Junta Departamental, trabajadores y Cámara de Transporte debaten regulación de aplicaciones

La Junta Departamental de Montevideo (JDM) continúa con el análisis de la propuesta de la Intendencia de Montevideo sobre la regulación del transporte oneroso de pasajeros en vehículos privados contratados a través de plataformas eléctricas.

Sobre esta propuesta dialogamos en InterCambio con el edil frenteamplista Martín Nessi quien explicó la importancia de regular por parte de la comuna poniendo énfasis en las relaciones laborales.

Esteban Queimada, conductor de la aplicación, explicó que los trabajadores están “lejos de ser socios de la multinacional” sino qué hay una “clara dependencia” de la empresa. Además reclamó que los conductores no son informados de los costos implicados lo que los deja con muy poca ganancia.

Por su parte el Presidente de la Cámara de Transporte, Juan Salgado, aseguró que el negocio de las aplicaciones es la evasión fiscal y su cotización en la bolsa de valores, no el beneficio obtenido por el transporte de pasajeros. Además aseguró que el taxímetro perdió el 70% de su valor desde la entrada en el mercado de las plataformas.

El 15 de diciembre de 2016 la  JDM votó el Decreto 36.197 por el cual se regula el transporte oneroso de pasajeros en vehículos privados contratados a través de plataformas electrónicas.
El 19 de abril de 2018 amparado en el artículo 5º del pronunciado decreto y en vistas de realizar un estudio de impacto de la actividad en el sistema de transporte la Intendencia de Montevideo solicita a la JDM el cierre provisorio del registro hasta el 2 de enero de 2019.

En el mes de diciembre de 2018 el legislativo departamental atiende una nueva solicitud de la IM para mantener el registro cerrado ya que no había terminado de procesar datos correspondiente al estudio de impacto, en esa instancia se votó la permanencia de cierre del registro hasta el día 31 de marzo de este año, la cual finalmente se prorroga hasta el 2 de mayo a fin de se culmine de procesar algunas modificaciones propuestas al original decreto que se entienden necesarias luego del estudio realizado.

Modificaciones propuestas:
Se propone que el permisario será el único conductor habilitado a prestar el servicio, solo podrán ser permisarios las personas físicas y que el permisario debe ser el propietario del vehiculo ante el Registro de propiedad y ante el Registro de vehículos en la Intendencia de Montevideo.

La segunda modificación del decreto hace mención a que no se podrán utilizar coches que hayan sido utilizados con anterioridad en otros servicios de transporte (taxis, remises, etc.).

Existen también modificaciones propuestas en referencia a las multas y sanciones que se aplicaran a las aplicaciones que incumplan lo establecido en el decreto.

Lo que genera mayor polémica es la modificación del artículo 3 y la apertura o no del registro de permisarios.

Informe de la Intendencia de Montevideo.
El informe contiene datos aportados por conductores de taxis y datos oficiales de la comuna, Dirección General Impositiva (DGI) y Banco de Previsión Social (BPS).

El estudio indica que la relación entre cantidad de taxis disponibles y cantidad de vehículos por aplicaciones es de 1 a 4, lo que significa que en “hora pico” las aplicaciones cubren la demanda que el taxi no puede.

La mayoría de los vehículos que trabajan en estas nuevas modalidades de plataformas lo hacen en forma parcial o eventual, lo cual implica que lo hacen en aquellos horarios de pico de la actividad, en donde el déficit de unidades de taxi se ha hecho históricamente más notorio, sobre todo al comparar el tamaño del sector en Montevideo y en ciudades comparables de la región.

Cifras del estudio.
En Montevideo hay 29.790 taxis y 4.807 automóviles registrados y habilitados para trabajar con plataformas digitales.

Pero no todos los permisarios, pese a estar registrados, prestan servicio, existiendo una diferencia relevante entre la cantidad de permisarios habilitados y el número que trabaja efectivamente, que asciende a 3667 (76%).
En cuanto a los remises, la cantidad de unidades habilitadas apenas pasa del 10% de aquella relativa a los vehículos con taxímetro.

El informe de la Comuna concluye que la totalidad de vehículos por aplicación funcionando en la ciudad, equivalen en la realidad a unos 1000 taxis (taxis-equivalentes). Los taxis equivalentes surgen de la comparación con la cantidad de taxis que se precisarían para hacer dicha cantidad de kilómetros o viajes.

Mayoría de conductores no las usan como trabajo principal.
La mayoría de los permisarios conducen su propio vehículo (61%); una fracción minoritaria -pero cuantiosa- conduce su vehículo pero también tiene registrado otro conductor (31%), mientras que un grupo minoritario no conduce su vehículo y tiene registrado otro conductor (9%).

La mayoría de los permisarios de Uber (casi un 70%) tiene una intensidad de trabajo que se podría considerar como relativamente moderada, explicando cerca de la mitad de los viajes y el kilometraje realizados. Un porcentaje bastante menor de conductores tienen una dedicación plena a esta actividad.