La Amazonia y el crecimiento a cualquier precio: la tensión entre desarrollo sustentable y crecimiento

Les propongo mirar todos estos temas de este ángulo.

  • Hennes & Mauritz AB o simplemente H&M es una cadena sueca de tiendas de ropa, complementos y cosmética con establecimientos en Europa, Oriente Próximo, África, Asia y América. Cuenta con 4700 tiendas propias repartidas en 69 países y da empleo a aproximadamente 161 000 personas.H&M cotiza en diversas bolsas. Su performance tiene que ver con la producción y su expansión en el mundo del comercio.
    H&M anunció meses atrás que tenía casi 4 mil millones de dólares en prendas sin vender. En stock.
  • Burberry es una casa británica de moda de lujo, fabrica ropa y otros complementos. Su distintivo es un caballero inglés montado en un corcel y el monograma de enrejado.La empresa tiene tiendas propias en el mundo entero, y también se vende en almacenes de prestigio. La marca también controla un negocio por catálogo y tiene una línea de fragancias.

    Tanto la Reina Isabel II como el Príncipe de Gales han concedido a la marca el título Proveedor Real. Muchas otras personalidades, como David Beckham, Victoria Beckham, Harry Styles y Cara Delevingne han sido embajadores oficiales de la marca.

    Meses atrás esta lujosa casa de moda británica destruyó decenas de millones de dólares en sus productos de moda y cosméticos durante el año pasado para proteger su marca.

    La compañía quemó ropa, accesorios y perfumes sin vender por valor de 37 millones de dólares, según su informe anual, en una práctica ahora común en toda la industria para protegerse, dicen, contra la falsificación.
    Tanto Chanel como Nike también tienen que lidiar con ese sobrestock. Producen más de lo que venden.
    Los pasados días 15, 16 y 17 de agosto en Kibón, aquí en Montevideo, tuvo lugar una feria de ofertas de marcas reconocidas que tienen esos problemas de stock.

    Ahora bien, ¿por qué tienen problemas de ese tipo? Las marcas dicen que las temporadas de moda son más cortas. Hay otra explicación: si producen menos, tendrán pérdidas en la bolsa de valores en donde cotizan.

  • Giovanni Sartori fue un investigador italiano en el campo de la ciencia política, especializado en el estudio comparativo de la política. Falleció en abril del 2017.Su obra es de las más destacadas de las ciencias sociales, contando con libros fundamentales como Partidos y Sistemas de Partidos, La política: lógica y método en las ciencias sociales y Teoría de la Democracia. En 2005 obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.

El gran teórico de la izquierda liberal europea dijo: la especie humana se dispone a perder su definición de ‘homo sapiens’ en favor de la de ‘homo stupidus’, y el planeta quedaría “literalmente arrasado en apenas un siglo” de mantenerse los ritmos de desarrollo, consumo y crecimiento demográfico. “La superpoblación y el desarrollo insostenible amenazan de muerte al pequeño planeta azul”, sostuvo.

En esta entrevista Sartori dice que la lógica del crecimiento actual, conduce al precipicio.

“Esta carrera del consumo creciente, como el endeudamiento creciente, se afirma en la formula americana, del consumer confidence”, o sea consumidores fieles, dice Sartori. “SI algo se para, se para Estados Unidos porque no tiene ahorros”, subraya. ”Saltaría la banca; todo es de una extrema fragilidad”, añade.

¿Qué tiene esto que ver con la Amazonia?

En 2015, el Papa Francisco dio a conocer la Encíclica sobre Medio Ambiente.

El Papa Francisco plasmó su desacuerdo con un modelo económico que sólo busca ganancias individuales y excluye el bienestar de la ciudadanía. En la encíclica condena el «capitalismo y consumismo salvajes» e hizo un llamado a cambiar el sistema actual para defender la naturaleza.

En la ONU, el Papa Francisco dijo lo siguiente:

Jair Bolsonaro –que está en el centro del debate- dice ser católico. En su retórica, Bolsonaro dice defender el medio ambiente, se va del acuerdo mundial sobre Cambio Climático y dice que no cederá a las potencias mundiales.
Lo escuchamos.

En declaraciones a diversos medios, Bolsonaro dijo que la Amazonia es deseada por diversos países y que él se opone a la conquista externa de esa zona.

Brasil, al igual que Estados Unidos, se apartó del Pacto Climático mundial. Bolsonaro agregó: “No podemos hacer de la política ambiental una traba del progreso”.

La decisión de Bolsonaro.

En enero pasado, el presidente de Brasil firmó un polémico decreto que da mayores ventajas a la industria de la agricultura y la minería en territorio previamente protegido.

La ley anterior, decretada en 1965, indicaba que los propietarios de tierras en la Amazonia debían reservar 80% de la propiedad como “reserva legal”.

La nueva ley exige solamente el 50% de reserva legal, dejando en una posición vulnerable a un margen importante de tierras.

Bolsonaro integro su gobierno con representantes de la llamada bancada agropecuaria, integrada por representantes de varios partidos.

Bolsonaro negó primero que los incendios fuesen graves. Luego asumió la dimensión. En ese marco primero rechazó ayudas y ahora, frente a la presión mundial –tras pelearse con el presidente francés- acepto una ayuda de 20 millones de euros.

Al principio no había aceptado enviar tropas especiales a la zona pero luego, quizás a partir de presiones de los militares, envió contingentes militares para combatir los incendios.

