Kintto Lucas, escritor uruguayo y exvicecanciller de Ecuador: mucha gente está actuando con odio hacia Rafael Correa más que por discrepancias

Entrevistado en InterCambio el periodista, escritor y militante político uruguayo Kintto Lucas, quien fuera vicecanciller de Ecuador entre 2010 y 2012 en el gobierno de Rafael Correa, habló de los cambios políticos sucedidos en este país sudamericano y repasó diversos temas vinculados a la política internacional y a los procesos progresistas en Latinoamérica.

En Ecuador habrá elecciones presidenciales en 2022 y quienes allí siguen comprometidos con el proyecto de transformación social de la ´Revolución Ciudadana´ conducido por el expresidente Rafael Correa, esperan y trabajan para que la situación del país no empeore “en todos los sentidos”.

Es que desde la salida de Correa del gobierno y su reemplazo por Lenín Moreno, quien supuestamente continuaría la línea de acción transformadora que sacó a Ecuador del neoliberalismo, “todo se vino abajo” y ello se expresó desde la base “en lo económico” a partir “del acuerdo con el FMI”.

Como consecuencia directa, se vinieron “abajo las políticas sociales” y aumentó exponencialmente “la desocupación”, alentada por el retorno a las políticas de ajuste. Pero además, el gobierno de Moreno horadó la soberanía que el país había recuperado con Correa porque “estableció una alianza militar muy compleja” con Estados Unidos (EEUU), explicó Lucas.

Lo ejemplificó informando que “se está armando la base de Manta en Galápagos” como parte de un movimiento que “tiene que ver con la política” estadounidense “hacia Venezuela” y también “Colombia”. Así “Galápagos” comienza a funcionar “como portaaviones (…) de EEUU”.

“Si se quiere, sí” resulta sorprendente esa orientación “porque él reniega de todo el proceso” liderado por Correa pero “fue vicepresidente durante seis años” de ese mismo proceso, incluso desempeñándose como representante ante la ONU “del gobierno que él dice fue ´el más corrupto´” de Ecuador.

“Algunos compañeros siempre dijeron que Lenín Moreno no iba a ser Rafael Correa y que tendría políticas distintas” a las de su excompañero de ruta, “pero no a los niveles a los que está llegando, eso nadie lo imaginó, ni siquiera la oposición de derecha”, reflexionó el entrevistado.

Actualmente Correa es objeto sistemático de “juicios de esos en los que te declaran la prisión preventiva y después que estás en prisión, te empiezan a buscar pruebas” tal “como” sucede también en Brasil en el caso de “Lula”.

Y dada la alta votación al ´correísmo´ en los recientes comicios regionales y municipales, lograda contra todas las chicanas interpuestas por el gobierno de Moreno hasta último momento para intentar evitar que el movimiento se presentara, “se nota” la popularidad de Correa “y hay temor de que pueda participar en las elecciones” nacionales de 2022, por lo que “se le están poniendo toda las trabas” judiciales posibles para obturarlo.

Después Lucas describió la composición sectorial “amplia” de la anterior coalición gobernante ´Alianza País´, que desde su creación incluyó “de la izquierda a la derecha moderada”. Pero con Moreno en el gobierno “se quiebra el bloque” dividiéndose “en dos o tres” corrientes: un núcleo ´correísta´, otro ´morenista´ y otro que “va y viene”. “El bloque más importante es Revolución Ciudadana, el que está con Correa”, indicó.

Luego el uruguayo exvicecanciller ecuatoriano mencionó algunos de los cambios institucionales introducidos por el gobierno de Moreno con el objetivo evidente de instrumentalizar las acciones y operaciones lanzadas contra Correa y el ´correísmo´ desde el ámbito del Poder Judicial.

“No hay pruebas de corrupción” contra Correa ni nadie de su entorno político pero sí “hay una judicialización de la política muy muy clara”, como se observa también contra “el ex canciller Patiño” usando una declaración suya de carácter político en un acto partidario a modo de pretexto para atribuirle la intención de “desestabilizar” al gobierno.

Otro ejemplo que evidencia el giro de Moreno y su gobierno es el caso de la persecución internacional contra el periodista Julian Assange, fundador de la web informativa WikiLeaks, a quien el gobierno de Moreno le retiró el asilo y refugio en la embajada ecuatoriana en Londres otorgados antes por Correa, con lo que el activista fue detenido con vistas a ser extraditado a EEUU, que lo reclama para juzgarlo por filtrar documentos oficiales.

“Es terrible porque se niegan todas las normas del Derecho Internacional y del Derecho de Asilo” por parte del gobierno ecuatoriano, actitud que no se registró “ni en épocas de dictadura” ya que “hicieron entrar a las fuerzas de seguridad inglesas a la embajada y lo echaron” de la legación a la calle, “siendo que Ecuador le dio el asilo” y que “en EEUU puede terminar” no solo juzgado por informar al mundo sino “hasta en pena de muerte”.

Tras reseñar la saga que comenzó con una falsa acusación contra Assange por violación y culminó con su detención por la Policía británica a la espera de su extradición a EEUU, Lucas explicó hasta qué grado todo este caso ha representado un duro golpe para la tradición diplomática ecuatoriana.

Más adelante contó cómo se está moviendo políticamente Correa desde su virtual exilio en Bélgica y en qué medida su permanente denuncia a la parcialidad política y social de los grandes medios de comunicación lo ha colocado en la condición de blanco preferido de los medios ecuatorianos.

“Él diezmó a los medios, evidenciando las mentiras de los medios” al punto de que “en un momento, la credibilidad de los medios bajó al 10%” desde “el 80%, 90%” que recogían antes de que Correa fuera presidente y comenzara su prédica cotidiana desnudando la parcialidad con que actúan.

Hoy día, en Ecuador, “los que atacan” diariamente al exmandatario “son los medios” y aun sin mediar argumentos, apelando simplemente a “insultos” y diatribas. “Hay un odio hacia Correa” en el circuito mediático y ciertos círculos políticos, “mucha gente está actuando con odio hacia Correa más que por discrepancias” con sus políticas e ideas, lamentó.

Después el entrevistado habló de su visión del contexto político partidario uruguayo, dada su presencia en Uruguay para “visitar a mi madre”. Fundamentó su opinión sobre “los errores” cometidos en la órbita del Frente Amplio para conformar el binomio de la candidatura presidencial, que a su juicio debió incluir y expresar a “los sectores que no ganaron”.

Además tocó el tema de las carencias y omisiones de los procesos progresistas latinoamericanos en la lucha ideológica y la pedagogía política, es decir su descuido y falta de atención a la batalla cultural.

Finalmente, Lucas refirió a su también condición de escritor y habló de su último libro “de literatura” propiamente dicha o en un sentido más clásico, “´Como en Aquelarre´”, tal el título de esta obra de “poesía en prosa”.

Añadió que “ahora está por salir una novela” suya “en España, en febrero” aproximadamente y contó la génesis de un trabajo editado en Italia sobre una conversación suya “con Pepe” Mujica, que “no es una conversación de agenda” sino que se trató de una charla abierta y más “filosófica”.