La Justicia de España determinó que la hija de María deberá quedar bajo la guarda y custodia del padre pese a haber sido denunciado por abuso sexual

La Justicia de España determinó que la hija de María, que hoy tiene siete años, deberá quedar bajo la guarda y custodia del padre pese a haber sido denunciado por abuso sexual contra la menor.

La mujer deberá entregar a la niña este viernes en el consulado uruguayo de Barcelona y sólo podrá ver a su hija los días sábados de 10 a 12 en un punto de encuentro dispuesto por la Justicia y en compañía de profesionales según reza la sentencia de la jueza Cristina Marrero Pérez.

El caso trascendió en 2017, cuando María denunció en España al padre de su hija de abuso sexual contra la niña y viajó a nuestro país junto a ella. Pese a los pedidos del padre y a las determinaciones legales, la madre se negó a volver al país Ibérico argumentando que el hombre la había sometido a varios episodios de violencia de género y que sospechaba que había abusado sexualmente de su hija.

La Justicia de nuestro país analizó el caso e impuso al padre la prohibición de acercamiento tanto a la niña como a su madre, quien quedó a cargo de la tenencia provisional de su hija. Además los técnicos del Poder Judicial determinaron que había indicios de que la mujer había sufrido violencia doméstica y que la niña había sido testigo de estas situaciones, aunque concluyeron que no había elementos para comprobar o descartar el abuso sexual.

En Junio de 2018, la Suprema Corte de Justicia falló que la pequeña debía volver a España junto a su madre y allá continuó el proceso judicial.

Ante la sentencia dada a conocer ayer, la Intersocial Feminista criticó el proceso judicial y asegura que con esa resolución la integridad física y psíquica de la niña corre un altísimo riesgo.

En comunicación con INFO24, Soledad González integrante del movimiento dijo que la situación es de extrema gravedad y aseguró que en todas las audiencias fijadas por los servicios sociales españoles para recomponer el vínculo de la menor con el padre, la pequeña se negó y se descompuso.

Aseguró González que la justicia de España está siendo investigada por la Comisión de Derechos Humanos de la Unión Europea por su falta de garantías en el tratamiento de abuso sexual infantil. En este sentido subrayó que entre el 80 y 90 por ciento de las denuncias de abuso sexual infantil son archivadas en ese país de Europa.

Reveló que mañana a las 18 horas se movilizarán frente a la embajada de España e indicó que esperan que las instituciones de nuestro país tomen acciones.