La Casa de Papel: la serie ‘antisistema’ que revolucionó Netflix

Se estrenó la tan esperada tercera temporada de la Casa de Papel, la serie de habla no inglesa más vista de Netflix. 34 millones de hogares empezaron a verla en la primera semana y 24 millones la terminaron en solo siete días. Con nuevos actores y una megaproducción, la última entrega no decepcionó a los fans. Te contamos las claves de su éxito.

Lugares paradisíacos marcan el inicio de La Casa de Papel 3, la serie creada por Álex Pina. Todos los personajes se encuentran dispersos por el mundo, disfrutando de los millones que robaron en su primer atraco a la Casa de la Moneda y Timbre.

Pero la banda se debe volver a juntar cuando la policía, por un descuido de Tokio y Río —dos de los protagonistas—, atrapa a este último y lo lleva a un centro de tortura. Para salvarlo planean un nuevo asalto, esta vez al Banco de España, donde el objetivo es robar el oro. La tercera entrega fue bien recibida por la crítica que incluso la califica como «la mejor de todas las temporadas».

«La producción es mejor, hay muchos más escenarios, la banda sonora incluye más canciones, a nivel de estética también es superior. Es fiel a lo que ya se había hecho antes, pero lo ha estilizado y dado más vigor», señaló Enric Albero, crítico de series en el suplemento cultural del diario El Mundo.

Un guión con aciertos y errores

Por el lado positivo, resaltó el ritmo vertiginoso de cada capítulo, el inicio con el personaje de Arturo Román «vendiéndose como un héroe que no es» y la incorporación de los fans de la serie a la ficción.

Por el lado negativo, destacó como la principal incoherencia el que entren solamente con un camión del ejército y luego tengan, dentro del Banco de España, una cámara de submarinismo, extractores para fundir el oro y ametralladoras gigantes, que no se explica cómo ingresaron.

Lo mismo sucede con Arturo Román, que entra al banco con demasiada facilidad, sin que nadie de seguridad lo detenga. Define a estos sucesos como «licencias» que se toma la serie para no perder su «ritmo trepidante».

«La Casa de Papel es capaz de conectar con ciertas inquietudes de los ciudadanos. Sin tener un discurso demasiado profundo, atenta contra el establishment, contra los bancos y el sistema. Tanto esto como su capacidad icónica y el carisma de los personajes, explican el nivel de empatía con el público», agregó el crítico.

El final fue abierto, lleno de adrenalina y dejó a todos los espectadores con ganas de más. Pero habrá que esperar hasta 2020 para que llegue la cuarta temporada de la serie. ¿Será la última?