Labat: es inconcebible que cuando el Partido Nacional habla de educación, no arranque pidiendo perdón; esa soberbia no tiene vergüenza

Entrevistado en InterCambio el director de Evaluación y Monitoreo del Mides, Juan Pablo Labat, habló de “la relación entre educación y bienestar” ante la anunciada intención del presidenciable blanco, Luis Lacalle, de limitar y restringir el acceso popular a la Universidad de la República.

Tras mencionar el vínculo entre el ingreso al “mercado de trabajo” y la posibilidad o no de “adquirir” conocimientos, saberes y habilidades, Labat recordó que durante más de 50 años Uruguay fue “una sociedad que des-invirtió” recursos financieros “en educación”, en una apuesta lamentable que “no nos permitió diferenciarnos” positivamente como otrora.

Por el contrario, a nivel mundial se desarrolló una tendencia a que “la clase media” se eduque académicamente cada vez más, así como también a que lo hagan las mujeres y con ello, se expanda su ingreso al mercado laboral.

Modelos educativos como en la sociedad chilena son de alta inequidad social y profundo endeudamiento de la gente para estudiar

Analizó que si bien “mirar el acceso a la Universidad como algo” que debe “restringirse o apegarse a la condición socioeconómica” de las personas “parece una idea seductora”, ello no considera “el conjunto de efectos de derrame” de recursos asociado a la extensión formativa “y cómo pueden ser esos costos” en cuanto “se implementan” en las diferentes clases y estratos.

“Sociedades como la chilena muestran que es un disparate” esa idea, y no solo por la obturación de ese derrame sino además por “el nivel de endeudamiento” personal y familiar en “las sociedades” donde la educación “universitaria” y también “la secundaria es paga o co-paga”. Esos “son modelos de alta inequidad social y profundo endeudamiento de la gente”.

La educación es un fabuloso negocio y por eso la pública tiene tantos detractores; hay un gran lobby anti-educación pública en Uruguay

Es que “la educación es un fabuloso negocio y por eso la educación pública tiene tantos” y tan poderosos “detractores” en todos lados. “Hay un gran lobby anti-educación pública en Uruguay” y que es de matriz “no solo confesional”, ámbito éste muy heterogéneo y por ende no generalizable, “no es ese el clivaje que divide a lo público de lo no público” en educación.

El jerarca desarrolló elementos de la relación entre educación, condición socioeconómica, pobreza y trayectoria vital de las personas. “Hay que pararse duro” en la discusión de este tema “porque las propuestas economicistas” en educación “son un verdadero techo” para la proyección y el desarrollo de las clases sociales subordinadas y desfavorecidas.

Denunció “un sesgo pro-desigualdad” que se extiende “por cada una de las líneas programáticas que se están desarrollando” en los partidos de derecha.

Considerando la “contracción” presupuestal aplicada a la educación por el último gobierno blanco, que condujo Luis Lacalle Herrera entre 1990 y 1995, “es inconcebible que cuando el Partido Nacional habla de educación no arranque pidiendo perdón”. Por eso, “hablar con la soberbia que habla” del asunto, implica que “no tiene vergüenza”, apuntó el entrevistado.

Luego realizó una fuerte crítica al manejo macroeconómico de aquel gobierno antipopular, recordando el “brutal atraso cambiario” que generó y que agravó el retroceso presupuestal de la educación, hasta 2005.

Asimismo, advirtió Labat, “estamos frente a un modelo de discusión que continuamente tiene que buscar chivos expiatorios” para intentar ocultar que el mercado capitalista y su lógica determinan una inequidad y desigualdad estructurales, que hacen indispensables las políticas públicas igualadoras y reparadoras. “El problema de fondo es la distribución”.