Una ambientalista brasileña

La científica brasileña Erika Berenguer tiene otra visión sobre la situación en la selva Amazónica:

«He estado trabajando en la Amazonia durante 12 años y durante 10 años he estado investigando los impactos del fuego en la selva tropical más grande del mundo. Mi doctorado y mi postdoctorado fueron sobre eso, y he visto la selva quemándose bajo mis pies con más frecuencia de lo que me gustaría recordar. Así que me siento obligada a aportar algunas aclaraciones como científica y como brasileña, ya que para la mayoría de las personas la realidad amazónica es muy distante.

Primero, y lo que es más importante, los incendios en la selva amazónica no ocurren naturalmente: necesitan una fuente de ignición antropogénica o, en otras palabras, que alguien prenda el fuego. A diferencia de otros ecosistemas, como el Cerrado, el Amazonas NO ha evolucionado con fuego y esto NO es parte de su dinámica.
Esto significa que cuando el Amazonas se incendia, una gran parte de sus árboles mueren porque no tienen protección contra incendios.

Cuando mueren, estos árboles se descomponen, liberando a la atmósfera todo el carbono que almacenaron, contribuyendo así al cambio climático.

El problema con esto es que el Amazonas almacena una gran cantidad de carbono en sus árboles, toda la selva almacena el equivalente a 100 años de emisiones de CO2 en los EE. UU., Por lo tanto, quemar la selva significa devolver mucho CO2 a la atmósfera.

Los incendios, que son necesariamente causados por el hombre, son de dos tipos: el que se usa para limpiar los campos y el que se usa para deforestar un área; lo que estamos viendo es del segundo tipo.

En 2004, Brasil alcanzó los 25000 km2 de selva deforestada por año. Desde entonces, hemos reducido esta tasa en un 70%. Es posible frenar y combatir la deforestación, pero depende tanto de la presión social como de la voluntad política. Depende del gobierno asumir la responsabilidad de las tasas actuales de deforestación y detener los discursos que promueven la impunidad en el campo.

Debe entenderse que sin la Amazonia no hay lluvia en el resto del país, comprometiendo seriamente nuestra producción agrícola y nuestra generación de energía. Debe entenderse que el Amazonas no es un grupo de árboles juntos, sino nuestro mayor activo.

Es un dolor indescriptible ver arder la selva tropical más grande del mundo, mi objeto de estudio y mi propio país. El olor a quemado y el silencio profundo de la selva quemada son imágenes que nunca más saldrán de mi cabeza. Fue un trauma. Pero en la escala actual, no necesitará ser un investigador o residente de la región para sentir el dolor de perder el Amazonas. Las cenizas de nuestro país ahora nos buscan incluso en la gran metrópoli.»

Crecimiento y medio ambiente

Al principio plantee el tema de la tensión entre el crecimiento salvaje y el desarrollo sustentable.
No es un tema menor que no tiene el suficiente vigor en la agenda pública.

Veamos la Amazonia y la izquierda. Durante los gobiernos de Lula se accedió a quemar montes para aumentar la producción de soja, que le permitía al gobierno tener recursos para destinar a sus políticas. Al parecer, lo hizo equilibradamente y en acuerdo con distintos actores: hacendados, indígenas y productores.

En Bolivia, hay una parte de la Amazonia y allí el gobierno de Evo Morales permitió el desmonte para construir una larga carretera que iba a facilitar la salida de la producción.

En Uruguay, con cierta tibieza en el debate, se habla de las plantaciones de soja, del uso indiscriminado de agroquímicos y de las plantaciones de eucaliptus. Hay críticas a esa lógica de desarrollo, críticas que se extienden a la aprobación de UPM 2.

Veamos este dato. El pasado 5 de julio, en el salón de actos del edificio de la Torre Ejecutiva, la División de Evaluación e Información de la Dirección General Forestal, realizó la presentación de los resultados de la Cartografía Forestal 2018 a instituciones privadas y públicas vinculadas al sector forestal.

Los resultados de la Cartografía Forestal 2018, los archivos geoespaciales, la metodología, así como también el geoportal que permite su visualización online, se encuentran disponibles en la página principal de la Dirección General Forestal. Se ha perdido monte nativo y creció la superficie de pinos y eucaliptus plantados.

En el país, la superficie de monte nativo es de 835.349 hectáreas. La multa por hectárea desforestada es de 12.500 dólares. En muchos casos, los propietarios de tierras que eliminan montes nativos, prefieren pagar las multas y tener más tierra para plantar.

El monitoreo es permanente. Hace poco se descubrió –entre el gobierno central y el gobierno de Canelones- un desmonte inmenso de un monte de tala. Se multó y nada más.

Hable con Betty Francia, es antropóloga, ambientalista. Es Presidenta de la Asociación Uruguaya de Antropología Social y cursa un doctorado en medio ambiente. Le platee estos temas de desarrollo sustentable y crecimiento.
La escuchamos.

Linng Cardozo.
28 de agosto de 2019.

MATERIALES CONSULTADOS
http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html

https://www.presidencia.gub.uy/comunicacion/comunicacionnoticias/conferencia-mgap-conservacion-bosques-soust
https://www.presidencia.gub.uy/comunicacion/comunicacionnoticias/uruguay-avanza-hacia-manejo-sostenible-adecuado-areas-boscosas
https://www.presidencia.gub.uy/comunicacion/comunicacionnoticias/informe-gobierno-upm2