles”. “Empieza a vislumbrarse con claridad” que serán atacados “dos elementos que constituyen” las principales fuentes “de bienestar para la mayoría de la población”, es decir unos “dos millones y medio” de personas.

Esos elementos son, por un lado, “sus ingresos” por vía de “la reducción salarial” junto a “la caída del valor real de las pasividades”, y por otro lado, “el recorte del gasto” público social, variable “que va a operar sobre los procesos de universalización del bienestar”, proyectó el sociólogo y jerarca.

Después, abrió y dejó planteadas varias líneas de análisis de los marcos políticos, sociales, culturales, simbólicos y tecnológicos en que se verifica desde 2013 el retroceso de las izquierdas y los progresismos en la región.