Labat: Programa del Partido Nacional plantea “un gigantesco riesgo de entrar en un clientelismo de mala calidad” 

Entrevistado en InterCambio el director Nacional de Evaluación y Monitoreo del Mides, Juan Pablo Labat, habló del capítulo del Programa del Partido Nacional (PN) referido al traspaso de funciones y competencias de programas sociales del Estado a una estructura de “líderes” barriales.

Labat abrió el espacio al aire comentando el debate mediático de este lunes 1 de octubre entre los candidatos presidenciales del Frente Amplio (FA), Daniel Martínez y del PN, Luis Lacalle Pou.

Consideró que se trata de “una instancia que permite” apenas “una cierta presentación de algunas ideas gruesas en un entorno muy estructurado”, que por su propio diseño de “estética” y “comunicación (…) no permite profundizar” prácticamente en nada.

No obstante, el intercambio entre ambos postulantes “mostró cosas”, por ejemplo “develó un poco las estrategias políticas de los dos bandos”. Pero en cuanto a las áreas temáticas, “lo que se puede dar ahí son grandes titulares” que, como tales, impiden ahondar en los conceptos.

Salvando esas limitaciones inherentes a la estructura del evento, Martínez “hizo un conjunto de propuestas” y esto fue “lo distintivo del debate”, o sea que “en eso se marcó la diferencia” ya que el presidenciable blanco no lo hizo, caracterizó el entrevistado.

“El FA volvió a marcar propuesta” y su candidato “mostró mucho más osadía” y también “entrega”. Esto sucedió “porque (el FA) tiene un proyecto” y la diferencia entre ambos se evidenció porque “eso no lo observamos en el discurso” del postulante “del PN”.

Esto último “quizá fue su estrategia”, es decir que tal vez Lacalle Pou apostó fundamentalmente a “contrariar” y “criticar al gobierno”. Pero de ser así, lo hizo “con cosas no muy consistentes” y con “exageraciones que ni siquiera ellos mismos las han planteado en la campaña”, como “por ejemplo en el tema Seguridad”.

Apuntó que “en materia de Desarrollo Humano, la propuesta del PN no fue planteada”, aunque esto es insuficiente al efecto de entender por qué ocurrió ya que “los debates éstos son una cosa súper pautada”. Así, naturalmente fueron muchas “las cosas que se tocaron (…) que se mencionaron” pero ninguna fue profundizada a causa del formato.

Señaló el hecho de que “los debates se vienen” consolidando en la órbita mediática “como un espacio de promoción de la política y los políticos”, pero resaltó que más allá de las limitaciones observadas anoche, “es un mojón porque es un hito”.

Otra cosa es su incidencia en el pensamiento y la decisión de los electores, por eso “me pregunto cuánta gente se convence a partir de un debate de estas características”, y Labat tiende a pensar “que no mucha”. “No creo que sea muy definitorio”, resumió en torno al punto.

Después el jerarca se refirió a las iniciativas y previsiones del Programa del PN respecto de las prestaciones y ayudas sociales que el Estado cubre y cumple a través del Mides.

“Yo creía que venían para quedarse” las políticas y programas articulados desde el Mides por tornarse supuestamente irreversibles, pero esa idea está perdiendo espacio en la expectativa de Labat ante la posibilidad de que el PN encabece el próximo gobierno y según la letra del Programa blanco.

Describió sucintamente cómo fueron los procesos de instalación de algunos programas del Mides para explicar en qué consiste “implementar un sistema” nuevo de prestación social. “Lleva años de trabajo” tanto que “la población conozca el proceso” como que “todos los funcionarios se capaciten” para instrumentarlo, por ejemplo.

“Un trabajo de implantación” de este tipo requiere “no menos de dos años” de desarrollo, precisó, destacando que “los programas de transferencia” en marcha en Uruguay desde 2005 “son los más inspeccionados que existen”.

De encabezar el próximo gobierno el PN y de aplicar efectivamente lo que su Programa prevé en esta materia, “estaríamos en una regresión hacia mucho más atrás” y en un grado que ni el gobierno argentino de Mauricio “Macri” se animó a concretar. Este mantuvo vigente el programa “Asignación Universal por Hijo”, creado por el kirchnerismo “sin punteros” partidarios intermediando, una novedad en el peronismo.

Lo que prevé el PN a través de “líderes” locales en los barrios supone desde ya “un gigantesco riesgo de entrar en un clientelismo de mala calidad”, por intermedio de “actores sociales no profesionales a quienes se traslada” la decisión de determinar “quiénes son beneficiarios” de los programas sociales en cada lugar.

Si el vínculo personal y emocional con esos liderazgos locales es el factor decisivo que quiere establecer el PN, “en este sentido, en el barrio, lo emocional es político” y esto se asemeja a la lógica de los punteros partidarios. “Me parece que viene por ahí”, advirtió Labat.